- Más de 3,000 productores reciben lecciones sobre técnicas del campo, asegura el Nitlapán
Las escuelas del campo se están afianzando en el Norte, Occidente y Sur del país.
El coordinador de esas iniciativas por el Instituto de Investigación y Desarrollo Nitlapán, de la Universidad Centroamericana (UCA), René Gómez, explica que ya están atendiendo a 3,200 productores de las zonas descritas.
“ En el área de hacer negocios (que incluye una relación comercial con Nitlapán) cubrimos a 1,200 productores; y en la parte de capacitación financiera en general atendemos a 2,000 agricultores”, detalla Gómez.
“Los segundos corresponden en su mayoría al sector de café, riego, y ganadería”, agrega.
Las escuelas tienen a la fecha tres modalidades, de acuerdo con el coordinador.
“La primera la hemos denominado Escuelas del Campo con Negocios, donde se concentra a los campesinos que hacen negocios con Nitlapán a través del arriendo de vacas, engorde de toretes, equipos o medios”, explica.
En ese módulo el instituto le suele enseñar al productor el manejo de finca, por medio de la experiencia.
“Les damos lecciones sobre cómo manejar los cultivos o animales de forma interactiva, de modo tal que los productores puedan hacer preguntas, conocer la técnica y luego ponerla a prueba en sus haciendas”, especifica.
“Eso permite que luego ellos agarren vuelo, es decir tomen decisiones de forma independiente y se introduzcan en el mercado”, expone.
HAY CURSOS LIBRES
En la segunda modalidad, sin embargo, la enseñanza se centra en aspectos referidos a la inversión.
“A eso llamamos Escuelas del Campo Sin Negocio, porque los campesinos tienen su relación comercial con otras entidades y no con Nitlapán, entonces lo que hacemos es prepararlos de cara a que hagan una buena inversión en el mercado, o bien consigan una buena producción”, manifiesta Gómez.
“Allí también se juega con la experiencia, porque procuramos que obtengan negocios productivos y en consecuencia, sean autosostenibles”, recalca.
En ese caso, al igual que los productores que hacen negocios con el instituto, los técnicos dan lecciones de cómo controlar las plagas y enfermedades de los cultivos o del hato.
“Si se trata de una siembra, por ejemplo, insistimos en que aprendan lo básico”, dice Gómez.
“ ¿Como qué? bueno como el hecho de mantener a raya los insectos que dañan los granos, o sea les enseñamos a manejar todo el proceso evolutivo del animal para que sepan cuándo interferir, ya que cuando un insecto está adulto los controles no resultan”, expone.
Aparte de la modalidad descrita, Nitlapán incluye cursos libres. “En éstos aglutinamos a las entidades que dan asistencia técnica y a estudiantes de la universidad que demanda una enseñanza más práctica”, aclara.
DICE QUE SON ACCESIBLES
Las escuelas, según Gómez, cuentan con un presupuesto que año con año se nutre con fondos de la cooperación internacional.
“Anualmente, en promedio, contamos con aproximadamente 300 mil dólares que son otorgados por organismos como Danida, FDL (Fondo de Desarrollo Local), Intermón, y Alboa, lo que permite que la enseñanza sea prácticamente financiada”, menciona.
“Aunque claro, con los agricultores que hacemos negocios, el cobro lo incluimos en el arriendo que establecemos en la relación”, apunta.
En el 2007 Nitlapán-UCA se propone cubrir a más agricultores.
“Hemos tenido buenos resultados, entonces queremos ampliar el servicio atendiendo adicionalmente a 200 productores en las Escuelas del Campo con Negocios y a otros 300 en la capacitación del cultivo de café orgánico”, puntualiza.