- En este año preelectoral, la oposición en Nicaragua se pondrá a prueba frente a sí misma, evitando violentar la ley de gravedad de la política: el “timing”. Sin embargo, frente a la historia, esta oposición tiene el reto fundamental de impulsar una agenda contra la pobreza y defender la institucionalidad y la democracia ante el gobierno de Daniel Ortega. ¿Quién le pone el cascabel al gato?
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Analistas de diferentes corrientes de pensamiento coinciden: se necesita una oposición. Los partidos que actualmente enfrentan ese reto, particularmente las fuerzas emergentes, aún no parecen saber que la oposición no sólo es efectiva en la acción parlamentaria, sino que también está ligada al crecimiento del partido en la movilización callejera por una agenda social que capte los espacios de opinión.
La división liberal ha obnubilado las metas de fuerzas importantes que hasta ahora parecen haber desestimado la importancia estratégica que tiene la construcción de alianzas con diversos sectores, más allá de arreglos de cúpulas partidarias.
En este Enfoque abordamos el tema con representantes de corrientes políticamente importantes en el país, pero también con organismos de la sociedad civil, que aun sin ser partidos, juegan un papel relevante en la gobernabilidad democrática.
Sergio García Quintero: “No hay contraparte”
El presidente Daniel Ortega gobierna los destinos de Nicaragua sin ningún tipo de oposición partidaria porque las dos organizaciones políticas de derecha, que deberían ser la contraparte del gobierno sandinista, libran una batalla interna por el liderazgo del liberalismo, aseguró el jurista y analista Sergio García Quintero.
García Quintero destacó el papel que ha significado la oposición en las distintas sociedades del mundo, la que contribuye a “nivelar las pasiones que se van suscitando” en el Gobierno y “a solventar los errores”.
El analista reiteró que “la oposición (…) es el sístole y el diástole de la política nacional, ya que contribuye mucho a solventar errores del Gobierno y a prevenirlos, señalándole las situaciones que no van correctamente”.
LUCHAS INTERNAS DEBILITAN PARTIDOS LIBERALES
Señaló que las diferencias entre el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) es una “lucha interna por beneficios e intereses personales”.
“Y lo que es peor, debilitados no sólo por los problemas internos que son a veces naturales en cada partido sino porque hay grupos como el PLC en donde maliciosamente se han dejado manipular por el Frente Sandinista”, recalcó.
El jurista criticó severamente el control férreo que mantiene el ex presidente y reo Arnoldo Alemán sobre las estructuras del PLC, ya que considera que es “un líder intransigente, torpe y festinado e interesado en sus propios beneficios, que realmente ofende al sentido común, la ética y a la estética en el país”.
“Ver a un reo condenado por delitos graves cometidos en contra de la nación y que continúa dentro del panorama político nacional incidiendo, entorpece toda oposición. En Nicaragua la gente se está oponiendo a este Gobierno pero algunos partidos políticos han entregado por treinta monedas el propio destino del pueblo”, enfatizó García Quintero.
COHESIÓN ESPONTÁNEA
El analista liberal insistió en que la oposición se irá fortaleciendo en la medida que transcurra el gobierno de Ortega; sin embargo, esta cohesión será “espontánea del propio pueblo” y no de los partidos políticos.
“Hay una decepción, una desilusión de las grandes masas liberales y democráticas en el país que no se sienten realmente representadas por los respectivos liderazgos. Esto es lamentable decirlo pero es la mera verdad”, expresó el jurista quien, además, sostiene que no hay unidad porque los dos bloques anteponen sus “grandes intereses” personales.
Asimismo, dijo que “Arnoldo Alemán, desgraciadamente continúa uncido al carro del vencedor, al carro de Daniel Ortega porque está pensando en la sentencia de segunda instancia para ver si no pasa a la cárcel Modelo y así continúa militando dentro de la política actual”.
El analista agregó que “fue un bochorno a nivel nacional e internacional que el Presidente de la República, ya electo, (Ortega) en el momento de la transmisión del poder, metió entre la gente decente, la figura de un delincuente (Alemán)”.
