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La empresa pública Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguró ayer que existe incertidumbre en torno al proyecto de construcción de la refinería mesoamericana.
La refinería, punta de lanza del Programa de Integración Energética Mesoamericana (PIEM), tendría capacidad para procesar 360,000 barriles de crudo diarios.
Pero según Pemex, existen dudas sobre si los países que participan en su construcción tienen el compromiso de adquirir todo el volumen de gasolinas que produciría.
El PIEM, integrado por Belice, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, busca mejorar la competitividad de la región a través del fortalecimiento del sector energético.
“Entiendo que no ha habido un acuerdo entre los países de Centroamérica acerca de un compromiso de consumo de las gasolinas correspondientes, y esto sí le mete mucha incertidumbre al proyecto”, afirmó en rueda de prensa el presidente de Pemex, Jesús Reyes Heroles.
CONTRATO
Según el ejecutivo, las empresas extranjeras interesadas en la construcción de la refinería “también necesitan saber si hay un compromiso para consumir dicha gasolina”.
El directivo de la paraestatal insistió que si las naciones descritas no se comprometen a consumir la producción de la refinería, ésta tendría que ser “más pequeña”, por lo que el contrato de suministros también deberá ser menor.
Lo anterior le brindaría a Pemex la oportunidad de “hacer otras cosas” con su crudo, añadió Reyes Heroles.
México tiene previsto otorgar un contrato de compraventa de largo plazo de 230,000 barriles diarios de crudo pesado al consorcio que gane la licitación para construir la refinería, el cual deberá cubrir el monto de crudo restante.