- Esa exclamación es el mayor símbolo de fe, cultural y religioso, que identifica al nicaragüense mariano
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Este mes es dedicado a la mujer más privilegiada en la historia de la humanidad, por ser el medio para llegar a Jesús de Nazaret, sin lugar a dudas esa mujer es su Madre, La Purísima; la Inmaculada Concepción de María, a quien todos los nicaragüenses marianos exclamarán con júbilo en estos días con el tradicional grito: “¡Quién causa tanta alegría! ¡La Concepción de María!”
A criterio del rector del Seminario La Purísima, el sacerdote Juan de Dios García, la figura de María en la mentalidad del nicaragüense tiene una marcada fuente de inspiración de devoción y fe, por ser la Madre de Jesús de Nazaret.
Añadió: “El nicaragüense refleja alegría en su devoción a María, de allí el grito nuestro de ¡Quién causa tanta alegría!, que evidencia la fe y la devoción porque ella es en realidad la causa de nuestra alegría al darnos a Jesús; que nos vino a librar de la esclavitud del pecado”, expresó el rector del seminario La Purísima
Las manifestaciones de fe y devoción por La Purísima en nuestro país, se evidenciarán en estos días, donde los fieles devotos recorren calles y visitan hogares para expresar con júbilo su amor y respeto por María.
FE NACIONAL MARIANA
Por su parte, monseñor Rodrigo Urbina, párroco de El Viejo, asegura que la fiesta de La Purísima es la expresión de fe más representativa en la devoción del mariano nicaragüense.
“Es la fiesta más representativa que se celebra a lo largo y ancho de la geografía nicaragüense”, afirma Urbina.
Por otro lado, doña Liliam Solórzano de Brenes, madre del arzobispo de Managua, monseñor Leopoldo Brenes, explicó que desde niña tiene respeto y devoción por la virgen Madre, exhortando a los nicaragüenses a celebrarla este 7 y 8 de diciembre con “todo respeto, amor y devoción”.
Añadió: “Es la fiesta más alegre y popular de Nicaragua, llena de devoción y espiritualidad. Para mí, es de mucho regocijo ver a la familia y al vecindario cómo manifiestan su fe por la Madre de Jesús. A ella tenemos que amarla siempre, siempre la celebro aunque sea de forma sencilla”, expresó doña Liliam Solórzano.
FE DESBORDANTE
La celebración de la Purísima en Nicaragua es la más arraigada y desbordante expresión de religiosidad popular nicaragüense.
Surgió en la ciudad de León, en la iglesia de San Francisco a principios del siglo XVIII.