Una política de diálogo y conciliación es la consigna del inicio de la Presidencia del conservador Felipe Calderón, en México, tras haber asumido su mandato el viernes en medio de una severa crisis política que exhibió las profundas diferencias que mantiene con la izquierda.
El sábado, después de reunirse con las Fuerzas Armadas, Calderón dialogó con los gobernadores del país en un encuentro al que también asistieron los ministros del gabinete, quienes tienen la instrucción de “ponerse a trabajar” en las prioridades del gobierno: seguridad, justicia social y empleo.
El nuevo Presidente mexicano, que la víspera asumió en una accidentada sesión legislativa en la que la oposición de izquierda le espetó a gritos que llega al poder por un presunto fraude electoral, llamó al diálogo a todas las fuerzas políticas, aunque anunció que si éste no se da, de cualquier forma desarrollará su gestión.
El primero en responder a esa propuesta fue el Partido Revolucionario Institucional (PRI) que en un comunicado firmado por Mariano Palacios, presidente de la formación, instó a Calderón a crear “de inmediato” un nuevo pacto nacional que reformule “la relación entre los tres poderes y restablecer el diálogo político que coadyuve a la gobernabilidad democrática del país”.
Para conciliar sus diferencias con la izquierda, Calderón, de 44 años, pretende implementar políticas de empleo y apoyo a las micro y pequeñas empresas, a fin de combatir la pobreza que afecta a la mitad de la población del país de 103 millones de personas.
Otra medida que es interpretada como un guiño a la oposición es el anuncio de que disminuirá su salario como presidente, una promesa de la campaña del aspirante de la izquierda Andrés Manuel López Obrador, quien perdió los comicios ante Calderón por la exigua diferencia de 0.56 por ciento de los votos.
AUSTERIDAD
La austeridad en el gobierno busca demostrar que “los recursos públicos” se utilizan con “prudencia”, por lo que las percepciones de otros altos funcionarios de la administración también serán reducidas.
Lo anterior no incluye al Ejército, cuyos miembros podrían ver incrementados sus ingresos si la medida es aprobada en el Legislativo, dijo el sábado el mandatario mexicano.
Además propuso crear a nivel nacional un sistema de información criminalística que mejore y haga eficiente la procuración y administración de justicia.
En cuanto a la política internacional, el presidente mexicano planea enfatizar los lazos de su país con Centroamérica, reforzar la cooperación bilateral con España y la Unión Europea, y crear empleos que permitan disminuir la migración ilegal a Estados Unidos.