De pie: Jorge Eduardo Arellano (Director), Pedro Xavier Solís, Carlos Alemán Ocampo, Iván Escobar Fornos (Miembro Honorario), Carlos Tünnermann B. (Subdirector), Francisco Arellano Oviedo (Secretario), Humberto López Morales (Secretario de la Asociación de Academias), Fernando Silva, Róger Matus Lazo. Sentados: Embajador de España, Carlos Díaz Valcárcel, Enrique Peña Hernández, Rosario Aguilar, Pablo Antonio Cuadra (q.e.p.d.), Víctor García de la Concha (Director de la RAE), Edgardo Buitrago y José Jirón Terán (q.e.p.d.). ()

Nuestra Academia de la Lengua: Informe de labores

A lo largo de sus 78 años de existencia, la Academia Nicaragüense de la Lengua ha tenido inevitables altibajos. Pero desde los años noventa comenzó a reactivarse, en coordinación con la RAE. Así lo detalla su Director en este informe [doap_box title=»Académicos actuales» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] De Número: 19 (por orden de precedencia): Felipe Rodríguez Serrano, […]

  • A lo largo de sus 78 años de existencia, la Academia Nicaragüense de la Lengua ha tenido inevitables altibajos. Pero desde los años noventa comenzó a reactivarse, en coordinación con la RAE. Así lo detalla su Director en este informe
[doap_box title=»Académicos actuales» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

De Número: 19 (por orden de precedencia): Felipe Rodríguez Serrano, Enrique Peña-Hernández, Edgardo Buitrago Buitrago (Fiscal), Eduardo Zepeda-Henríquez, Fernando Silva Espinosa, Guillermo Rothschuh Tablada (Bibliotecario), Carlos Mántica Abaunza (Tesorero), Jorge Eduardo Arellano Sandino (Director), Emilio Álvarez Montalván, Francisco Arellano Oviedo (Secretario), Carlos Tünnermann Bernheim (Subdirector), Róger Matus Lazo, Carlos Alemán Ocampo, Pedro Xavier Solís (Subsecretario), Rosario Fiallos de Aguilar, Julio Valle-Castillo, Alejandro Serrano Caldera, Sergio Ramírez Mercado y Ana Ilce Gómez Ortega.

Correspondientes: 16, a saber: los nicaragüenses radicados fuera del país: Noel Rivas Bravo y Ricardo Llopesa (en España), Nicasio Urbina, Gioconda Belli, Horacio Peña y Conny Palacios (en Estados Unidos), más cuatro también radicados en Nicaragua: Jaime y Armando Incer Barquero, Nydia Palacios y Francisco de Asís Fernández. A ellos hay que agregar los extranjeros, dedicados al estudio y difusión de la literatura nicaragüense: Günther Schmigalle (Alemania), Steven White (Estados Unidos), Claire Pailler (Francia) y Nahoito Watanabe (Japón). Finalmente, el historiador Mario Hernández Sánchez-Barba (España) y el Director de la Academia Norteamericana de la Lengua Odón Betanzos Palacios (Estados Unidos).

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1. Antecedentes

Decimosexta surgida en Hispanoamérica con el carácter de correspondiente de la Española (tras la Dominicana y antes que la Argentina de Letras), la Academia Nicaragüense de la Lengua se estableció el 8 de agosto de 1928 por decreto ejecutivo publicado en La Gaceta N° 179 del 14 de agosto del mismo año. Luego se le otorgó personalidad jurídica el 22 de febrero de 1929, según decreto legislativo publicado en La Gaceta N° 2 del 3 de enero de 1930. Con el “carácter de Cuerpo Consultivo del Gobierno para todo lo relativo al fomento de la literatura y a la conservación y perfeccionamiento de la lengua nacional, que es la castellana o española”, se adscribió al Ministerio de Relaciones Exteriores y funcionó en el edificio de la Biblioteca Nacional, su sede hasta el terremoto de Managua en 1972.

