- Segolene Royal se impone en el Partido Socialista
PARÍS/AFP
La socialista Segolene Royal fue elegida el jueves por miles de militantes candidata del Partido Socialista Francés para las elecciones presidenciales del 2007, informaron los responsables de esta fuerza política de oposición.
Royal, de 53 años, derrotó a sus dos contrincantes en un ejercicio inédito de democracia en Francia: el ex primer ministro, Laurent Fabius, y el ex titular de Economía, Dominique Strauss Kahn y podría convertirse el próximo mayo en la primera presidenta de la historia de Francia.
Según los resultados parciales divulgados por el Partido Socialista Francés (PSF), la victoria de Royal en la primera vuelta “no deja lugar a dudas” y la diputada y ex ministra podría haber conseguido más del 60 por ciento de votos.
En total, unos 218,000 franceses con carné socialista estaban llamados a dar su opinión este jueves y la participación en estas ‘primarias’ habría superado el 80 por ciento.
“Vivo este momento con gran felicidad. El pueblo se ha puesto en movimiento, los militantes vinieron a votar por mí, me dieron un impulso y quiero decirles que no les decepcionaré”, declaró Royal el jueves por la noche en la ciudad de Melle, al suroeste de Francia, en la región que preside desde 2004.
Según la líder socialista, es muy importante “haber sido elegida de esta manera”, es decir, por los afiliados socialistas en unas elecciones internas.
“Construiremos juntos algo extraordinario, una nueva página de la historia de Francia”, prometió Royal, radiante ante las cámaras, tras conocer los resultados parciales.
La campaña entre los tres aspirantes socialistas estuvo marcada por debates televisados, encuentros con militantes en diferentes puntos del país, críticas cruzadas y abundantes golpes bajos.
Actualmente y según los sondeos, Royal está considerada como la única personalidad política de izquierda capaz de derrotar a Nicolas Sarkozy, actual ministro de Interior y gran favorito de la derecha, en una segunda vuelta de las elecciones presidenciales de mayo de 2007.
La diputada, presidenta regional y ex ministra se ha esforzado en representar una renovación del socialismo francés, un partido a la deriva desde su derrota estrepitosa en la primera vuelta de las presidenciales de 2002.
Casi cinco años después de aquella fatídica fecha, los franceses, de derecha e izquierda, fijaron la vista en estas elecciones internas, un ejercicio inédito de democracia en Francia, cuyo resultado marcará el ritmo de la campaña para las presidenciales de 2007.
Apoyándose en una idea de democracia participativa, Royal lanzó ideas revolucionarias durante su campaña como la de crear jurados populares para evaluar la gestión de los poderes públicos, lo cual le valió duras críticas de sus compañeros de partido.
Fabius y Strauss-Kahn le reprocharon sobre todo su “ignorancia” en temas claves del proyecto socialista o cuestiones esenciales de política exterior, así como su “falta de experiencia”, “demagogia” y “peligrosa” inclinación hacia la derecha.
Según el primer secretario socialista, François Hollande, que es el compañero sentimental de Royal y el padre de sus cuatro hijos, a partir de este momento no habrá lugar para las rencillas internas, “sea quien sea el candidato elegido, deberá ser el candidato del partido”.