Una mujer que reconoció haber entrado ilegalmente a la casa de George Harrison en Hawai fue hallada muerta en una camioneta deportiva salpicada de sangre, aparentemente víctima de un asesinato-suicidio, dijo la Policía.
Cristin Keleher, de 34 años, pasó cuatro meses en prisión tras ser hallada culpable de acosar a Harrison por entrar a su casa de Maui sin permiso en diciembre de 1999.
La mujer se habría metido a la residencia por una puerta de vidrio abierta, para luego prepararse una pizza congelada que encontró en el refrigerador, lavar su ropa y llamar por teléfono a su madre en Nueva Jersey.
En Hawai, Keleher admitió que entró en la casa de Harrison sin su permiso, pero dijo que lo hizo porque no se sentía bien y necesitaba refugiarse de la lluvia. Le aseguró a la corte que adoraba a Harrison y que nunca tuvo la intención de hacerle daño.
Keleher fue arrestada una semana antes de que el ex Beatle fuera apuñalado en el pecho por un intruso en su mansión cerca de Londres.