Sergio Ramírez. (LA PRENSA/Archivo)

Ramírez analiza la saga de Ortega

[doap_box title=»“Tenacidad”» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Sergio Ramírez, ex vicepresidente sandinista, reconoce que Daniel Ortega ha desarrollado una gran “tenacidad” para hacerse del control del FSLN, a pesar de que inicialmente era “el peor preparado, el menos carismático y, con diferencia, el orador más aburrido”, entre los dirigentes sandinistas. Ramírez resalta el control que posee la familia […]

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Sergio Ramírez, ex vicepresidente sandinista, reconoce que Daniel Ortega ha desarrollado una gran “tenacidad” para hacerse del control del FSLN, a pesar de que inicialmente era “el peor preparado, el menos carismático y, con diferencia, el orador más aburrido”, entre los dirigentes sandinistas. Ramírez resalta el control que posee la familia Ortega Murillo del FSLN.

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Managua/ACAN-EFE

La “corrupción y el populismo” reinarán en Nicaragua si Daniel Ortega, candidato presidencial del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), gana las elecciones del próximo 5 de noviembre, auguró en una entrevista con ACAN-EFE su ex compañero de lucha y ex Vicepresidente de la República, Sergio Ramírez.

“El FSLN está en manos de la familia Ortega, ha perdido toda su mística revolucionaria, y sus actuales dirigentes únicamente buscan el poder para hacer negocios”, opinó Ramírez, actualmente retirado de la arena política y concentrado en la actividad literaria como novelista.

La insistencia de Daniel Ortega por recuperar el poder es, por otra parte, “una obsesión viciosa por la que no hay raya que no haya cruzado”, consideró el autor de Adiós Muchachos y Margarita, está linda la mar, entre otras novelas.

El ex Vicepresidente nicaragüense durante el mando de Ortega al frente del país (1985-90) recordó que este ha sido derrotado ya en tres elecciones consecutivas (1990, 1996 y 2001), a pesar de lo cual se mantiene como líder y candidato presidencial del FSLN, “gracias a las purgas” que efectúa constantemente.

“El clientelismo que le han permitido ejercer la cuotas de poder alcanzadas a través del pacto político con sus rivales en el poder” también le ha servido para mantener su liderazgo, dijo Ramírez.

EL FACTOR MURILLO

“Actualmente —comentó— el partido está en sus manos y en las de su esposa”, Rosario Murillo, jefa de campaña electoral y principal portavoz del FSLN.

Mientras, “otros miembros de la familia dirigen medios de comunicación de su propiedad”, que están al servicio del liderazgo de Ortega.

Ha elegido como compañero de fórmula electoral, como candidato a la Vicepresidencia, a un conocido miembro de la Contra armada durante la revolución sandinista, al ex banquero Jaime Morales Carazo, subrayó Ramírez.

Y recordó que “recientemente, Ortega ha apoyado la penalización del aborto terapéutico”, aprobada en el parlamento con los votos de los sandinistas, “y ahora es católico, cristiano, apostólico y romano, e inseparable del cardenal Miguel Obando y Bravo”, ex Arzobispo de Managua y ex presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua.

EL GANSTERISMO JUDICIAL

Estos movimientos obedecen, según Ramírez, a un intento de captar votos de la derecha que, en realidad, es “ilusorio” y le puede costar caro al FSLN porque, opinó, “la derecha jamás va a votar a Ortega”, quien sí puede perder votos entre los sandinistas.

En este contexto, “ni Estados Unidos, ni nadie, debe temer una posible alianza de Ortega con Castro y Chávez, porque además Nicaragua no puede ser una amenaza para nadie”, dijo Ramírez sobre la supuesta amistad entre el líder sandinista y los jefes de Estado de Cuba y Venezuela.

“A mí lo que me da miedo es la corrupción y el populismo, además del gangsterismo judicial” que van a reinar en Nicaragua si Ortega gana las elecciones, confesó el escritor nicaragüense.

Según él, en caso de retornar al poder, Ortega se va a dedicar a ejercer de “caudillo”, a comprar voluntades entre el campesinado y los trabajadores con todo tipo de favores y concesiones, mientras su entorno político se concentra en hacer negocios.

De hecho, muchos de los actuales dirigentes del FSLN son ya acaudalados empresarios, propietarios de suculentos negocios que, según Ramírez, les ha permitido financiar “una campaña electoral que ha podido llegar a costar diez millones de dólares”.

“Es posible que algo de ese dinero se lo haya dado (Hugo) Chávez”, Presidente de Venezuela, “pero no la mayor parte”, consideró.

Ramírez le reconoció a Ortega, no obstante, “la tenacidad” que le ha permitido hacerse con el control y mantenerse al frente del FSLN, a pesar de que originalmente era “el peor preparado, el menos carismático y, con diferencia, el orador más aburrido” entre sus dirigentes.

“En aquellos momentos había que elegir a alguien y nos decidimos por el que menos competía”, explicó en referencia a la Junta de Gobierno de los ochenta.

El ex líder sandinista opinó, no obstante, que, si bien Ortega ganara las elecciones del 5 de noviembre, no va a conseguir los votos suficientes para evitar “una segunda vuelta en la que sí tiene asegurada la derrota”. En una segunda vuelta se enfrentarían únicamente los dos candidatos más votados en la primera elección.

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