El PLC y el FSLN empiezan a amarrar nuevas reformas a la Constitución, para aprobarla en los próximos cinco años. (LA PRENSA/ARCHIVO)

Repacto amenaza otra vez a la Constitución

¿Qué hay detrás de la moneda que lanzaron al aire esta semana el PLC y Arnoldo Alemán? El gran perdedor de las recientes elecciones nacionales propuso nuevas reformas constitucionales, pero la desconfianza por la oferta está a flor de piel, debido al pacto que el PLC mantiene vivo con el FSLN desde 1999 [doap_box title=»Una […]

  • ¿Qué hay detrás de la moneda que lanzaron al aire esta semana el PLC y Arnoldo Alemán? El gran perdedor de las recientes elecciones nacionales propuso nuevas reformas constitucionales, pero la desconfianza por la oferta está a flor de piel, debido al pacto que el PLC mantiene vivo con el FSLN desde 1999
[doap_box title=»Una caja de Pandora» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

El Vicepresidente electo, Jaime Morales Carazo, expresó que estas propuestas de reformas constitucionales son “intencionalidades prematuras”.

Para Morales, se debe esperar la constitución de la próxima Asamblea Nacional para analizar cuáles son las prioridades de los próximos legisladores.

“Acordémonos que cuando se toca la Constitución y se abre, es como un incendio que se sabe cómo comienza pero no cómo termina”, manifestó Morales.

Morales Carazo dijo que manejar reformas constitucionales con cada cambio de gobierno “puede causar problemas si no se maduran con tiempo”.

Con respecto a la unificación de todas las elecciones, dijo que “tiene sentido en materia de costos para no estar convulsionando al país con tanta frecuencia, abriendo heridas y causando atrasos en procesos de inversión”.

Sin embargo, se pronunció en contra de la posibilidad de nombrar magistrados vitalicios, porque “es preferible hacer una buena escogencia en cada elección”.

Mencionó que todas estas propuestas deben ser estudiadas pero “hay que ver cuáles son las justificaciones y las implicaciones (de las reformas)”.

Señaló que el FSLN no está interesado en realizar reformas en este momento, porque su prioridad es recibir el próximo gobierno.

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Derrotados en las elecciones, con menos diputados para los próximos cinco años y con un Arnoldo Alemán siempre condenado a veinte años de prisión por fraude al Estado, el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) propuso al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), a inicios de semana, nuevas reformas constitucionales.

La moneda al aire fue capturada de inmediato por el FSLN, quienes están a favor de nuevas reformas, pero los representantes del colectivo que dirige el Presidente electo, Daniel Ortega, callan sus máximos intereses respecto a los cambios que buscarán en la Carta Magna.

El PLC, en la voz de Alemán y del diputado Wilfredo Navarro, mantiene que uno de sus intereses es elevar el porcentaje para que una persona resulte electa Presidente.

Las reformas del año 2000 dejaron en cuarenta por ciento el techo para ganar la silla presidencial y hasta un 35 por ciento si el segundo lugar está cinco puntos por debajo. Ortega ganó el cinco de noviembre con el 38 por ciento de los votos.

Ahora el PLC, que aprobó junto al FSLN las reformas del 2000, propone que la elección presidencial se gane con el cincuenta por ciento de los votos.

Además, el PLC asegura estar en contra de aprobar la reelección presidencial inmediata.

PACTO

¿Qué hay detrás de la nueva oferta del PLC? Para la diputada por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), Jamileth Bonilla, la organización que dirige Alemán busca reasegurar el denominado pacto.

“¿Cómo uno puede creer que son planteamientos que realmente favorecen a la población, cuando son planteamientos previamente hablados y amarrados por ellos dos?”, dijo Bonilla al referirse a Alemán y Ortega, a quienes se les considera los últimos dos caudillos políticos.

A través de las reformas del año 2000, el PLC y el FSLN lograron repartirse los cargos en los poderes e instituciones del Estado.

