- Nicaragua cuenta, según los empresarios y el Gobierno, con las condiciones para liderar en Centroamérica el llamado turismo de la tercera edad. Los ministros de Turismo centroamericanos coinciden con la valoración, aunque apuntan que es un sector que, para sostenerse, requiere de estabilidad
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Ver Infografia > mANAGUA Y SAN PEDRO SULA/HONDURAS
Mientras naciones como Guatemala promocionan el buceo, el avistamiento de aves y la aventura extrema en Estados Unidos y Europa; Nicaragua sigue apostando al turismo de la tercera edad, en esos mercados.
Es decir está enfocándose en jubilados extranjeros, cuya renta mensual generada en el exterior fluctúa desde los 400 dólares a más de 4,000 dólares.
El visitante en mención a juicio del Gobierno nicaragüense y empresarios turísticos, es importante porque genera un gasto promedio de hasta 390 dólares por día, monto que supera el ingreso máximo en la región que es de 200 dólares.
El asesor jurídico del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur), Omar Barahona, sostiene que el sector de entrada es rentable porque se trata de un turismo estable y casi permanente.
Barahona expone que en el 2004 aprobaron 70 jubilados bajo la categoría de residente rentista, lo cual significó ese año ingresos por el orden de los 82,210 dólares por mes. Eso indica que Nicaragua captó, en todo el año, 982,520 dólares sin incluir gastos de consumo.
En el 2005, sin embargo, fueron 66 los nuevos rentistas. Esta cifra permitió que el país recibiera, mensualmente, un poco más de 70 mil dólares que en todo el año totalizaron 840 mil dólares en divisas.
La cifra descrita fue parte de los 183 millones de dólares que el turismo generó precisamente durante el 2005, con el arribo de 712 mil turistas al territorio nacional.
De enero a octubre del presente año, en tanto, el Intur registra 48 jubilados aprobados en la categoría de residentes rentistas. Éstos están dejando al país 20 mil dólares al mes, un monto que representa un poco más del 28 por ciento de lo generado durante el 2004.
No obstante, la titular del Intur, María Nelly Rivas, menciona que el sector de residentes rentistas es “definitivamente creciente”.
“Cada año en realidad vemos, de parte de los jubilados, más interés en Nicaragua, porque se trata de un país bastante seguro y eso ayuda mucho, además hay una legislación clara para el sector que habría que mantener o mejorar en los próximos años”, comenta la titular.
¿QUÉ DICEN LOS HOMóLoGOS del istmo?
El Ministro de Turismo de Guatemala, Daniel Mooney, sostiene al respecto que los jubilados extranjeros van poco a poco ganando terreno en Centroamérica.
“Están en la región, pero en nuestro caso estamos queriendo salir de paquetes de aventura y cultura antes de enfocarnos plenamente en ellos, eso no quiere decir que no sean importantes o que no deban aprovecharse”, aclara al ser consultado por LA PRENSA, durante su reciente participación en una feria turística regional realizada en Honduras.
Para el Ministro de Turismo de El Salvador, Rubén Rochi, los rentistas tampoco son prioridad, de momento. Pero reconoce que generan “buenos ingresos”.
“Claro que son rentables pero nosotros no estamos interesados en ellos, porque estamos fortaleciendo el turismo por otras vías primero, para luego apuntar al sector (mencionado) que por cierto demanda bastante estabilidad”, expone.
El Salvador a la fecha se dirige al turismo de convenciones, generado por los hombres de negocios. “Nuestra meta es hacer de la nación salvadoreña la punta de lanza y el centro de ese ramo, en eso de momento nos ocupamos”, refiere el titular.
El Ministro de Turismo de Honduras, Ricardo Martínez, dice lo contrario. “Nosotros sí le damos cancha al turismo de la tercera edad, entiendo que en el país los jubilados están regados por todos lados, no puedo decir cuántos registramos pero de que sí llegan al país, sí llegan”, recalca.
