- A juicio del director general del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA), Noel Pallais, el Presidente electo de Nicaragua, el sandinista Daniel Ortega, tendrá que invertir en investigación tecnológica para poder generar “riqueza” en el campo. En esta entrevista con LA PRENSA explica por qué
[/doap_box]
Noel Pallais es uno de esos científicos que se dejan “pescar” cuando quieren. Desde el 2002, año en el cual asumió la dirección del INTA, LA PRENSA intentó entrevistarlo para profundizar en temas vinculados a la producción, pero él siempre se salió con la suya: esquivando la solicitud con cualquier excusa.
Hace una semana, Pallais al fin cedió. Aunque lo hizo con la ofuscación de siempre: alterándose con cualquier pregunta, para retornar a la calma con sus propias respuestas.
“Sobre qué me vas a preguntar, a ver decime … preguntá lo que querrás … aunque la idea es hablar sobre los retos que tiene el nuevo gobierno con la institución”, así saluda de entrada el funcionario.
Entiendo que a partir del 2002 el INTA comenzó a transferir, de entrada, la semilla de papa.
No, no, no. La papa la venimos trabajando desde hace años, desde 1986 estoy trabajando con papa.
Bueno, estoy hablando desde su posición en el INTA.
Sí, pero es que me estás diciendo que desde que yo vine al INTA, en el 2002 comenzamos con la papa y eso comenzó en 1986. Mirá, con la papa vengo trabajando desde ese año, nada tiene que ver con el 2002. Papa no es lo único que hemos hecho con el INTA, nosotros hemos trabajado con cacao, con arroz, con frijoles, con maíz, no sé por qué me hablas de la papa.
Porque recuerdo que de entrada iniciaron con ese rubro, la promoción de los cultivos en el país.
Cómo, ¿de entrada? (dice ofuscado). Eso qué significa.
Desde un inicio.
Es que sí entramos con otros rubros. En la papa es en la que hemos gastado menos recursos. La papa es lo más barato. No veo cómo es que vamos a hablar de papa, volver a hablar de la papa me parece que es aburrido. Eso no es lo más importante. La papa está cara y para mí, explicarte la historia de la papa es pasar una hora. Te tengo que educar desde cero. Y eso lo hemos reportado en tantos artículos… La papa es un minúsculo punto de vista del trabajo del INTA, si te vas al mercado está cara y es una cosa bien complicada. Yo trabajé hace 18 años en el Centro Internacional de la Papa. Por eso me imagino que todo el mundo piensa que yo impulsé la siembra de la papa, y yo me muero de hambre con la papa. La papa no es Nicaragua, son sólo 500 a 600 productores… los problemas que tenemos hoy día nada tienen que ver con la papa.
¿Entonces, con qué tienen que ver?
Con la continuidad de los programas. Hablamos de los retos que enfrenta el nuevo gobierno con la innovación tecnológica, éste es un trabajo a largo plazo. El punto más importante es que necesitamos generar riqueza en el campo y para eso tenés que trabajar quince años en una sola cosa. El problema es que cada vez que cambia un gobierno tienden a cambiar los puntos de vista y por eso Nicaragua no avanza. Vos sabés lo que es Embrapa (pregunta contestándose inmediatamente él mismo), bueno, es el INTA de Brasil…
¿Desde el punto de vista de innovación tecnológica, qué proyectos debería continuar el gobierno entrante?
Todos los proyectos del INTA. Tenemos proyectos de maíz, tenemos nuevas variedades de alta cantidad de proteínas, vamos a tener un maíz nuevo que se llama mazorca de oro en memoria del doctor Jorge Bolaños Abaunza. La mazorca de oro tiene dos aminoácidos que se pierden en la nesquisada, por eso el maíz tiene baja cantidad de proteínas. La nueva variedad, entonces, resuelve eso. Este maíz lo vamos a sacar en enero. Tenemos la yuca amarilla, nosotros estamos preocupados porque hace falta vitamina A en la población de Nicaragua, nosotros somos comeyuca blanca, entonces queremos promover la yuca amarilla de alto rendimiento.
Los promedios de producción de maíz, en el país, son de 10 quintales por manzana. El nuevo maíz producirá 120 quintales por manzana.
¿Cuál es el promedio de producción de yuca?