Luego, en el año 2005, ambas bancadas aprobaron otras reformas que le recortaron atribuciones al Poder Ejecutivo, en ese momento en manos de Enrique Bolaños.

Daniel Ortega, electo Presidente, aseguró ante Bolaños que está dispuesto a que esas reformas logren vigencia, pero miembros de la bancada del FSLN han dicho que están listos a negociar o una prórroga a la Ley Marco (que tiene congeladas las reformas hasta el veinte de enero) o nuevos cambios constitucionales.

Para la ALN, la propuesta de nuevas reformas que lanzó el PLC no necesariamente busca el beneficio de los ciudadanos.

“Hay que pensar en reformas que sean de beneficio para los nicaragüenses y no en una disposición de votos en la mesa para quedar bien con otro partido, en este caso con el FSLN”, señaló Bonilla.

La teoría es que al existir en el parlamento tres bancadas fuertes (FSLN, con 38; PLC con 25; y ALN con 22), el PLC ofrece nuevas reformas en las que estaría todo en juego, con el objetivo de mantener su cuota de poder en el Estado, a la sombra del FSLN.

“Ellos (el PLC) mismos proponen subir al cincuenta por ciento más uno para ganar las elecciones, ahora proponen eso, pero, ¿será cierto? Como han sido tan vacilantes, porque antes las reformas eran buenas, ¿pero ahora hay que revertirlas?”, cuestionó Bonilla.

La ALN, sin embargo, coincide con el PLC en que es necesario subir el porcentaje para ganar la silla presidencial, pero difiere en torno al alcance de las reformas a la Constitución.

Bonilla sostiene que es necesario pensar en una constituyente, pero Navarro alega que los cambios deben ser parciales.

¿CUÁL TIPO DE REFORMA CONVIENE?

“Nosotros estamos de acuerdo no sólo con hacer reformas constitucionales, porque si van a ser reformas tan profundas, debemos ir pensando incluso en una constituyente”, indicó Bonilla.

“Hay que hacer reformas profundas en el sistema judicial, no sólo en el tema de reducción de magistrados, sino en el mecanismo para seleccionar a los jueces”, añadió Bonilla.

Sin embargo, Navarro explicó que lo mejor sería reformas parciales.

“Una reforma total tiene otras implicancias y procedimientos. Lo más práctico sería la reforma parcial, que nos permite hacer las reformas que queremos y se puede hacer rápidamente”, precisó Navarro.

El diputado, primer vicepresidente del PLC, comentó que a lo interno de esa organización discuten si propondrán eliminar por completo la reelección presidencial.

Alemán dijo esta semana que se opone a la reelección inmediata, pero que está de acuerdo en la renovación presidencial no inmediata, como lo dispone en la actualidad la Constitución.

Los adversarios de Alemán, sostienen que el ex mandatario está bajo el control del FSLN porque supuestamente está a la espera de su libertad definitiva. El ex mandatario (1997-2002) está condenado a veinte años de prisión por fraude al Estado.

Tünnermann: “Son insuficientes”

El analista político y miembro del Movimiento por Nicaragua (MpN), Carlos Tünnermann, expresó que las reformas propuestas por el Partido Liberal Constitucionalista (PLC) son insuficientes, porque evaden otras modificaciones como mejorar la Ley Electoral.

Asimismo, manifestó que este tipo de propuestas deben ser analizadas con detenimiento y sobre todo llevarlas a efecto antes que entremos en el próximo proceso electoral.

Tünnermann realizó para LA PRENSA un análisis de las ventajas y desventajas de las reformas a la Constitución propuestas por el ex presidente y reo Arnoldo Alemán en está semana.

1.-Aumentar el porcentaje para ganar la Presidencia, a un 50 por ciento

Para Tünnermann, esta propuesta es muy buena, aunque sería mejor aumentar el porcentaje a un 51 por ciento para ganar la elección presidencial.

