El mal
Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.
Oportunidades y oportunistas
Nicaragua es un país privilegiado, un país de oportunidades.
Nuestra clase política goza de muy buenos salarios y jugosos beneficios. Contamos con un Ejercito del cual se dice que es la institución más estable que tenemos, institucional y económicamente. A pesar de que esta institución se come una buena parte del presupuesto nacional, su General en jefe se da el lujo de decir que invertirán millones de dólares en el proyecto hidroeléctrico Copalar.
Estoy seguro de que el Ejército está bien asesorado económicamente, que su capital es muy jugoso y que la inversión en el proyecto Copalar representa tan sólo un pequeño porcentaje de su poder económico.
Nicaragua sin duda alguna es un país muy rico, pero está lleno de pobres, porque las oportunidades desde luego son sólo para los oportunistas, y por casualidad en esta clase sólo entran los que están en el círculo del poder.
Los diputados que ganan más de cinco mil dólares al mes, más otra gran cantidad de dinero para “obras sociales” de las cuales muy pocos entrega cuentas claras, más los viáticos de gasolina, sin que olvidar las dietas por reuniones extraordinarias.
No y mil veces no. Nicaragua no es un país pobre. Que esté lleno de pobres es muy diferente, porque las oportunidades son sólo para los oportunistas.
Isidro R. Zapata Zelaya
Asamblea Nacional
La Constitución, en el artículo 129 dice que los poderes Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Electoral son independientes entre sí. Ningún poder o institución estatal debe ejercer injerencias sobre otro.
En la legislación vigente no se dice que la Asamblea Nacional no debe tener su propia ley orgánica. Por simple lógica se colige que cada poder del Estado debe tener su ley orgánica, estatuto y reglamento, porque eso es parte de la organización, control y de la vida propia de cada poder del Estado, sino todo fuese una anarquía completa.
Ahora los diputados van a rechazar el veto presidencial emitido contra la ley orgánica de la Asamblea Nacional de acuerdo con el procedimiento estatuido en los preceptos constitucionales 142 y 143 de la Constitución.
No existe ninguna ley de la República que prohíba o restrinja que la Asamblea Nacional no tiene pleno derecho de sesionar extraordinariamente. En todo caso en su estatuto regula esa facultad, sin necesidad de pedir o solicitar permiso a nadie para actuar cuando lo estimen conveniente, siempre y cuando no haya precluido el término del ejercicio ordenado por el artículo 136 de la Constitución que dice: “Los diputados de la Asamblea Nacional serán elegidos para un período de cinco años, que se contarán a partir de su instalación el nueve de enero del año siguiente al de la elección”.
Y el artículo 150 Cn. es claro al establecer que el Presidente es el que debe solicitar al presidente de la Asamblea Nacional que se convoque a sesión extraordinaria durante el receso para asuntos de urgencia.
En este caso no ha habido ninguna solicitud del mandatario actual, fue una decisión propia del parlamento sesionar, lo cual nadie tiene por qué impedir.
No veo por qué el mandatario actual se ha tomado atribuciones que no le competen, oponiéndose a que la Asamblea Nacional sesione extraordinariamente, si esa es una de las funciones y atribuciones que le compete por imperio de la ley.
Tal vez pueda prosperar legalmente algún recurso de los que establece nuestra legislación, pero no es ilegal que sesione extraordinariamente el parlamento, si todavía no ha concluido su mandato.
Bayardo Quinto Núñez
Abogado y notario público.
Copalar
El proyecto Copalar es estratégico para Nicaragua, pero como se explica en el editorial de LA PRENSA del miércoles pasado, no hay ningún proyecto de desarrollo en ningún lado del mundo donde no se presenten algunas inconveniencias o mucho menos que se realice de gratis.
Algunos en Nicaragua alegan que Copalar traerá impactos negativos en términos ambientales, culturales y sociales, pero sin pruebas concretas para apoyar este argumento.
Nicaragua no se puede dar el lujo de desperdiciar su potencial hidroeléctrico, sino que debe de resolver estratégicamente y a largo plazo su deficiencia eléctrica.
Para alcanzar otras metas sociales se necesita infraestructura sólida que permita desarrollar inversión. Pero sin suficiente electricidad, ¿adónde iremos como país?
