- Comandante estadounidense en Oriente Medio desaconseja una retirada precipitada del país árabe
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El comandante de las fuerzas estadounidenses en el Medio Oriente se expresó el miércoles en contra de fijar una fecha para retirarse de Irak, afirmando que ello dificultaría el trabajo a los militares.
La aseveración del general John Abizaid sale al paso de los pedidos de varios legisladores demócratas de que el gobierno debe comenzar a reducir su presencia militar en la nación árabe.
Abizaid habló en momentos en que el Comité de Servicios Armados del Senado empezó a reexaminar la política estadounidense en vista de la victoria electoral demócrata de la semana pasada, que dio a ese partido el control del Congreso a partir del año próximo.
En su argumentación contra un cronograma para el retiro de las fuerzas, Abizaid dijo al comité que él y otros comandantes estadounidenses necesitan “flexibilidad” para manejar las fuerzas estadounidenses y determinar cómo y cuándo transferir la responsabilidad a las fuerzas iraquíes.
“Los cronogramas específicos limitan dicha flexibilidad”, afirmó el general.
Abizaid opinó además que el nivel de soldados estadounidenses, actualmente en unos 141,000, debe mantenerse estable pero que podría tener que aumentar temporalmente para entrenar y aconsejar a las unidades militares iraquíes.
Dijo que ninguna reducción es aconsejable hasta que las fuerzas de seguridad iraquíes sean más capaces de lidiar con la insurgencia, de asegurar Bagdad y hacer frente al problema de las milicias chiítas.
“La posición de nuestras fuerzas necesita permanecer al nivel en que está por ahora”, afirmó. “Bajo las circunstancias actuales no recomendaría el retiro de tropas”.
Presionado por el senador demócrata Jack Reed acerca de cuánto tiempo tienen Estados Unidos y el gobierno iraquí para reducir la violencia en Bagdad antes de que la situación se les vaya de las manos, Abizaid respondió de cuatro a seis meses.
Reflejando las divisiones de opinión acerca de cómo actuar en Irak, el próximo titular del comité, el senador Carl Levin, dijo que el gobierno debe afirmar a Irak que los soldados estadounidenses empezarán a retirarse en cuatro a seis meses para obligarlos a responsabilizarse de su propio futuro.
“No podemos salvar a los iraquíes de ellos mismos. El único medio de que los líderes iraquíes encaren directamente esa realidad es que el presidente (George W.) Bush les diga que Estados Unidos iniciará un repliegue escalonado de nuestras fuerzas en cuatro a seis meses”, afirmó el senador demócrata Carl Levin.
Cuando se le preguntó sobre su testimonio en agosto de que Irak podría precipitarse en una guerra civil y que la violencia sectaria era la peor que había visto, Abizaid dijo que recientemente “la situación ha mejorado, aunque sigue siendo problemática”. Visitó Bagdad en los últimos días.
“Por cierto, no es tan mala como parecía la situación en agosto”, aseguró el comandante, aunque admitió que todavía sigue a niveles “inaceptablemente elevados”.
Contra una partición
En respuesta a la senadora demócrata Hillary Clinton, Abizaid dijo que no sería recomendable una partición del territorio iraquí, ya que algunas zonas se convertirían en un lugar seguro para los terroristas.
El también senador demócrata Edward Kennedy se mostró convencido de que «claramente» los esfuerzos de EEUU por acabar con la violencia «no funcionan» y es necesario «un cambio de rumbo».