allan trammelL mientras asumía el mando de los Tigres de Detroit para una experiencia que sería terrible y muy frustrante. (LA PRENSA/AP )

Un tigre hasta los huesos

A pesar de haber sido despedido por los Tigres el año pasado, Alan Trammell siente orgullo por su querido Detroit [doap_box title=»Listo para volver» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Tras un año de relativo descanso en su casa, Allan Trammell está listo para volver a ponerse el uniforme. Hace poco se entrevistó con los Filis, pero éstos fueron […]

  • A pesar de haber sido despedido por los Tigres el año pasado, Alan Trammell siente orgullo por su querido Detroit
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Tras un año de relativo descanso en su casa, Allan Trammell está listo para volver a ponerse el uniforme. Hace poco se entrevistó con los Filis, pero éstos fueron en otra dirección, agregando a Art Howe, Jimmy Williams y Davey Lopes al staff de Charlie Manuel.

Trammell sigue siendo candidato como instructor de bateo para los Rockies junto al ex entrenador de bateo de Boston, Ron Jackson y varios otros.

Trammell es lo suficientemente pragmático como para darse cuenta de que otro puesto como mánager no le caerá del cielo, pero no tiene problema en regresar como entrenador. Cuando Trammell jugaba como campo corto para los Tigres, Cal Ripken Jr., de todas las personas, lo consideraba un modelo de profesionalismo y juego sólido. ¿Alguien necesita más aprobación que eso?

La justicia y el fair play harán que Trammell consiga su nicho pronto. Mientras tanto, hará fuerza por los Tigres. Están en sus huesos. “Creo que todo nuestro personal está contento de que conseguimos construir algo de la base”, dijo Trammell.

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Trammell se siente orgulloso de Detroit

ESPN.com/DETROIT

Alan Trammell se sometió a una cirugía de reemplazo de cadera en septiembre para aliviar el dolor que había sufrido por años debido a la artritis, pero todavía hay días en que no parece tener su edad. Al poco tiempo de su operación Trammell ayudó a su hijo con una mudanza.

“Levanté casi todas las cosas livianas”, dijo Trammell. “Tal vez no fue lo más inteligente, pero si hubiera sentido algo me hubiera detenido”.

El trabajo más pesado que Trammell, de 48 años, hizo este verano fue con el control remoto en mano, y lo que vio en el paquete de las Grandes Ligas le llenó el corazón de orgullo. Tras 12 temporadas consecutivas de derrotas y 18 años sin llegar a los play offs, el único equipo profesional que ha conocido vuelve a ser el tema de conversación del beisbol.

Con cuatro triunfos más, los Tigres de Detroit celebrarían su primer título desde 1984, cuando un constante y confiable campo corto llamado Alan Trammell bateó para .450 y ganó el honor al Jugador Más Valioso de la Serie Mundial en una victoria de cinco juegos sobre los Padres.

mezcla de emociones

Cuando Magglio Ordóñez conectó un jonrón el pasado sábado 14 para ganar el banderín de la Liga Americana, Trammell sintió algo de remordimiento en su hogar de San Diego. Una parte de él sin duda se remontó al pasado mes de octubre, cuando los Tigres lo despidieron como mánager y lo reemplazaron con Jim Leyland.

Pero Trammell siempre valoró la antigua “D” de su jersey más que el nombre impreso detrás. Demostró tener clase por 20 años como jugador, ¿por qué detenerse ahora?

“Obviamente, a nadie le gusta que lo despidan, y cuando sucede, hay un tiempo en que tienes que reflexionar”, dijo Trammell esta semana por teléfono. “Pero esto no se trata de mí, se trata de los Tigres. Ellos son lo más importante. Están recibiendo el reconocimiento que se merecen, y eso es lo que me hace sonreír”.

Trammell hizo una pausa para recordar los últimos años, cuando los Tigres incluso fueron mencionados como un posible objetivo de contracción.