Poco después, compartiría una nueva sede con el Instituto Nicaragüense Cultura Hispánica en el edificio construido en terrenos cedidos en 1973 por la Alcaldía de Managua, gracias al financiamiento de la Fundación General Mediterráneo de Madrid. Sin embargo, a partir de 1980, por decisión de su Director vitalicio, Pablo Antonio Cuadra, la Academia optó por “la vida privada”, reuniéndose los miembros en su casa de habitación. Y fue hasta el 8 de septiembre de 1989 que reanudaría su “actividad pública” con el ingreso del suscrito como Miembro de Número, único caso durante la década de los ochenta. En los noventa, la incorporación de nuevos miembros de número (Emilio Álvarez Montalván, José Jirón Terán, Francisco Arellano Oviedo, Carlos Tünnermann Bernheim, Róger Matus Lazo, Rosario Fiallos de Aguilar, la primera mujer, aunque precedida por Mariana Sansón en la categoría de Miembro Correspondiente, en virtud de una iniciativa de Tünnermann) fortaleció la corporación. Y lo mismo hay que decir de las relevantes personalidades culturales que ingresaron en la actual década, comenzando por Julio Valle-Castillo, actual Director del Instituto Nicaragüense de Cultura.

Así, en 1995, por iniciativa de Fernando Silva, se reobtuvo un modesto presupuesto en la Asamblea Nacional que, incrementado al año siguiente (excepto en 2001), ha permanecido inalterable. No obstante, ha bastado para realizar nuestras labores básicas y hacernos sentir a nivel nacional. La Nicaragüense pertenece a la Asociación de Academias fundada en 1951, en México, durante su primer Congreso, convocado por el presidente Miguel Alemán, y está regida por un “Convenio Multilateral”, suscrito en Bogotá el 28 de julio de 1960 y ratificado por el Gobierno de Nicaragua el 24 de noviembre de 1964. El decreto, aparecido en La Gaceta el 23 de enero de 1965, permitió disponer en los años sesenta y setenta de una partida presupuestaria que la hizo funcionar. Mas fue dejada de percibirse en 1979.

Hasta entonces, el Secretario Perpetuo, Julio Ycaza Tigerino y el Censor Enrique Peña Hernández habían asumido con eficacia la representación internacional de la Academia en materias léxico-semánticas, gramaticales y de régimen, en los Congresos de Bogotá (1960), Buenos Aires (1964), Quito (1968), Caracas (1972) y Santiago de Chile (1976). Al de Lima (1980) sólo asistió Ycaza Tigerino, quien se hizo presente también en el de San José (1989), en compañía de Pablo Antonio Cuadra y del suscrito, autor de una ponencia literaria. Ya Peña Hernández vivía, exiliado, en Guatemala y en el Décimo de Madrid (1994) coincidimos los tres con Eduardo Zepeda-Henríquez, residente en España desde 1973. En este Congreso, Nicaragua presentó cinco ponencias, tuvo la presidencia de la Comisión de Gramática, la relatoría de la Comisión Lexicológica y la Tercera Secretaría Suplente de la Asociación.

Sin duda, dos experiencias marcaron mi destino: invitado por el doctor Günther Haensch, renovador de la lexicografía moderna del Español, la estancia en la Cátedra de Lingüística Aplicada de la Universidad de Augusburgo, donde la Academia se incorporó al Proyecto del Nuevo Diccionario de Americanismos (mayo-julio, 1990); y la asistencia, enviado por la corporación al Encuentro Internacional de Académicos de Huelva (enero, 1994), en honor de Odón Betanzos Palacios, Director de la Academia Norteamericana de la Lengua. Ambas incidieron en el Seminario del Habla Nicaragüense que, organizado en el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica, produjo un volumen de autores varios: El Español de Nicaragua y Palabras y modismos de la Lengua Castellana, según se habla en Nicaragua (1874) de C. H. Berendt, cuarto inventario del español de América. Tres de los participantes no eran aún académicos de número: Carlos Alemán Ocampo, Róger Matus Lazo y don Julio Valle-Castillo.

