- Alcaldía declarará alerta verde en todo el departamento
CORrESPONSAL / ESTELÍ
Unos 10 mil campesinos de 37 comunidades del municipio de Pueblo Nuevo, 60 kilómetros al noroeste de Estelí, enfrentan una difícil situación por la falta de agua de consumo humano.
“En mi comunidad, Río Grande, a 2 kilómetros de Pueblo Nuevo, a diario nos levantamos a las 2:00 y 3:00 a.m. para poder obtener dos baldes de agua”, aseguró Gloria Isabel Rugama, una de las 13 familias afectadas por la sequía.
“Aquí ya no hay agua, hasta el río se secó, por lo que tenemos que racionarla, la extraemos de un pozo de 27 varas de profundidad con una bomba manual y la usamos sólo para tomar y medio alistar a los niños que van a clase”.
El problema se agudiza cuando a los vecinos de Linda Vista se les revienta la cabuya de su pozo y vienen a pedir agua, el resto de compañeras nos reclaman, pero no la mezquinamos porque se seca más la fuente”.
En El Chilincocal ya se registran roces, “existe un pozo viejo donde 15 personas tomamos agua sucia, nos preocupa porque los niños se van a enfermar, pero no hay de otra”, comentó José Enrique Martínez.
En la comunidad hay otro pozo perforado pero está en propiedad privada y el dueño se molesta cuando sacamos el agua, para evitar problemas consumimos agua contaminada”, dijo.
Gloria Isabel Rugama atribuye la escasez del líquido al despale, “un grupo de mujeres estamos sembrando viveros para reforestar el río, pero otros están talando, ese es el problema”.
Otras causas de la profundización de las fuentes fue el paso del huracán Mitch, que arrasó con los árboles en las riberas, lo que nunca se recuperó, dijo la campesina.
En Pueblo Nuevo muchos se dedican a la venta de leña, la trasladan en burros y carretas a la ciudad donde la comercializan a 3 córdobas la raja, en el camino encontramos una carreta con 250 palos, “no hay otro trabajo, de eso vivimos”, expresaron los que a diario despalan la ribera del río.
Alcalde anuncia alerta verde
El alcalde sandinista Javier González Acuña dijo que a partir de febrero son cuantiosas las visitas de los líderes solicitando ayuda, el problema del agua es generalizado de 47 comunidades, 37 están sin agua y lo más preocupante es que apenas está iniciando el verano.
Los pozos y miniacueductos se están secando y la gente está consumiendo agua contaminada de las quebradas, en la próxima sesión del Concejo “vamos a declarar alerta verde”, esto significan restricciones y multas, cero quema, cero tala de árboles y lanzaremos un SOS al Gobierno para que nos ayude, estamos temiendo que la gente sin agua puede emigrar a la ciudad”.
“La próxima semana con el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) e Inafor revisaremos la ribera del río para pedirle a los agricultores que de inmediato detengan los motores de riego que utilizan sin control para regar los cultivos de tabaco, hortalizas y granos básicos, vamos a tomar medidas serias, porque la prioridad es garantizar el agua para el consumo humano”, dijo.
Además señaló que solicitarán respaldo a CARE Internacional para que nos apoye perforando pozos para tratar de resolver en parte el problema.
Recientemente en el casco urbano se cambió toda la tubería de asbesto cemento y se reemplazó con tubos de PVC, lo que resolvió la llegada del agua a los hogares, al tiempo que se construyó una pila receptora de agua con la que se garantiza agua potable tratada.
Antes cuando fallaba la luz no teníamos agua, ahora aunque falte la energía siempre llega y el chorro es más fuerte, dijo una pobladora.
También en la comunidad Río Abajo se instaló un sistema de agua potable que beneficia a 86 familias campesinas.