- Se dice que el sostén es para las mujeres la prenda íntima por excelencia. Expertos explican por qué es tan necesaria
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Todos los días las mujeres, además de escoger la ropa a vestir, seleccionan el sostén a usar. El sostén es una prenda íntima que se utiliza para cubrir y sostener el área del busto.
A Francis Zeledón, de 19 años, su primer sostén se lo regalaron cuando aún no tenía los pechos definidos, a los 10 años de edad y según ella, fue una experiencia muy bonita porque ya los quería “tener grandes”.
Por otro lado Leina García, de 20 años, dice que nunca quiso usar sostén y el primero que obtuvo se lo regalaron cuando se graduó de sexto grado. “A veces con la camisa blanca del colegio se te ven los pechos, recuerdo que mi maestra de sexto grado me dio de regalo de mejor alumna un brassier para inducirme a usarlos, pero a mí nunca me han gustado”.
Según el cirujano plástico Edgar García, el busto está compuesto de grasa, tejido mamario glandular, piel y el músculo pectoral del que se apoya. Pero en sí el busto no tiene músculo, por esta razón entre más grasa tiene más fácilmente se pone flácido.
También la ginecóloga María Delma Mejía dice que es importante tener los senos firmes por estética. “Todo el mundo los quiere tener así, pero por las bajadas de peso, las dietas, lactancia y si son grandes, se caen mucho”.
Costumbre
Sin embargo, más que la firmeza, en la sociedad nicaragüense a las mujeres cuando entran en el período de la pubertad se les enseña a usar esta prenda.
Gloria Palacios, de 20 años, dice que cuando era más joven no usaba sostén porque no le gustaba mucho, pero cuando fue creciendo lo tuvo que usar por necesidad y por pudor.
“Con el tiempo uno va aprendiendo pero cuesta adaptarse”, cuenta Zeledón, quien a veces cree que esta prenda esclaviza porque se tiene que usar todo el día.
La ginecóloga Mejía expresa que si la persona tiene un busto pequeño y firme, bien puede estar sin sostén, pero si los senos son grandes es mejor que lo use.
De lo contrario se estiran los tendones y da mucho dolor en el pecho y en la espalda.
En eso concuerda García, quien dice que a veces uno está orgulloso de sus “atributos”, pero cuando son un problema, es terrible.
¿Mal necesario?
Desde la invención del sostén, sucesor del corsé, se han diseñado estilos con distintos colores y encajes. El que más se encuentra en el mercado es el que trae aros metálicos en la parte inferior.
Según la ginecóloga Mejía, estos estilos no se recomiendan que se utilicen mucho tiempo porque los aros metálicos producen una reacción a nivel inferior de la parte de los senos, el cual se pone duro y deforma un poco los hombros. “Y si en algún caso cuando te quitás el brassier te arde, es porque uno puede tener algún problema inflamatorio”.
Es opción de cada quien pensar si es incorrecto prescindir de esta prenda o no. Lo que se debe tomar en cuenta es hasta qué punto afecta la comodidad y la salud en el pecho.