2. Reactivación

En los últimos años noventa, con la venia del Director y del Secretario —ya enfermos—, Francisco Arellano Oviedo y el suscrito coordinamos las tareas de la Academia, sin descartar los aportes de otros colegas, mientras la RAE —simultáneamente— renovaba sus vinculaciones con las otras 21 de América y Filipinas, sobre todo al asumir su Dirección Víctor García de la Concha. Todo ello se tradujo en los siguientes hechos y eventos: la publicación de un segundo volumen sobre El Español Nicaragüense en el siglo XX (1995, al que siguiente dos más, en 2001 y 2004, insertos en números monográficos del Boletín Nicaragüense de Bibliografía y Documentación); la permanencia de un nicaragüense entre los miembros rotativos de la Comisión Permanente en Madrid (marzo-mayo, 1995 e idem, 2002); la atención al Secretario General de la Asociación de Academias, Humberto de López Morales (enero, 1996) en su recorrido por Centroamérica; la asistencia de dos colegas al Encuentro de Lexicógrafos en Montevideo sobre el Diccionario Académico de Americanismos (octubre, 1996) y al XI Congreso de la Asociación en Puebla (octubre, 1998), donde se obtuvo de nuevo la tercera Secretaría Suplente de la Asociación.

Con la reestructuración del Estado en junio de ese año (Ley 280, art. 48), la corporación quedó adscrita al Ministerio de Relaciones Exteriores, pero sólo en el papel. Apenas hasta el pasado jueves 5 de octubre la Junta Directiva y un filólogo fuimos citados por el Asesor General de la Cancillería para una consulta semántica relacionada con el diferendo que Nicaragua y Costa Rica mantienen en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Igualmente, la autorización de PAC e Ycaza Tigerino —quien fallecería el 18 de abril de 2001— facilitó en mayo de 1999 la elección del suscrito como Subdirector —cargo vacante durante 19 años— y de Arellano Oviedo como Secretario Ejecutivo, quienes mantuvimos la periodicidad semestral —y a veces trimestral— del boletín Lengua, convertido en revista a partir de su número 19, julio, 1999, que constó de 211 páginas; pero su número más extenso, nada menos que 340 páginas, fue el 26 mayo de 2003. Además, hizo posible la concurrencia a encuentros centroamericanos (Arellano Oviedo a Guatemala, Rothschuh Tablada a Panamá) y a España: La Rioja (octubre, 1999) y Madrid (marzo, 2000) sobre el Diccionario normativo de dudas. Poco antes recibimos, en sesión extraordinaria del 14 de febrero de 2000, a Gregorio Salvador, Presidente de la Comisión Permanente de nuestra Asociación, y a Humberto López Morales, Secretario General de la misma, ambos electos Miembros Honorarios. Si el primero disertó sobre La conformación de la norma en Español, el segundo impartió la conferencia América en sus palabras.

También recibimos, del 12 al 14 de septiembre de 2000, al Director de la RAE, Víctor García de la Concha, incorporado también como Miembro Honorario. Ese mismo día recibió en la Asamblea Nacional la Orden Pedro Joaquín Chamorro Cardenal y la Medalla Presidencial del Mérito. Se asistió a la entrega del Premio Príncipe de Asturias, rama de concordia (Oviedo, 27 de octubre), obtenido por la RAE y la Asociación; y organizamos en nuestra sede el segundo Seminario del Español en Nicaragua con profesores de la UNAN-Managua (28-29 de noviembre).

Al año siguiente fui invitado por López Morales al Segundo Congreso Internacional de la Lengua Española (Valladolid, octubre, 2001), teniendo a mi cargo la moderación de dos mesas redondas sobre La Norma. Este año ya la Comisión de Lexicografía y Gramática —presidida por Francisco Arellano Oviedo, Enrique Peña Hernández, Róger Matus Lazo y el suscrito— había acometido un mandato primordial de los Estatutos de la Asociación de las Academias (1960), cuyo artículo b) planteaba “la recolección de los regionalismos de su respectiva área lingüística”. De esta forma, entre agosto de 2000 y finales de 2001, fue elaborado por dicha Comisión el DUEN: Diccionario de Uso del Español Nicaragüense (2001), uno de los primeros publicados por las Academias americanas. Al mismo tiempo, esa tarea la exigían los propios estatutos de nuestra Academia, reformados el 11 de agosto de 1965 y que entrarían en vigencia a partir del 1 de noviembre del mismo año. Pues bien, su artículo 1 especifica la elaboración de “un Diccionario o vocabulario de voces nicaragüenses”.