Los promedios de producción de yuca son de ocho toneladas por manzana. Y esta yuca produce 60 toneladas por manzana. Para que nosotros podamos decir que subieron los rendimientos, con esas variedades, necesitamos un trabajo a largo plazo. Por eso en otros países los científicos no se cambian, y así se continúa el trabajo.
¿En otras palabras, el nuevo gobierno debería mantener el mismo equipo técnico?
No es que debería, es que si no se hace no hay progreso. O sea, la investigación no se interrumpe cada cinco años. Nosotros llevamos en este campo desde 1993, entonces necesitamos una continuación. En Brasil, Embrapa es prioridad. El Presidente de Brasil (Luiz Inácio Lula da Silva) viaja con el director del INTA de Brasil y el director de Petro Perú, esas son las dos instituciones más importantes para el Presidente, por eso es que los brasileros se volvieron exportadores de comida. En Brasil desde 1973 decidieron enviar a su gente a educarse en el mundo entero y les ofrecieron sueldos que no les permitieron irse a otros lados. En 1973 estaban pagando alrededor de 4,000 a 7,000 dólares a cada técnico. Es decir, que lo que hoy nosotros consideramos megasalarios es lo que le pagaban en ese entonces a los técnicos de Brasil. Nosotros no somos Brasil, pero tenemos al INTA y yo pienso que la entidad debe enfocarse en tres cultivos principales.
¿De cuáles habla?
De la yuca, cacao y frijol rojo seda. Esos son los tres cultivos que deberían tener prioridad en la investigación.
¿Por qué?
Porque los tres son de consumo nacional. Nosotros consumimos cacao más que nadie en el sector rural, somos comedores de yuca y frijol rojo. Además, son cultivos tradicionales y tienen la oportunidad de ser no tradicionales para la exportación si nos enfocamos en ellos. De modo que el INTA es vital para el desarrollo del sector agropecuario rural. Entonces esa es la preocupación, no se trata del doctor Pallais, no, yo no soy indispensable. Se trata, sí, del rumbo que tiene que tener una institución. Como no hay dinero para gastar en innovación tecnológica, yo digo entonces que hay que enfocarse en cultivos que nos permitan bajar los costos nacionales, por eso la papa no es importante. Nuestro enfoque es generar riqueza en los pequeños productores. Pero yo digo, ¿cómo hacemos para enfocar nuestros resultados para dentro de quince años?, y ese es el problema en Nicaragua. Y el asunto además es que necesitamos desarrollar a nuestra gente, capacitar a nuestro personal y garantizar salarios dignos para que se queden en el país, porque, ¿cómo vas, por ejemplo, a lograr que un Vicente Padilla juegue para el Bóer, si le están ofreciendo en el extranjero 34 millones de dólares? ¿cómo vas a ganar un campeonato mundial si no tenés gente buena? Con esto te quiero decir que tenemos nicaragüenses en el extranjero con capacidad, que para venir aquí tenés que ofrecer un buen salario y eso es parte del reto del Presidente electo (Daniel Ortega).
¿Cuánto ganan los técnicos del INTA en la actualidad?
Bueno, el salario más alto es de 8,500 córdobas. Cuando yo asumí el INTA ganaban 2,500 córdobas. Por eso yo sugiero que por lo menos el nuevo gobierno les garantice un seguro médico en el Hospital Metropolitano Vivian Pellas, para comenzar. En eso estamos trabajando porque no hay dinero. Hay técnicos inclusive que ganan 4,000 córdobas, y hablamos de gente preparada que puede ayudarnos a impulsar a los pequeños agricultores. Entonces, el Estado tienen que ser proactivo en esto. A mí como director del INTA no me importaría que me bajaran el salario a 2,000 dólares, megasalario es lo que menos me importa, pero no le podés decir eso a la gente que no está tan comprometida con el país. A mí lo que me paguen está bien pagado.
¿De cuánto es su ingreso en el gobierno actual?
Yo comencé ganando 7,800 dólares al mes. Y hoy ganó 4,300 dólares. Y a mí no me importaría que me pagaran 1,000 dólares. Pero lo que te quiero decir es que el concepto de tecnología es carísimo y que las personas no son científicos gratis. Entonces eso el futuro gobierno debe considerarlo. Para mí es lo más básico: un seguro médico y mejoría en los salarios, sin distinción política, porque una institución científica no debe trabajar de esa manera, y en eso también insisto: no se puede ver al INTA con color político.