Según Martínez, los residentes rentistas cuentan en Honduras con derecho libre de importación y exoneración de pago en el Impuesto sobre la Renta (IR), por una sola vez.
“Eso es lo que podemos ofrecerle y por ese beneficio es que ellos optan por la nación hondureña, a parte que en términos políticos somos bastante estables”, insiste Martínez a LA PRENSA.
Usualmente los residentes rentistas que arriban a Honduras, al igual que Nicaragua, son de procedencia estadounidense.
“Tienen un ingreso promedio de cuatro mil dólares, son parejas, sin hijos, mayores de 60 años que buscan la tranquilidad. De manera que uno de sus destinos en territorio hondureño es la isla de Roatán”, especifica el ministro.
De acuerdo con el Intur, en Nicaragua el jubilado extranjero que decide residir en el país está en el rango de los 60 y 70 años.
“Para nosotros es un segmento atractivo, puesto que las personas que se acogen a los beneficios de la Ley 628 (Ley de Residentes o Residentes Rentistas), han escogido Nicaragua para vivir permanentemente y por lo tanto generan un ingreso al país”, insiste el asesor de la entidad.
LAS ESTRATEGIAS
Detalla que como política institucional, incluso, pretenden impulsar una reforma a la Ley 628, para extender los beneficios fiscales.
“Se quiere que por medio de la reforma se hagan más atractivos los beneficios y de esta forma competir con otros países de la región. Aunque una de las ventajas que tenemos como país es el alto nivel de seguridad, así como el costo de vida que es relativamente barato en comparación al resto de naciones homólogas”, reitera sin entrar en detalles.
LA PRENSA intentó conocer el monto de exoneraciones que reciben los jubilados descritos, para conocer el alcance de los actuales beneficios, a través de la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA) y el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP), pero ninguna de estas entidades facilitaron la información pese a que se les pidió con la debida anticipación.
La coordinadora de la carrera de Turismo y Hotelería de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), Silvia Guerra, considera sin embargo, que el Gobierno debería promover estrategias de ofertas de contemplación para atraer más a los jubilados extranjeros.
“Por ejemplo la observación de aves y mariposas son buenas opciones, ya que un turista jubilado no viene al país para subir un volcán o para hacer canopy, la verdad es que viene a Nicaragua buscando tranquilidad, incluso manejamos que prefiere al país por las convenciones religiosas, entonces eso hay que explotarlo”, apunta.
El turista jubilado que asoma por el territorio suele asentarse en Chinandega; San Juan del Sur, Rivas y en Villa El Carmen, Managua.
“Entiendo que usualmente arriban a partir de octubre, y permanecen hasta seis meses en el territorio”, refiere Guerra.
El gerente de Mercadeo de Gran Pacífica, uno de los proyectos que trabaja de cara al sector desde el 2000, Adiak Barahona, coincide con Guerra en la estadía, pues dice que efectivamente los jubilados permanecen seis meses en Nicaragua.
“En esa estadía compran de todo: artesanías, comida, contratan personal… en fin dejan buenos ingresos. Por eso yo recomiendo al Gobierno que a través del Intur crean leyes nuevas que fortalezcan al segmento”, destaca.
“Por ejemplo el país necesita más hoteles y negocios turísticos fuera de Managua, la Ley de Bonos de Inversión Turística (Ley BIT) es una opción en ese aspecto porque permitirá crear más infraestructura para sectores como el de rentistas, que demandan alta calidad”, argumenta.
“Otra iniciativa importante sería la de mejorar la ley de pensionados y hacerla semejante a la que Panamá posee. Este país y otros destinos como Belice han creado leyes y facilidades que los está posicionando con ventajas para captar a más retirados de Estados Unidos y Canadá”, manifiesta.
“Hay que recordar que el segmento de los pensionados implica un mercado que busca calidad, está creciendo fuertemente y tiene niveles altos de ingresos al punto que se reporta hasta un gasto de 390 dólares por día”, agrega el gerente de Mercadeo de Gran Pacífica.