El DUEN contribuyó al incremento de los americanismos de Nicaragua en la vigésima segunda edición del DRAE (también de 2001): de 292 en la vigésima primera (de 1992) a 1,012, como fue detallado en la presentación oficial de esta obra el 21 de octubre de 2001, en la que intervinieron el suscrito, Arellano Oviedo, Guillermo Rojo —Secretario de la RAE— y el Embajador de España en Nicaragua Ignacio Matellanes.

3. Logros institucionales

A este logro institucional, hay que sumar las reformas de nuestros Estatutos —actualmente vigentes— de las sesiones N° 5-1999 del 4 de agosto, 1999 y N° 11 del 11 de diciembre, 2001, destacándose el añadido de ser menor de 75 años dentro de los requisitos para ser miembro de número (art. 6.), al igual que la duración del período de los miembros de la Junta Directiva a cinco años, pudiendo ser reelectos (art. 11).

El 2 de enero de 2002 nos dejaba PAC y veintiún días después era electo, unánimemente, Director. Desde entonces he ejercido el cargo disponiendo de la permanente colaboración de nuestro Secretario y, en general, de todos los colegas. Ello ha gestado una mayor proyección de la Academia, manifestada en un sostenido quehacer con los trabajos lingüísticos panhispánicos (en el sentido que refleja una realidad de todo el mundo hispanohablante) de la RAE; en la graduación de cinco becarios “nicas” en la Escuela de Lexicografía Hispánica de la misma RAE, quienes colaboran en dichos trabajos; en la recuperación de la oficina en nuestra sede (abandonada entre 1980 y 2004), en la donación de un terreno de la Alcaldía de Managua para construir un futuro edificio propio; en una amplia y constante difusión lexicográfica a partir de enero, 2004. Así, con Róger Matus Lazo hemos mantenido una página idiomática en el diario de LA PRENSA, que continúa la tradición de Enrique Peña Hernández, remontada a 1966.

De las incorporaciones de nuevos miembros, de las nuevas publicaciones y de los numerosos actos públicos daré cuenta a continuación. Pero antes quisiera subrayar la presencia internacional de la Academia Nicaragüense, por ejemplo en el Homenaje al maestro Alonso Zamora Vicente (Alicante, abril 2002) y en el XII Congreso de la Asociación (San Juan, Puerto Rico, noviembre 2002), siendo la centroamericana la que tuvo más delegados y ponencias, y desempeñándose nuestro Secretario de Actas. Asimismo, este participó en la aprobación del Diccionario Panhispánico de Dudas (13 de octubre, 2004, en el Monasterio de Yuso, de San Millán de la Cogolla) y en su presentación oficial en la RAE (noviembre, 2005), mientras el suscrito asistió al Tercer Congreso Internacional de la Lengua Española (Rosario, Argentina, también noviembre, 2004) y a la Reunión de Directores en Salamanca (del 13 al 16 de septiembre, 2005) que culminó con un Homenaje a la Plaza mayor Salmantina con motivo de sus 250 años, en el cual intervino con otros cuatro colegas hispanoamericanos.

Al mismo tiempo, es imprescindible destacar los aportes de la Academia a los ya citados proyectos panhispánicos ya concluidos, como el Diccionario del Estudiante (en el cual colaboró Róger Matus Lazo) o en su recta final, como la Nueva Gramática, que será presentada en el XIII Congreso (Medellín, marzo, 2007). Si Matus Lazo ha sido el interlocutor de esa magna obra, Arellano Oviedo lo será de la revisión de la Ortografía y del Diccionario Académico de Americanismos (DAA); no en vano —con el apoyo de dos becarias del Instituto de Lexicografía Hispánica— ha enriquecido el DUEN y elaborado una nueva obra lexicográfica: Diccionario del Español Nicaragüense (DEN) aún inédita, fiel rigurosamente a la macroestructura y microestructura del DAA.

4. Incorporaciones

A partir de 2002 se realizaron 9 incorporaciones: 3 en la categoría de Miembro de Número (Serrano Caldera, Ramírez, Gómez), 6 en la de Miembro Honorario (Acosta, Gibson, Sáinz de Medrano, Cardenal, Cañas, Chávez Alfaro) y 6 en la de Miembro Correspondiente (Íncer Barquero, Belli, Pailler, Peña, Watanabe y Fernández).

