- Bush empecinado en mantener allí las tropas
Los grupos antibélicos tratan de obtener el apoyo de soldados activos en su lucha contra la guerra en Irak, una táctica política que esperan tenga impacto en los electores durante los comicios del 7 de noviembre.
Un pequeño grupo de militares en actividad que se oponen a la guerra creó un sitio en la internet el mes pasado, con la finalidad de recabar las firmas de otros colegas en servicio. La gente puede enviar su nombre, grado y lugar donde prestan servicios si se oponen a la invasión estadounidense a Irak.
Posteriormente, su información será enviada a miembros del Congreso, dice el sitio.
“Seguir en Irak no funcionará y no vale la pena. Es hora de que los soldados de Estados Unidos regresen a casa”, dice el sitio.
El sitio fue creado por Jonathan Hutto, marino con base en Norfolk, Virginia, quien dijo que el grupo ha reunido 118 nombres y trata de verificar si en verdad corresponden a soldados en servicio.
Actualmente hay unos 1.4 millones de soldados en servicio, entre ellos miembros de la Guardia Nacional y las reservas militares.
Los militares ya han tenido participaciones en la vida política, destacándose lo hecho durante la campaña presidencial del 2004 por un grupo de veteranos que puso en duda los antecedentes castrenses del senador demócrata John Kerry.
Recientemente, varios militares en retiro han pedido que el secretario de la Defensa, Donald H. Rumsfeld, presente su renuncia.
Bush menciona consecuencias
El presidente George W. Bush aseguró este martes que los estadounidenses permanecerán en Irak todo el tiempo que sea necesario.
Bush expuso durante una reunión electoral en Sarasota (Florida, sureste) su convicción de que, en caso de retiro estadounidense, en Medio Oriente “prevalecería el extremismo (y) aliados como Israel serían rodeados por fuerzas extraordinariamente hostiles, Irán tendría el arma nuclear, los gobiernos estarían bajo el control de extremistas que cortarían los suministros de petróleo a Occidente”.
La “situación alarmante” en Irak fue evocada ayer por el comandante norteamericano de la Fuerza Multinacional en este país, George Casey, y el embajador de Estados Unidos, Zalmay Khalilzad.
Sin embargo, el general Casey afirmó que las fuerzas armadas iraquíes deberían poder garantizar la seguridad del país dentro de 12 a 18 meses.
“Creo que dentro de 12 a 18 meses, (las fuerzas) de seguridad iraquíes serán totalmente capaces de encargarse de su propia seguridad”, declaró el general Casey durante una conferencia de prensa en Bagdad con el embajador norteamericano en Irak, Zalmay Khalilzad.