Nueva York se despertó este lunes con un olor a gas que provocó llamadas de alarma en los servicios de emergencia y la movilización de las autoridades, que aún no lograron explicar el fenómeno.
Las primeras noticias del olor, que se detectó en Manhattan y zonas cercanas del Estado de Nueva Jersey, aparecieron a las 09H00 locales de la mañana y llevaron a los bomberos a buscar una fuga mayor de gas.
Los responsables de algunos edificios procedieron a evacuarlos al creer que el olor procedía de alguna fuga de gas.
Sin embargo, ocho horas después, bien entrada la tarde, seguían ignorándose las causas del olor, aunque las autoridades habían tranquilizado a la ciudad afirmando que no se trataba de ninguna sustancia tóxica.
“Sigue estando bajo investigación”, dijo Andrew Troisi, un portavoz de la oficina municipal de gestión de emergencias.
El alcalde de la ciudad, Michael Bloomberg, afirmó que no parecía peligroso.
“Hay un olor, desconocemos la fuente, pero no parece peligroso”, dijo Bloomberg en conferencia de prensa.
El alcalde aclaró que el gas natural es inodoro e incoloro y lo que se huele en realidad es un producto químico que se le añade con el fin de hacer más fácil la detección de una fuga.
Bloomberg dijo que podría tratarse de un escape de ese producto químico y que no se habían registrado niveles anormales de gas en ningún punto de la ciudad.
“Una de las cosas que creemos es que no es peligroso”, agregó.
Los bomberos dijeron a la AFP que habían recibido “numerosas llamadas informando de un olor a gas”.
Un portavoz de Con Edison, la compañía de electricidad y gas, dijo que se habían despachado equipos a la zona oeste de Manhattan pero que no se daba con las causas.
“Tenemos a equipos investigando” el origen del olor “en el lado oeste (de Manhattan) y hasta ahora no han encontrado nada”, dijo Joe Petta a la AFP.
“Los bomberos también están investigando pero hasta ahora nadie ha sido capaz de determinar de dónde viene” el olor, agregó.