“Estuvieron abajo por mucho tiempo y la gente quería patearlos y pisarlos”, dijo. “Ahora hablan de ellos como una organización modelo. Son uno de los equipos a imitar. Estoy orgulloso de eso, porque siempre seré un Tigre”.

La postemporada 2006 les ha dado a los simpatizantes de Detroit la oportunidad de celebrar los viejos favoritos. Al Kaline y Willie Horton, asistentes del gerente general David Dombrowski, estaban al margen de los baños en champaña y los cigarros tras los triunfos en play offs sobre los Yanquis de Nueva York y los Atléticos de Oakland. Mickey Lolich y George Kell lanzaron los primeros pitcheos ceremoniales en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

ha sido excluido

Trammell no fue convocado a Detroit para las festividades de la Serie Mundial, pero sólo sería adecuado. Está entre los primeros 10 Tigres en hits, carreras, dobles y muchas otras categorías, y se combinó con el segunda base Lou Whitaker para fijar un nuevo estándar de continuidad de doble juego a lo largo de 19 campañas.

Los tres años de Trammell en Detroit como mánager fueron como rodar una roca montaña arriba. Junto a sus ex compañeros también entrenadores, Kirk Gibson y Lance Parrish, sufrió a lo largo de una campaña de 43 victorias en el 2003. Los Tigres marcaron un progreso significativo en el 2004, ganando 72 partidos. Pero cuando hace un año se clavaron en 71, fue evidente que ni los iconos locales son a prueba de balas.

La estrategia de juego de Trammell fue cuestionada, y hubo rumores de que los jugadores estaban disconformes. Tuvo sus desafíos al lidiar con Iván “Pudge” Rodríguez, quien estaba en medio de su divorcio, y Dmitri Young, cuyos conflictos fuera del campo de juego terminaron impulsando a los Tigres a darlo de baja.

Cuando los Tigres perdieron 29 de sus últimos 39 partidos, algunos observadores incluso se preguntaron si Trammell era demasiado bondadoso, incapaz de ser más firme con los jugadores que necesitaban más que su ejemplo como forma de motivación.

¿Fueron las caracterizaciones justas? ¿Alguna vez lo son? En su corazón Trammell no puede evitar cuestionarse si las cosas hubieran sido diferentes con otro año y mejor suerte. En el 2005, los Tigres perdieron a Carlos Guillén por mucho tiempo debido a una lesión de rodilla y a Ordóñez por una hernia. Trammell no tenía a Kenny Rogers ni a Todd Jones para anclar el personal, ni a Justin Verlander y Joel Zumaya para aportar energía en incrementos de 100 mph.

hora del cambio

Cuando los Tigres decidieron despedir a Trammell, Dombrowski dio la típica explicación genérica, aplicable a todos los casos —que era momento de hacer un cambio. Le transmitió sus sentimientos a Trammell en una breve conversación tras el juego final, y las dos partes han mantenido la diplomacia hasta el punto de la amistad.

“Fue una decisión difícil en cuanto a que Alan Trammell es una excelente persona”, dijo Dombrowski. “Hizo muchas cosas buenas para nosotros. Pero cuando decidimos que era momento de hacer un cambio, la selección fue muy fácil. Cuando Jim Leyland tiene esa pasión y ese fuego, que pueden ver ahora, es uno de los mejores —si no el mejor— mánagers del beisbol”.

Difícil contradecir eso. Aunque Trammell nunca jugó para Leyland, estuvo en Detroit cuando Leyland era mánager en el sistema de ligas menores de los Tigres en los años setenta. Ambos sienten un respeto palpable por el otro.

“Jim es realmente un Tigre desde hace mucho tiempo, así que estoy seguro de que esto significa un poco más para él”, dijo Trammell. “Se merece todos los elogios que le han hecho y que le seguirán haciendo. Ha conseguido que el equipo juegue en otro nivel”.

Desde el sábado los Tigres están en la Serie Mundial. Trammel está ahí también.

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