Se necesita poner a trabajar una comisión altamente competente para analizar a fondo el proyecto Copalar, que es crucial para el desarrollo estratégico del país. Soluciones a menor escala, como pequeñas generadoras, a la larga resultan inefectivas y más costosas.
Los demás países del área se siguen aprovechando de nuestra inestabilidad y mediocridad política. Ni siquiera tenemos un estado de derecho que apoye el futuro nacional. Hay que tener mucho carácter para aceptar que podemos todos juntos cambiar el futuro de nuestro país.
Urías Martínez.
Democracia
Es inaudito y ciertamente una falacia declarar que un pacto (que sólo beneficia a los partidos que lo constituyeron y que no ha traído la institucionalización a este país) sea la “esencia de la democracia” (Arce: “Pacto es esencia de la democracia”, LA PRENSA, 15 de diciembre, 2006).
Le recomiendo al señor Bayardo Arce la lectura del libro Sobre la Democracia (On Democracy) del destacado Robert A. Dahl, Profesor Emeritus en Ciencias Políticas de la Universidad de Yale. Y no sólo le recomiendo que lo lea, sino que también lo estudie a conciencia.
Dahl expone claramente, directamente y sencillamente los principios de la democracia (historia, fundamentos y esencia) y cómo ésta funciona.
Si después de esta lectura alguien sostiene todavía que el pacto es “esencia de la democracia”, entonces le sugiero a esa persona que se retire de la política, no continúe haciendo daño a este país y no insulte la inteligencia de sus ciudadanos.
El libro está dirigido a toda aquella persona que tenga curiosidad en aprender sobre la democracia, y debería ser un texto de estudio para todo ciudadano interesado en entender, participar y hacer que la democracia funcione en este país.
Fabio Luna, Ph.D.
Ingeniero químico.
En favor del padre Marco Dessi
«Chinandega es mi pueblo, mi segunda ciudad natal» dice el padre Marco. Hoy Chinandega esta de duelo por la infamia cometida en contra de la dignidad sacerdotal y personal de éste digno ministro del Altar.
Aprendí de mis padres desde niña a respetar y considerar a los sacerdotes como lo que son: Representantes de Cristo en la tierra.
La dignidad del Sacerdote es una doctrina que continuó observándose en mi familia y poniéndose en práctica en el hogar de los padres de mi ahora difunto esposo. Por eso me espeluzna y asquea la vil calumnia lanzada contra el padre Marco.
Decía mi padre que siempre escuchó de sus padres y abuelos que la difamación contra un sacerdote es acreedora a una maldición hasta la cuarta generación ¡Así sea!
Los canallas que han querido enlodar y ultrajar la figura sacerdotal del padre Marco, merecen el repudio de Dios y del mundo.
La envidia corroe el alma y corrompe la conciencia y ése ha sido el móvil de los monstruos que han cometido éste horrendo crimen en contra del padre Marco, pues no nacen todos los días seres de la talla moral y de la calidad humana y espiritual suya.
Las autoridades eclesiásticas nicaragüenses no han tomado cartas en éste penoso asunto quizá por prudencia o por observar reglas y cánones que yo desconozco y respeto, pero la labor material y espiritual de éste benemérito sacerdote es conocida más allá de las fronteras patrias y por ello Chinandega y Nicaragua entera lamentan su ausencia y condenan de vil calumnia de que ha sido víctima.
La justicia de los hombres puede fallar pero la justicia divina no se equivoca y nunca deja sin castigo ningún crimen en la vida. La ley calla y el mundo olvida pero hay un Ser Supremo por encima de toda justicia.
Vaya para el padre Marco, en cualquier lugar donde se encuentre, mi sincero mensaje de respeto, admiración, reconocimiento y cariño como oveja de su rebaño pastoral.
Hace algunos años en la celebración de un aniversario de ordenación sacerdotal del Padre Marco, dije un poema cuya estrofa final escribo ahora con la misma devoción y fe que entonces y que reza así.
Manos sacerdotales son bálsamo de paz y de consuelo, son rosas del calvario.
Son llave de oro con que se abre el cielo de la tierra: el Sagrario
Dádmelas a besar a mí, que están ungidas con sangre del cordero y un beso, un beso en esas manos bendecidas, un beso estampar quiero.
Esperanza Gasteazoro de Ubilla
Boca Ratón, Florida