El jurista y señaló que mientras no haya la fusión “de sentimientos y de pensamientos de opositores, de ciudadanos y de grupos de ciudadanos”, en Nicaragua no habrá oposición.
“Ortega continúa campeando con un señorío total, trabajando por debajo de la mesa para lograr mantener esas divisiones y alentar las ambiciones de cada uno de los grupos de esta gente”, advirtió.
Noel Vidaurre: “Oposición sin plan de acción”
El ex presidente del Partido Conservador (PC), Noel Vidaurre, manifestó que a su juicio no ha existido una verdadera oposición pues la división de las dos corrientes liberales del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y Alianza Liberal Nicaragüense (ALN) no han permitido que le hagan frente a las acciones del Gobierno.
“Creo que en realidad la oposición hasta el momento no ha funcionado pues no ha habido ninguna estrategia y ningún objetivo que se haya trazado con respecto al gobierno del presidente (Daniel) Ortega”, indicó Vidaurre.
A juicio de Vidaurre, cuando los partidos de oposición no se han logrado poner de acuerdo en la Asamblea Nacional para temas de importancia nacional, es más difícil que puedan formar un solo bloque político con perspectivas de futuro.
PLC SIRVE A ORTEGA
Además, explicó que la oposición del PLC no ha hecho ninguna oposición pues ha servido al nuevo gobierno en diferentes aspectos, como la aprobación con trámite de urgencia de las reformas a la Ley de Organización, Competencia y Procedimientos del Poder Ejecutivo (Ley 290).
“El PLC facilitó que se le diera un trámite de urgencia (a la Ley 290), que no pasara a comisión y que no fuera analizada con la debida mesura con la que debió ser analizado un proyecto de ley tan importante porque cambia el sistema de ejecutar las decisiones en el Poder Ejecutivo”, refirió el también ex candidato presidencial del PC.
ALN NO HA HECHO OPOSICIÓN
Con respecto al papel de oposición de ALN, dijo que “no ha habido ninguna oposición seria, ni constructiva, ni analítica a las decisiones que el Gobierno ha enviado”.
En este sentido, mencionó que la prórroga a la Ley Marco promovida por ALN fue inconstitucional pues violenta el régimen jurídico del país pues “a través de una ley ordinaria se está impidiendo o anulando la Constitución Política”.
Asimismo, mencionó las reformas a la Ley 290 pues aunque ALN demandaba que pasaran a comisión, finalmente votaron en el plenario ante el trámite de urgencia solicitado por Ortega.
En cuanto al papel del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), destacó que ha sido la bancada más consecuente pues se ha opuesto con sus votos a las reformas propuestas por Ortega con carácter de urgencia.
Sin embargo, manifestó que mientras la oposición esté “dispersa” y no tenga liderazgo, ni una estrategia clara y sin objetivos no hará un buen trabajo. Asimismo, recomendó que los partidos de oposición deben tener “un plan de acción para colaborar o contribuir a que el país y el Gobierno se enrumben por el camino que todos queremos” que es el respeto a las libertades y los derechos de los nicaragüenses.
Vidaurre expresó que existen algunas acciones correctas de parte de la oposición, como solicitar la comparecencia de ministros del Gobierno para dar a conocer los acuerdos comerciales firmados con Venezuela, Irán y Taiwán.
Pero insistió en que la Asamblea Nacional se equivocó con la aprobación precipitada de las reformas a la Ley 290 pues los Consejos Ciudadanos “han venido a suplantar la administración del Poder Ejecutivo en el país”.
“Lo más importante (es) hacer que el Gobierno se maneje dentro del respeto a la Constitución y a la Ley, me parece que allí han estado débiles porque lo más importante era que estos Consejos no se aprobaran de la forma como se aprobaron”, dijo.
Vidaurre recomendó que los partidos de oposición deben unirse en el Legislativo para empezar a promover leyes que ordenen el trabajo del Poder Ejecutivo y les quiten a estos Consejos todo el poder que les dieron.
