el pueblo de masaya satirizó ayer al reo Arnoldo Alemán, a quien colocaron como rehén del pacto con Daniel Ortega. (LA PRENSA/Cortesía )

Alemán en la mira

En el Torovenado de Masaya Corresponsal/ Masaya A diferencia del año pasado, la celebración del tradicional Torovenado del Pueblo no contó ayer con la afluencia de participantes y espectadores que lo caracterizan, porque sólo acudieron cerca de mil personas, unas dos mil menos de las que han estado en los desfiles anteriores. Los participantes de […]

  • En el Torovenado de Masaya

Corresponsal/ Masaya

A diferencia del año pasado, la celebración del tradicional Torovenado del Pueblo no contó ayer con la afluencia de participantes y espectadores que lo caracterizan, porque sólo acudieron cerca de mil personas, unas dos mil menos de las que han estado en los desfiles anteriores.

Los participantes de este desfile tradicional de los masayas satirizaron a figuras políticas como Arnoldo Alemán, Daniel Ortega y su esposa, José Rizo y Eduardo Montealegre.

En el evento también se destacó el caso de las muertes en León, por la ingesta de guarón con metanol, lo que también llamó la atención de los espectadores durante el recorrido.

Entre los personajes tradicionales sobresalieron la Cegua y las Viejas Rezadoras de Monimbó, que según Alejandro Méndez, asistente al desfile, representan a las señoras que son contratadas para llorar durante los entierros que se realizan en Masaya.

“La variedad de disfraces, la creatividad con que satirizan a los políticos, lo llamativo de las carrozas y la alegría de los chicheros, son razones por las que los masayas venimos a ser parte de nuestras raíces en el tradicional Torovenado del Pueblo”, dijo Mercedes García, una de las participantes.

El Torovenado es una danza festiva popular, un carnaval de tipo burlesco y ridiculizante. La salida del Torovenado implica el pago de una promesa a San Jerómino, patrono de Masaya.

Los torovenados van en pequeños grupos, en parejas o simplemente solos, según convenga quienes realizan las caracterizaciones, quienes llevan todo tipo de disfraces.

La mayoría trata de imitar o ridiculizar a algún personaje de la localidad, del país o del extranjero, como el caso del ex presidente Arnoldo Alemán, que destacó ayer.

Visten trajes viejos o anticuados, portan paraguas rotos y carteras pasadas de moda y se ponen innumerables adornos y aditamentos que no guardan ninguna relación con el traje y desarmonizan.

Son tipos estrafalarios y extravagantes. Hacen gestos, muecas y payasadas, para divertir al público.

Un cuerpo de filarmónicos o chicheros ejecuta los típicos sones, mientras los actores populares bailan.

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