- Caso no amerita persecución penal, dice fiscal de Nueva Segovia
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Corresponsal/Nueva Segovia
El Fiscal Departamental del Ministerio Público en Nueva Segovia, Douglas Vargas, reveló que la denuncia de la Procuraduría por el delito de fraude al Estado de Nicaragua en la desaparición de 435 tucas de madera decomisada, “no merece persecución penal”.
Según el fiscal, los hechos ocurrieron antes de la aprobación de la Ley de Delitos Ambientales y que por lo tanto debe considerarse una sanción administrativa para el funcionario implicado en el caso”.
El 19 de mayo el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena) decomisó en el sitio conocido como El Cascabel, comarca de Quisulí, municipio de Mozonte, propiedad de Miguel Ángel Gómez, 435 tucas de pino.
La delegada departamental del Marena, Martha Rubio, justificó que las trozas se encontraban en el área protegida, en un centro de acopio no autorizado y fue cortada en las cercanías de fuentes de agua y en pendientes no autorizadas, violando la Ley 559, Ley Especial de Delitos contra el medio ambiente y los recursos naturales.
madera desapareció
El Inafor fue notificado el 13 de julio por el Marena sobre la existencia de una resolución administrativa que ordenaba el decomiso de esa madera, pero en una posterior inspección que realizó el 17 de julio el Procurador Regional del Ambiente, Aristeo Zeledón, y la delegada territorial del Marena, fue sorpresa que la madera había desaparecido.
Presuntamente la madera fue sacada del sitio con orden de la delegación departamental del Inafor en seis camiones, para entregársela a su dueño, indica una investigación de la delegación territorial del Marena.