La batalla por el control del Congreso estadounidense entró este jueves en la recta final cuando otro sondeo mostró que los demócratas probablemente se beneficien del descontento de los votantes con la guerra en Irak.
Intentando revertir la situación, el presidente George W. Bush y otros líderes republicanos aprovechan un tropiezo del senador demócrata John Kerry.
Inquietos por la posibilidad de que esa intervención pudiera restarle votos a los demócratas, otros miembros del partido le sugirieron el miércoles a Kerry que se disculpara y se abstuviera de intervenir en la campaña.
De todos modos, una nueva encuesta sobre intenciones de voto, divulgada el jueves, mostró que la mayoría de los votantes sigue oponiéndose a la forma como el gobierno de Bush está conduciendo la guerra de Irak y respaldando a los demócratas en su intento por recuperar el control del Congreso.
El último sondeo de The New York Times/CBS News antes de los comicios del martes muestra que sólo el 29 por ciento de los electores estadounidenses aprueba la forma en que Bush conduce la guerra, igualando así su nivel más bajo de popularidad vinculada al conflicto de mayo y junio últimos.
A pesar de que su encuesta nacional no proporciona datos específicos por distrito ni sobre las carreras al Senado y la Cámara de Representantes, el Times dice que el 52 por ciento de los electores registrados consultados votaría por los demócratas, contra sólo 33 por ciento por los republicanos.