Mario Quintana: “Responsabilidad y beligerancia”
Para Mario Quintana, enlace nacional de la Coordinadora Civil (CC), una oposición responsable debe trabajar de la mano con el gobierno en todo lo que sea benéfico para el país, y debe estar vigilante y ser suficientemente crítica para hacer los señalamientos correspondientes a los actos que atenten contra la gobernabilidad y el Estado de Derecho.
Según el directivo de la CC, éste es uno de los principales retos que enfrentan los partidos que hoy son oposición del actual gobierno, tomando en cuenta las características propias de la cultura política nicaragüense.
En cuanto al papel desempeñado hasta ahora por los partidos de oposición, Quintana señaló que “han estado cumpliendo un doble rol como una oposición responsable debe hacerlo, hacer las relaciones y coordinaciones con el gobierno para que el país pueda caminar y por otra parte hacer los señalamientos que correspondan”.
Sin embargo, Quintana advirtió que las discusiones en torno a los intereses de los grupos políticos mayoritarios que hoy se encuentran en la oposición, han sido hasta ahora los puntos más importantes dentro de la agenda de estos partidos.
COHERENCIA CON DISCURSO DE CAMPAÑA
Quintana recordó que todos los partidos coincidieron en sus discursos durante la campaña electoral pasada, en cuanto a la promoción de políticas socio-económicas enfocadas a la generación de empleos, promoción de la inversión, reducción de los índices de pobreza, mayor acceso a la educación y la salud, entre otros beneficios.
En este sentido, señaló que los partidos de oposición, junto con el partido de gobierno, deben ser coherentes con los discursos que pregonaron, lo que implica un trabajo permanente en conjunto, que además se vincule a la promoción de una verdadera inclusión de la ciudadanía en las decisiones, “se debe buscar cómo mantener un acercamiento permanente que incluya la discusión de la promoción de la participación ciudadana”, indicó.
“Es necesario un diálogo de todas las fuerzas políticas, económicas y sociales existentes a nivel nacional, en todos los ámbitos y aspectos”, dijo Quintana, y aseveró que alcanzar esta meta dependerá de los logros que consigan a través de acuerdos comunes los diferentes partidos políticos.
“Articularse en los departamentos, municipios y sectores las fuerzas políticas con organismos de sociedad civil, va a depender de los acuerdos de concertación que alcancen las fuerzas políticas”, explicó.
PRIORIDADES Y RIESGOS
Quintana consideró que entre las principales prioridades de los partidos de oposición está la aprobación de leyes que beneficien a la ciudadanía, lo que debe ir de la mano con todo lo que rija el marco institucional, “si no hay institucionalidad, si hay violación permanente a la ley y el Estado de Derecho por parte de los mismos funcionarios, entonces difícilmente también la empresa privada y la inversión pública va a darse en los términos que se requiere”, razonó.
En este sentido mencionó como leyes de primer orden, la Ley de Aguas, la Ley de Acceso a la Información, la Ley de Salario Mínimo, la Ley de Seguridad Social, además de una agenda paralela a los tratados de libre comercio.
En cuanto a la parte institucional, Quintana refirió que se debe vigilar con mucha atención el respeto a la gobernabilidad y el Estado de Derecho.
Enumeró, además, otros retos que de no ser abordados bajo estricta vigilancia de las leyes de la república, pondrían en riesgo la institucionalidad del país, entre éstos el tema de las reformas constitucionales y las reformas a la Ley Electoral, la eficiencia de las instituciones, la articulación y coherencia entre los poderes del Estado, y la reducción del número de diputados y magistrados.
Quintana observó que en lo que va del período de gobierno de Daniel Ortega, las distintas agrupaciones políticas con representación en la Asamblea Nacional han hecho alianzas con el FSLN.
En el caso del PLC, éste apoyó la aprobación de la Ley Orgánica de la Asamblea, además del trámite de urgencia de las reformas a la Ley 290.
En tanto, ALN se puso de acuerdo con la bancada del partido de gobierno para aprobar la prórroga a la Ley Marco, que traba las reformas constitucionales.