2002: el 23 de enero Armando Incer Barquero como Miembro Correspondiente (su discurso, titulado Boaco: su historia y cultura, lo contestó Jorge Eduardo Arellano); y el 10 de junio Alejandro Serrano Caldera como Miembro de Número. El título de su discurso fue El intelectual y la política. Carlos Tünnermann Bernheim elogió al recipiendario. También el 10 de julio, en sesión ordinaria desarrollada en la Pinacoteca del Banco Central de Nicaragua, el hondureño Oscar Acosta —el más importante creador literario de Honduras—, recibió su diploma como Miembro Honorario. El 14 de agosto, en la categoría de Miembro Correspondiente, se le entregó diploma a Claire Pailler, por su sostenido aporte a la crítica y a la difusión de la literatura nicaragüense en Francia.

2003: el 4 de abril fue incorporado como Miembro Honorario Ernesto Cardenal. Este agradeció la distinción y leyó sus últimos poemas. Tuvo a su cargo la laudatio Julio Valle-Castillo. El 15 de mayo ingresó como Miembro de Número Sergio Ramírez, cuyo título de su discurso fue El Maestro de Tarca [Pablo Antonio Cuadra]; le contestó Jorge Eduardo Arellano. Y el 9 de julio Ian Gibson —novelista escocés, autor de Yo, Rubén Darío /Memorias póstumas de un Rey de la Poesía— recibió su diploma de Miembro Honorario. La ceremonia tuvo lugar en la Universidad de Alcalá de Henares y el recipiendario, presentado por el Director de la Academia Nicaragüense de la Lengua, disertó sobre Federico García Lorca, discípulo de Rubén Darío. Ésta ha sido la primera y única sesión extracontinental de nuestra corporación, gracias al seminario dirigido por Edgardo Buitrago Modernismo y modernidad desde Nicaragua y España, en el cual participaron Alejandro Serrano Caldera y Julio Valle, además de Buitrago y el suscrito.

2004: el 21 de enero también le fue entregado, en sesión solemne, diploma de Miembro Honorario al español Luis Sáinz de Medrano, director durante muchos años del Seminario Archivo Rubén Darío, catedrático emérito de la Universidad Complutense y especialista en letras hispanoamericanas. Su discurso La literatura como consolación, fue contestado por su ex discípulo Jorge Eduardo Arellano.

2005: el 4 de febrero le correspondió a Horacio Peña —poeta narrador y dramaturgo nicaragüense radicado en Estados Unidos desde 1979— recibir su diploma de Miembro Correspondiente. El acto tuvo lugar en el Restaurante La Marsellesa. El 23 de febrero, durante el acto rubendariano de la Embajada de Nicaragua en Costa Rica, al costarricense Alberto Cañas —figura cumbre de la cultura de su país— le fue entregado diploma como Miembro Honorario. El 14 de diciembre, tras la última sesión ordinaria del año, Naohito Watanabe —traductor al japonés de Azul… y El viaje a Nicaragua— fue recibido en sesión solemne como Miembro Correspondiente; contestó su discurso Jorge Eduardo Arellano; y el 27 del mismo mes recibió el suyo como Miembro Honorario, en su casa de habitación por razones de salud, Lizandro Chávez Alfaro en reconocimiento a su obra creadora. El Secretario leyó el acta correspondiente y el Director hizo el elogio de rigor.

2006: el 12 de julio ingresó Ana Ilce Gómez como Miembro de Número. Dijo palabras de agradecimiento y realizó una amplia lectura de su poesía; le contestó Julio Valle-Castillo. El 23 de agosto fue incorporado, en calidad de Miembro Correspondiente, Francisco de Asís Fernández, quien leyó un Elogio de la Poesía y algunos poemas recientes; le contestó Carlos Alemán Ocampo.

5. Publicaciones

La revista LENGUA: 8 números: del 24 (enero, 2002) al 31 (octubre, 2006). En este lapso, las páginas se incrementaron a casi 300, constituyéndose en una revista especializada y mereciendo el reconocimiento, en sus circulares periódicas, del Secretario de la Asociación de Academias de la Lengua Humberto López Morales. Es considerada la revista cultural de mayor importancia de Centroamérica y ninguna otra academia posee un órgano similar.

