- Tienen espíritu de superación pero son muy pobres para ingresar a la universidad
Corresponsal / Chinandega
Un buen porcentaje de los más de 15 mil 780 estudiantes que recibirá este año el diploma de bachiller en ciencias y letras, no tiene oportunidad de recibir estudios superiores.
“Yo tengo buen promedio pero mi familia es muy pobre y ahorita ando detrás de los diputados electos para conseguir una beca, dijo el joven José Luis Paredes, estudiante de quinto año, del Instituto Nacional Autónomo de Chinandega (Inach).
Este joven que lleva de promedio 85, tiene el anhelo de ingresar a una universidad para convertirse con su esfuerzo en un médico, pero sus padres no tienen capacidad para mandarlo a estudiar.
Isabel Petien Campos, directora del Inach, dijo que de ese centro de enseñanza se graduarán el 9 de noviembre, 800 bachilleres, muchos de ellos con esfuerzo han pagado cerca de 400 córdobas, que incurren en estos gastos de promoción.
“Hicimos actividades para que los padres de familia no desembolsen mucho a la hora de la graduación, sin embargo, se les pidió 260 para toga y birrete, 80 en papelería y el pago de sus tarjetas de invitación.
El departamento de Chinandega tuvo una matrícula inicial de 27 mil 237 alumnos, de los cuales 24 mil 375 llegaron hasta el final en este ciclo lectivo 2006, cerca de tres mil desertaron por la situación económica que imperaba en sus familias.
Rebeca González, asesora pedagógica del Ministerio de Educación, Cultura y Deportes (MECD), insistió que de los 74 centros de secundaria en Chinandega, hubo una retención de 96 por ciento por la aplicación de las estrategias educativas de cada centro, que sensibilizó a los padres de familia en la necesidad de preparar a sus hijos.
Entre estas actividades se ofrecen charlas, concursos y competencias académicas, entre las cuales resalta la competencia por la elección del mejor alumno. Esta distinción recayó en el joven Oswaldo Jonathan Blanco, del Instituto Azarías H. Pallais, del Puerto de Corinto.
González dijo que las limitaciones económicas son tan puntuales que alumnos de quinto año de los municipios de San Pedro de Potrero Grande, San Francisco de Cuajiniquilapa y San Juan de Cinco Pinos no enviaron representante por carecer de dinero para costear sus pasajes.