Neguib Eslaquit exhortó a gobernar con justicia y con oportunidades para todos los sectores sociales. (LA PRENSA/ CORTESIA)

Sacerdotes optimistas

Religiosos afirman que el Año Nuevo 2007 tiene que estar impregnado de optimismo, con visión de desarrollo y sobre todo con esperanza y confianza en Dios [doap_box title=»Hechos» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] “Durante la campaña se habló de paz y reconciliación, palabras propias de la Sagrada Escritura y de la tradición de la Iglesia; sería importante que […]

  • Religiosos afirman que el Año Nuevo 2007 tiene que estar impregnado de optimismo, con visión de desarrollo y sobre todo con esperanza y confianza en Dios
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“Durante la campaña se habló de paz y reconciliación, palabras propias de la Sagrada Escritura y de la tradición de la Iglesia; sería importante que a estos términos se les dé su adecuado uso y valor que no consiste simplemente en una negociación política para apaciguar los ánimos sino un verdadero encuentro con Cristo, una actitud real de cambio de vida nueva que nos entrega Él, por medio de su Espíritu Santo”, exhortó Neguib Eslaquit.

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El nuevo gobierno debe brindar oportunidades para todos, implementar políticas positivas y y rechazar el gravísimo pecado de la corrupción

La Iglesia nicaragüense, pese a los grandes retos y dificultades del año 2006, ven con optimismo el Año Nuevo 2007, en el que un nuevo gobierno asumirá la administración del país el próximo 10 de enero, en medio de grandes demandas económicas y sociales.

“Como todo cristiano, la llegada de un nuevo año la espero con mucha alegría y optimismo, recordando aquellas frases del apóstol Pablo, que nos dice: Estén siempre alegres, en todo momento, den acciones de gracias y alabanza y una paz que sobrepasa todo conocimiento (y) llegará a su corazón”, expresó el sacerdote Neguib Kalil Eslaquit.

Según Eslaquit, desde el punto de vista administrativo el nuevo gobierno tendría que tomar en cuenta la previsión, y dentro de la previsión están no solamente los planes, los pronósticos, las políticas, sino también los presupuestos.

En ese sentido valoró que “basados en los presupuestos reales que tiene nuestro país, implementar políticas reales, con atracción de capital extranjero de inversión nacional, con ganancias justas, pero no onerosas, ni con coimas, para ningún sector. Sólo de esa manera podemos ir avanzando cada vez más en una democracia y un mejor nivel de vida para todos”, afirmó Eslaquit.

El sacerdote también se pronunció en la necesidad de administrar con transparencia los programas y proyectos estatales para evitar la corrupción de los recursos, “que es un gravísimo pecado y garantizar las libertades individuales y especialmente la libertad de expresión, para que se respire un ambiente de verdadera democracia en el país; en síntesis cumplir la Constitución sin manoseo”, dijo Neguib Eslaquit.

PAZ, JUSTICIA Y DESARROLLO

Por su parte, monseñor Sócrates René Sándigo, Obispo de la Diócesis de Chontales, expresó su expectativa que el año venidero tiene que ser esperado con optimismo, confiando en Dios que las demandas sociales tendrán respuestas.

“Tratamos de imprimir que desde Dios nuestro pueblo empiece a caminar, acompañado de su presencia. Como pastores estamos atentos y muy cercanos a nuestro pueblo. Esperamos un gobierno que no quiera dominar todo, nuestro deseo es que facilite y apoye las iniciativas de todos los sectores sociales, porque todos estamos en la obligatoriedad de sacar adelante este país, puesto que es nuestro país”, indicó Sándigo.

En ese sentido llamó a la población en general “estar muy abiertos a lo sobrenatural, abiertos a Dios para que en esta nación haya justicia, anhelo, esperanza, paz y desarrollo”, expresó el jerarca católico.

Sándigo también abogó porque al nuevo gobernante y sus funcionarios públicos los distinga la vocación de servidores para llenar las expectativas de cada nicaragüense que ansía por cambios a un futuro mejor con iguales oportunidades.

“Espero que estos cargos no respondan a compromisos políticos o a intereses partidarios como ha sucedido en algunos casos anteriormente, sino a la capacidad humana e intelectual del funcionario”, afirmó el líder católico.

CUMPLIR PROMESAS

A consideración de Neguib Eslaquit, las prioridades del nuevo gobernante deben cimentarse a cumplir con las promesas que hizo durante la campaña electoral, “pues es la única manera de hacerse creíble, pues obras son amores y no buenas razones, y además, todos, independientemente que no tengamos la misma línea ideológica, el objetivo fundamental debe ser Nicaragua, los sectores más desfavorecidos, y fomentar estrategias en beneficio de todos, crear riqueza, pero riqueza justa, no a costa del hambre y de la miseria del pueblo, y que todos desde nuestros respectivos lugares aportemos nuestro esfuerzo y capacidad de trabajo, pensando en el bienestar del país y no de nuestra propia ambición, recordemos que la codicia es el pecado original por excelencia, que nos lleva a la destrucción”, expuso Eslaquit.

Religión y Fe

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