- Anoche se presentó el salsero romántico Eddie Santiago en Latino’s Bar. Previo a su concierto LA PRENSA habló con el cantante y comentó sobre su familia, su música y sus gustos
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Llegó vestido muy sencillo y sólo con un guarda de seguridad. Desde que salió de la sala VIP del aeropuerto, a eso del mediodía de ayer, se acercó a algunos fans que lo esperaban y firmó varios autógrafos, lo que nuevamente dejó bien claro que Eddie Santiago además de ser romántico es muy sencillo de corazón.
Debido a la falta de tiempo y el cansancio del artista no se realizó una conferencia de prensa, sin embargo, el Diario LA PRENSA tuvo la exclusividad de conversar con Santiago mientras se dirigía del aeropuerto a las instalaciones de Canal 2 y luego a Radio La Pachanguera, donde también realizaría una breve entrevista.
¿Cómo te convertiste en este hombre salsero romántico?
Parece que lo que yo era desde muchachito, cuando me tocó cantar lo apliqué y eso era el romanticismo. Y algo también interesante es que siempre quise tener mi estilo, dejar mi huella, hacer algo diferente y se me ocurrió hacer un LP con música romántica, de suerte que en ese entonces la disquera estaba buscando lo mismo. Entonces me utilizaron como conejillo de indias, pero nos funcionó a todo el mundo que en ese momento estábamos comenzando.
¿Así como eres de romántico en los escenarios también lo eres en la intimidad?
Mi esposa dice que sí y yo le creo a ella, no lo puedo dudar. Y creo que sí, soy una persona romántica y creo en el amor, no sé si seré cursi, pero tengo un alto grado de amor, creo que estoy normal, soy amoroso con mi esposa, mis hijos, mi familia. Además creo que el amor es muy significativo y aunque no sé el significado de la palabra amor creo que si nosotros amáramos un poquito más tendríamos un mundo más lindo.
¿Tus hijos se han interesado por la música también?
Tengo tres mujeres y un varón. Una de ellas se ha interesado más por la música y es una bebecita de año y medio y ya canta, con eso te digo que los demás ya quieren cantar.
Háblame de cuando estabas más de lleno con las producciones de discos. ¿Cómo era el proceso?
Me ponía a seleccionar las canciones y el productor se encargaba del estilo. Y les decía “cuando yo cante nadie hable” , porque mi estilo eran esas medias voces, esos susurros y para que eso se pueda hacer no debe haber bulla. A los inicios fue difícil porque además de la producción de los discos todo mundo me quería entrevistar, todas las muchachas querían ser novias mías, entonces era un poco complicado porque no estabas en condiciones a veces de cantar porque la voz estaba mal por exceso de trabajo, sin embargo, descansábamos cuando podíamos.
¿Cómo podrías describir esos años de tu vida?
Fueron unos años muy bonitos porque todo lo que hacíamos pegaba, pero ahora también estoy viviendo otra etapa más bonita porque no vivo con el acoso de la prensa y grabo con mucha tranquilidad.
¿Has pensado alguna vez en retirarte de la música?
No, no he pensado en eso y no me quiero retirar, además mi público no me lo permitiría.
¿Cómo equilibras el tiempo de tu vida de artista y de padre de familia?
Me han salido unos hijos muy buenos y con la experiencia de equilibrar mi tiempo he logrado estar con ellos. Además trato de no pasar más de una semana fuera de casa.
¿Y alguna vez pensaste en ser artista?
De niño cantaba y veía los shows y quería ser artista aunque también mi meta era ser jugador de beisbol, pero miraba cómo las mujeres se le tiraban encima a los artistas y eso me gustaba, yo quería que las mujeres me reclamaran.
Y cuando lograste eso ¿qué pasó?
Cuando eso pasó me aproveché.
¿Has tenido alguna novia nicaragüense?
Ayyy, (dice mientras suspira) tuve unas noviecitas nicaragüenses por ahí, una en San Francisco y otra acá y muy lindas, en serio, ambas bellas.