Con cubiertas y contracubiertas a full color de piezas representativas del arte pictórico nacional, mantiene secciones fijas: Pluma invitada (una autoridad en la lengua española), Textos rescatados (documentos literarios raros y valiosos), Discursos de ingreso, Documenta rubendariana (trabajos inéditos de reciente data, leídos en congresos internacionales), Poesía (selección de un autor), Homenajes (entre ellos a Salomón de la Selva y a Pablo Neruda en su centenario; y a Gabriela Mistral en los 60 años de su Premio Nobel), Dossieres (por ejemplo Beisbol y habla, Asturias, Borges y Hemingway [también] en sus centenarios natales, El Güegüense: nuevas lecturas y escenificaciones, etc.). El español de América, El español nicaragüense: investigaciones léxico-semánticas, Estudios narratológicos, Ensayos y Artículos, Reseñas y notas.

Una bibliografía analítica y sistemática, elaborada por el bibliotecólogo Mario Arce y aparecida en el núm. 16 del Boletín Nicaragüense de Bibliografía y Documentación, abarca su segunda etapa (de los números 9, junio 1995 al 24, marzo 2002), registrando 1,285 colaboraciones en entradas más índices de autores, títulos y temas).

Además, Lengua ha sido solicitada constantemente del exterior y distinguida por colaboraciones de especialistas en filología, lingüística y crítica literaria. Entre otros: el sueco Bo Wande, los españoles Alberto Acereda, de Arizona State University; Alfonso García Morales, Mariano Tejedor y Victoria Camacho Taboada, de la Universidad de Sevilla; los estadounidenses Julie Hudson de Houston-Tillotson Colege, Anthony Roob de Rowan University, Rick McCallister y Luis A. Jiménez de Florida Southern College; la argentina Nidia Burgos, de la Universidad de Bahía Blanca y el israelí Paul Bleistein, de la Universidad Hebrea de Jerusalem.

Libros y folletos: Si el boletín Lengua dejó de salir en 1950, las ediciones de la Academia —interrumpidas a principios de 1979— se reactivaron a partir de 1995, teniendo de Director a Jorge Eduardo Arellano y del Secretario Francisco Arellano Oviedo. Hasta ahora han aparecido 50 títulos, distribuidos en 9 series: I. Crítica y ensayo (9 títulos); II. Naturaleza (1); III Homenajes (5); IV. Discursos de ingreso (3); V. Lexicografía y lingüística (7); VI. Series rubendarianas (9); VII. Creación (11); VIII. Raíces (4); IX. Biografía (1).

El apoyo de varias instituciones contribuyó a la existencia de este medio centenar, y en algunos casos la Academia sólo facilitó su sello. Entre 2002-2006, se publicaron 24 títulos (un promedio de 4 anuales), a saber:

Pablo Antonio Cuadra en la Academia de 18 autores; Mitos y mitotes, colección de ensayos literarios y artículos de opinión de Guillermo Rothschuh Tablada; Las máscaras del texto /Proceso histórico y dominación cultural en Centroamérica, estudios culturales, de Erick Aguirre; Memorial de José Jirón Terán /Vida y obra de autores varios; Premio Doctor Carlos Martínez Durán al Doctor Carlos Tünnermann Bernheim; La lengua nuestra de cada día, de Fernando Silva, Cómo hablan los adolescentes de Nicaragua, de Róger Matus Lazo; Refranero zoológico popular (3ª ed.), de Enrique Peña Hernández; Don Quijote no debe ni puede morir /Páginas cervantinas de Darío, con estudio preliminar de Jorge Eduardo Arellano y anotaciones de Günther Schmigalle; Prólogos de Rubén Darío y Rubén Darío visto por Juan de Dios Vanegas, compilaciones de José Jirón Terán; Son cuentos de Fernando Silva; Aventuras de Juan Parado, Señor de El Diriá, narraciones folclóricas rescatadas por Carlos Alemán Ocampo; El «Grupo U» de Boaco /Antología poética y labor teatral de Flavio Tijerino y otros autores, Selección e introducción de Jorge Eduardo Arellano; Historia natural del Güegüense, versión de Fernando Silva; Tela de cóndores /Homenaje a Oswaldo Guayasamín, prosemas y crítica de arte de Guillermo Rothschuh Tablada; Minificciones de Nicaragua /Brevísima antología de 37 narradores, prólogo, selección y notas de Jorge Eduardo Arellano y Del idioma español en Nicaragua (Glosas e indagaciones) del mismo autor: una colección de 26 trabajos, precedidos de un amplio prolegómenos: Volando lengua.