“Le daría más legitimidad al Presidente, resultar electo con el apoyo de la mitad de los votantes”, refirió el analista.

Además, señaló que esto permitiría ir a una segunda vuelta, como en las recién pasadas elecciones. El Presidente electo, Daniel Ortega, resultó electo con un 38 por ciento de los votos, gracias a las reformas constitucionales del 2000.

Aunque esto implicaría un gasto mayor en la realización de los comicios, a juicio de Tünnermann “la democracia, bien vale la pena el dinero que se destine a ella”.

2.- Elegir magistrados judiciales vitalicios

Con respecto a la posibilidad de una elección de magistrados de la Corte Suprema de Justicia de forma vitalicia, Tünnermann dijo que en nuestro país no cabe esa posibilidad.

Según el analista, para poder realizar esa propuesta se tendría que fortalecer de previo la carrera judicial, para fortalecer la selección de los actuales magistrados del Poder Judicial.

Actualmente los 16 magistrados de la CSJ son repartidos entre el PLC y el Frente Sandinista (FSLN).

También manifestó que sería peligroso elegir magistrados de forma vitalicia, pues “más bien nos podría condenar a tener magistrados vitalicios ligados a estos partidos (PLC y FSLN)”.

Mencionó que lo mejor sería que “los diputados no tengan facultad de presentar candidatos” y tengan que elegir entre los que presenten las Facultades de Derecho, los colegios profesionales, la sociedad civil y el Ejecutivo.

Aunque se menciona que un magistrado vitalicio se vuelve independiente porque está seguro en su puesto, el analista indicó que también “crea una deuda muy grande con quienes lo eligen”.

3.- Dejar vigente la reelección no inmediata

Para el miembro del MpN, lo que se debería hacer es establecer la no reelección absoluta, y de está forma terminar con el caudillismo.

Tünnermann manifestó que el caudillismo nace con la posibilidad de que los que llegan a la Presidencia “se eternicen en el poder”.

4.- Unir elecciones nacionales, municipales y regionales

Destacó que unir las elecciones nacionales, municipales y las de la Costa Caribe de Nicaragua es una muy buena propuesta, para que se haga un solo gasto en la preparación de los comicios.

5.- Recortar el período presidencial y legislativo a 4 años.

El analista manifestó que no es apropiado reducir el período presidencial ni el legislativo, porque es poco tiempo. Además, “si establecen la no reelección, sería una medida poco afortunada”.

Sin embargo, se pronunció a favor de que los diputados también debieran establecer la no reelección para el período inmediato.

6.- Aumentar el número de jueces y fiscales

Aunque Tünnermann comparte la idea de que se necesitan más jueces y fiscales, aseguró que se deben escoger esos cargos por la capacidad y trayectoria.

“La propuesta estaría buena, pero también acompañarla de la puesta en marcha de la carrera judicial”, agregó.

7.- Eliminar 20 diputados nacionales

Tünnermann expresó que se podría reducir el número de diputados y tener solamente 51 miembros.

También propuso que se debería establecer un sistema para que cada diputado deba rendirle cuentas a sus electores.

8.- Aprobar una Ley de Partidos

A juicio del analista, es necesaria una Ley de Partidos Políticos, pero ésta debe incorporar las elecciones primarias para contribuir al fortalecimiento democrático.

“Mientras no haya democracia a lo interno de los partidos, va ser muy difícil fortalecer la democracia a nivel nacional”, refirió Tünnermann.

9.- Bancadas con al menos 15 diputados

Esta propuesta le pareció excesiva, porque iría en contra del pluralismo en la Asamblea Nacional.

Asimismo, dijo que de cinco a siete diputados pueden formar una bancada y esa medida daría “privilegios a las bancadas grandes sobre los partidos que tienen representaciones pequeñas”.

Mencionó los beneficios que reciben al formar una bancada, y por lo tanto “sería privar de estas ayudas a los partidos que tienen alguna representación”.

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