- Con procesión iniciaron las festividades en honor a la Virgen
Corresponsal/Rivas
Este domingo los creyentes católicos se reunieron en la iglesia parroquial San Pedro para participar de la simbólica y tradicional bajada de la imagen de la Virgen María, actividad con la que inician las festividades en honor a la Purísima en el departamento de Rivas.
“Comenzó con una procesión de la mayordoma y representantes de los 16 barrios a los cuales va a ir la Virgen, con tres niñas vestidas de blanco por cada barrio, que llevaron flores en sus manos, lo que nos recordó la relación que hay entre la Virgen María y la Santísima Trinidad: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo”, indicó monseñor Alfonso Alvarado Lugo.
En esa procesión, que se realizó momentos antes de la celebración de la misa, los mayordomos y mayordomas de 16 barrios desfilaron con los vestidos que van a poner a la Virgen cuando llegue a sus sectores.
Días después de la bajada de la Virgen María de su altar, iniciarán las tradicionales procesiones. Cada día, al caer la tarde, la imagen de la Purísima llegará a cada barrio, ahí será colocada en una carroza, que siempre es arreglada con mensajes bíblicos y a eso de las 6:00 p.m. saldrá a recorrer las principales avenidas de la ciudad.
Las procesiones inician el 23 de noviembre y culminan el 8 de diciembre, con la llegada de la imagen de la Purísima al Cuerpo de Bomberos de esta ciudad.
OJO CON LA PÓLVORA
Monseñor Alvarado confía en que todo marche bien durante estos recorridos, sobre todo en lo que refiere al uso de la pólvora. “Tenemos plena confianza en la Policía y estamos orientando a los barrios que sigan sus indicaciones”, dijo.
“Todavía tenemos fresco lo que sucedió en Popoyuapa (en Semana Santa), fue una protección de Dios pero a la vez una previsión inmensa de la Policía, si no ha sido que nos orienta y nosotros obligamos prácticamente a los feligreses a salir del atrio en donde estaba la pólvora, estaríamos todavía lamentando algo de grandes proporciones peor de lo que pasó en Nandaime”.
“Por eso les rogamos a los padres de familia que cada quien haga algo de su parte, es bonito ver la pólvora pero necesitamos manejarla con cuidado, puede ser una espada de doble filo si no la sabemos manejar”, indicó Alvarado.