El Consejo de Seguridad de la ONU condenó inequívocamente el martes el asesinato del ministro de Industria libanés y aprobó un acuerdo con el Líbano para crear un tribunal que juzgue a los presuntos asesinos de otro político del país, el ex primer ministro Rafik Hariri.
Una declaración leída por el presidente del Consejo, condenó cualquier intento de desestabilizar el Líbano por medio de asesinatos políticos o actos terroristas y expresó el grave temor de que el asesinato del político cristiano Pierre Gemayel podría afectar los esfuerzos para consolidar la democracia en el país.
El consejo calificó a Gemayel de “patriota, que era un símbolo de la libertad y la independencia” política del Líbano.
El asesinato se produjo horas antes del plazo para que los miembros del Consejo de Seguridad aprobaran una carta que autorizaba al secretario general Kofi Annan a cerrar el acuerdo con el gobierno libanés para crear el tribunal mixto.