- Tratarán de combatir sobornos a funcionarios
MÉXICO/AP
El secretario de la Función Pública anunció el sábado un plan de seis puntos para abordar el grave problema de sobornos y robo a las arcas del gobierno que continúa azotando a México.
El secretario Germán Martínez dijo que el plan incluirá programas educativos contra la corrupción, una mejora en la transparencia y un sistema uniforme para revisar el gasto público en todas las instancias de gobierno.
También anunció que firmó una medida que prohíbe a servidores públicos recibir regalos oficiales con valor superior a los 50 dólares en los próximos días con motivo de las fiestas navideñas.
“La corrupción es un insulto a los mexicanos más pobres. Es un asunto de igualdad. Y porque es un asunto de igualdad, es un asunto prioritario para el presidente Calderón”, señaló.
Los mexicanos consideran que el flagelo de la corrupción continúa siendo uno de los peores problemas de la nación, pese a las campañas periódicas contra ésta.
Una encuesta global dada a conocer esta semana por Transparencia Internacional, organismo con sede en Berlín, halló que 28 por ciento de los mexicanos dijeron que alguien en su casa había sobornado a un servidor público durante el último año, el porcentaje más alto en Latinoamérica junto con Bolivia.
En Estados Unidos, dos por ciento de los encuestados dijo que alguien en su casa había pagado un soborno.
Calderón, del conservador Partido Acción Nacional, asumió la Presidencia la semana anterior en una ceremonia opacada por manifestaciones callejeras y riñas entre legisladores en el Congreso.
Sus opositores lo acusan de conspirar junto con el entonces presidente Vicente Fox para robarle la victoria en las elecciones del pasado 2 de julio al candidato de izquierda Andrés Manuel López Obrador, quien afirma representar a millones de mexicanos que viven en la pobreza contra los ricos corruptos.
Calderón se comprometió a unificar a la dividida nación. En su primera semana en el cargo, ha adoptado varias de las propuestas de su rival de izquierda, al recortar su salario en 10 por ciento y comenzar un programa para ayudar a los 100 municipios más marginados de la nación.