Dentro de nuestra actividad editorial, es necesario referir la coedición de dos ediciones críticas de Rubén Darío, ambas ejecutadas por Günther Schmigalle en Berlín: La caravana pasa (en cuatro tomos) y Crónicas desconocidas.

6. Homenajes y presentaciones

2002. El 7 de mayo: participación en honras fúnebres de Mariana Sansón Argüello, con ofrenda floral, asistencia de académicos y palabras de despedida de Rosario Aguilar en Paraninfo de la UNAN-León. El 4 de junio: otra participación en los funerales de Alberto Ycaza, electo el año anterior miembro correspondiente, con ofrenda floral, entrega de diploma a su hermano y palabras de Jorge Eduardo Arellano en el Salón de los Cristales del Teatro Nacional Rubén Darío.

2003. El 8 de agosto: se conmemoró del 75 aniversario de la Academia en León (Museo-Archivo Rubén Darío) con la presentación de la obra compilada y anotada por José Jirón Terán: Rubén Darío visto por Juan de Dios Vanegas. El 30 de septiembre se desarrolló la sesión extraordinaria en nuestra sede con Embajadores de América Latina, conferencia de Nydia Palacios sobre la novela de Julio Valle-Castillo Réquiem en Castilla del Oro, palabras de la Embajadora de Colombia y entrega del Diccionario de construcción y régimen de la Lengua Castellana de Rufino José Cuervo. El Director leyó semblanza de Cuervo e hizo entrega a la Embajadora de las cartas fotocopiadas del filólogo colombiano al nicaragüense Mariano Barreto.

2004. El 18 de enero se presentó el libro compilado por José Jirón Terán Prólogos de Rubén Darío (Museo-Archivo de Rubén Darío), durante la sesión inaugural del II Simposio Internacional: Rubén Darío /Nuevos asedios y reencuentros, patrocinado por la Academia (al mismo tiempo que el primero y los siguientes) y el 31 de marzo fallecía su compilador. La Academia envió ofrenda floral y delegó a su Director hacer su elogio en el Paraninfo de la UNAN-León. El 23 de julio: se rindió homenaje a la escritora salvadoreña Claribel Alegría (Estelí, 1924), con motivo de sus 80 años. Alegría recibió diploma de reconocimiento por su labor creadora y periodística, y realizaron panegíricos de su personalidad Sergio Ramírez y Julio Valle-Castillo.

2005. El 9 de marzo: Mesa redonda en el Auditorio de la Biblioteca sobre la edición conmemorativa de Don Quijote de la Mancha, preparada por la Asociación de Academias. Asistieron el Ministro del MECD y el Embajador de España Jaime Lacadena e Higuera e intervinieron Jorge Eduardo Arellano (Darío y el III Centenario del Quijote), Francisco Arellano Oviedo (La edición del IV Centenario), Fernando Silva (Y ¿quién es Don Quijote?) y Julio Valle-Castillo (Elogio dariano del Quijote). El 13 de julio, en el mismo Auditorio, fue presentado el libro Tela de cóndores /Homenaje a Oswaldo Guayasamín de Guillermo Rothschuh Tablada. En dicho acto, el autor recibió un diploma de la Embajada de Ecuador en Nicaragua.

2006. El 15 de marzo, de nuevo en el Auditorio de la Biblioteca del BCN, tuvo lugar la presentación oficial del Diccionario Panhispánico de Dudas, con la presencia del español Humberto Pato-Vinueza, Vicepresidente de Operaciones de Telefónica Móvil (empresa financiadora de la magna obra). Disertaron el Director y el Secretario, corresponsal a su vez de la elaboración del DPD. Finalmente, en homenaje a sus 80 años, Guillermo Rothschuh Tablada fue objeto de un reconocimiento a su trayectoria de escritor y maestro el 17 de junio en su casa de habitación (Juigalpa). Sergio Ramírez y Julio Valle-Castillo llevaron la palabra oficial. Rothschuh Tablada, emocionado, agradeció la distinción.

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