- A pesar de no parecerse físicamente a su abuelo, por las venas de Walter Castillo Sandino corre la misma sangre del heroico general que hoy cumple 73 años de haber sido asesinado
En la entrada a la casa de Walter Castillo Sandino, la imagen de su abuelo, el general Augusto C. Sandino Calderón, da la bienvenida a sus visitantes. No se trata de un espíritu ni de un cuadro, sino de un monumento de cemento donde Sandino está sobre una mula llamada “La Gorgera”.
“Este monumento lo tenemos acá desde hace 15 días, lo dimos a hacer en un taller en San Benito, y lo elaboró un muchacho que sólo tiene una mano. Lo trajimos para acá porque no hay dónde llevarlo, no hay un museo de Sandino, así que lo tenemos en casa”, comenta Castillo, mientras observa la imagen de su abuelo, que también resultó ser un regalo de parte de él y sus hermanos para su mamá, Blanca Segovia Sandino Aráuz, hija del general.
Augusto C. Sandino nació el 18 de mayo de 1895 en Niquinohomo y murió en Managua el 21 de febrero de 1934. Hoy se cumplen 73 años de su muerte y Walter junto a su madre, doña Blanca Segovia, sus hermanos y sus hijos sienten la necesidad de tener un recuerdo de su pariente, ya que no tienen un lugar donde ponerle flores en un día cómo hoy.
“Todos tienen una tumba que enflorar en los aniversarios, y es cierto que mi abuelo Sandino está en toda Nicaragua, está en el pueblo, pero como familia queremos saber dónde están los restos de mi abuelo para poder visitarlo”, afirmó Castillo, quien es un descendiente directo de Sandino.
LA SANGRE LLAMA
Inspirado por la labor de su abuelo y por el amor de familia, desde hace más de diez años Walter Castillo, en compañía de su actual esposa Marbely Castillo Cerna, inició una búsqueda de todos los familiares de su abuelo. No sólo buscó los descendientes directos, sino también a los ascendientes como el padre del general e investigó sobre el primer Sandino que llegó a Nicaragua desde España, en compañía de otros dos Sandino: uno se fue a México y el otro a Colombia.
Para ellos fue una ardua labor, ya que existe muy poca información en los registros civiles. Buscaron en los registros de las iglesias, viajaron al extranjero e indagaron en internet hasta lograr un árbol genealógico de una familia de 327 personas, 153 apellidos y nueve generaciones. Un dato interesante de este trabajo es que descubrieron el promedio de vida de la familia Sandino, 45 años.
“Es la primera vez que damos a conocer esta información y nos gustaría que toda la gente tuviera acceso a ella, y nosotros la tenemos disponible, pero esperamos también poder tener un lugar donde se pueda leer y observar todas las fotos de mi abuelo”, comentó.
Como nieto de Sandino, ¿usted persigue los ideales de su abuelo?
Mi abuelo pensaba en el pueblo, no era de izquierda extrema ni de derecha y nosotros seguimos los ideales, tenemos amigos sandinistas y también amigos liberales. Es más, te puedo decir que el dueño del taller donde se hizo la imagen de mi abuelo era de la Contra y peleó contra mí, porque yo fui a la guerra. Sin embargo somos amigos, porque para mi abuelo y para nosotros, (la familia Sandino) no existe color ni raza, todos somos iguales. Por ende tratamos de continuar con lo que él pensaba.
¿Considera usted que con el nuevo gobierno serán una realidad los sueños de Sandino?
Yo creo que ellos (Daniel Ortega y Rosario Murillo) sí sienten a Sandino y seguirán el mismo camino de mi abuelo, pero no es fácil, porque a veces dentro de nuestras mismas filas existe el egoísmo que entorpece el camino. Pero creo que sí, por lo menos hasta el momento han demostrado que vamos bien con el sólo hecho de reivindicar la imagen de Sandino. A lo mejor estoy equivocado, espero que no.
Castillo además de un monumento y del árbol genealógico, posee una galería de fotos de su abuelo. Algunas las obtuvo de su madre y otras de amigos, tíos y parientes lejanos a quienes conoció durante la investigación que realizó.