Escenarios para la atracción de inversión extranjera directa

El proceso de globalización condicionado por el impetuoso desarrollo de la informática , la telemática y otras tecnologías de punta ha tenido sus repercusiones en el ámbito de la economía mundial, reflejadas a través de los procesos de integración regional y mundial. Estos procesos de interconexión de las economías a escala planetaria se manifiestan de […]

El proceso de globalización condicionado por el impetuoso desarrollo de la informática , la telemática y otras tecnologías de punta ha tenido sus repercusiones en el ámbito de la economía mundial, reflejadas a través de los procesos de integración regional y mundial. Estos procesos de interconexión de las economías a escala planetaria se manifiestan de manera importante mediante la liberalización de los flujos internacionales de capital sobre todo la libre movilización de capitales en forma de inversiones extranjeras directas (IED).

Los enfoques teóricos sobre la inversión extranjera directa (IED) han sido diversos no solamente desde la perspectiva de los beneficios que adquieren los países receptores, sino también desde el ámbito de sus determinantes y diferenciación frente a otros flujos de capital, por ejemplo Rodrigo Cubero, en su ensayo Determinantes y efectos Económicos de la Inversión Extranjera Directa: Teoría y evidencia Internacional, señala que “existen al menos tres nociones, frecuentemente confundidas, asociadas con la IED.

La primera se define como una forma de inversión internacional, en adelante llamada IED, que refleja el objetivo de un inversionista residente en un país (el país de origen) de obtener una participación duradera en una empresa residente en otra economía” (FMI, 1993) lo anterior está relacionado con los activos (ejemplo, capital, tecnología, organización) de las subsidiarias extranjeras en el país anfitrión, así como a sus actividades económicas (producción, inversión, empleo, finanzas, comercio)

La segunda asocia a la IED como un flujo de capital accionario y de deuda del inversionista hacia la subsidiaria, y la reinversión de utilidades que esta última realice y se registra como un tipo de flujo de capital en la balanza de pagos, esta noción es estrictamente financiera, y la tercera la asocia con la formación bruta de capital realizada por empresas de capital extranjero en su país anfitrión.

El ensayo de Cubero, de Oxford University, fue publicado por la Academia de Centroamérica y editado por Grettel López C y Carlos Umaña A. , año 2006, con el apoyo del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y la Fundación Honrad Adenauer -Stiftung. Versión electrónica, www.academiaca.or.cr

La atracción de IED para los países en desarrollo es de vital importancia, porque estos países no han logrado alcanzar tasas de ahorro y acumulación de capital que les permita crecer lo suficiente para alcanzar el ya postergado desarrollo económico y social.

Nicaragua es un país que ha logrado encaminarse por las sendas de la democracia política y por otro lado, existe conciencia en amplios sectores empresariales y gubernamentales que el nuevo entorno ha traído un nuevo estilo de desarrollo y es que en condiciones de apertura comercial, la economía puede crecer sólo a través de la inserción decidida e inteligente a la economía internacional, que permitan crear las condiciones para la atracción de capitales en forma de IED.

Es importante recalcar que los determinantes de los flujos de IED hacia Nicaragua no tienen las mismas características de los esquemas de cooperación internacional. Muy por el contrario “las decisiones de inversión se toman en función del objetivo principal de los inversionistas, maximizar su rentabilidad privada”. Gibson Forbes y Céspedes Torres año (1999).

La IED fluirá hacia aquellos mercados que presenten, por lo tanto, las condiciones de rentabilidad privada más altos. Un aspecto muy importante se relaciona con el peso explicativo del tiempo, las IED son por su misma naturaleza de largo plazo, “es por la razón que es preferible a cualquier otro flujo de capital, entre las ventajas económicas más visibles se encuentran: mayor contribución a la inversión, al progreso tecnológico, al crecimiento de la producción, al crecimiento de las exportaciones, y sus menores riesgos relativos (un menor efecto inflacionario y de apreciación del tipo de cambio real y una mayor estabilidad).

La atracción de IED debería constituir para Nicaragua quizás la estrategia más importante, porque es el eje fundamental para lograr el crecimiento y la reducción de la pobreza. Sin embargo, creo que los estudios sobre la naturaleza e importancia de la IED hacia Nicaragua no existen y en general el sistema de cuentas nacionales del Banco Central de Nicaragua (BCN) se limita a registrar su evolución, sus oscilaciones de un año a otro. Por ejemplo, es reconocido que la IED puede generar crecimiento, reducir el desempleo y aumentar el bienestar. Pero estos efectos no son automáticos y dependen mucho del régimen de comercio del país receptor, de su nivel educativo, de las características de su capital humano y de las políticas sociales del gobierno.

La atracción de IED no se logra creando solo un “rosario de incentivos”, incentivos que a la postre irán a caer en manos de unos cuantos empresarios ineficientes, para que la IED incida en el crecimiento económico de Nicaragua es necesario establecer políticas de desarrollo a largo plazo, estableciendo metas atendiendo a las prioridades nacionales.

Si se busca crear un entorno adecuado para atraer la IED, es necesario abordar con criterio holístico la aplicación de políticas de industrialización y agro industrialización, así como el desarrollo de la industria turística y la educación para el turismo (legislación coherente con los derechos de propiedad, reducción de trabas burocráticas y el sistema tributario que rige para las empresas) y la adopción de medidas macroeconómicas, tales como: el impulso de una macroeconomía saludable, liberalización responsable (y no porque esté de moda), disponibilidad de infraestructura y de fuerza de trabajo calificada.

Es necesario para esto un gobierno inteligente que coordine políticas que no permitan que por un lado se anulen o diluyan los beneficios de la IED y por el otro que no vayan a parar a unas cuantas manos y sean un aliciente para provocar más desigualdad. Se deben crear las condiciones para que la economía local esté preparada para absorber los beneficios de la IED.

Recordemos que la IED no es un asunto de buenas voluntades de las empresas transnacionales (ETN), se trata del capital físico en forma de IED que fluye de manera objetiva en razón de escenarios atractivos para una tasa de retorno que sea superior a la de otro país. Por ejemplo, china hoy por hoy le está ganando la batalla a América Latina en materia de inversiones extranjeras directas (IED), recepciona nada más y nada menos que el 25 por ciento de la IED mundial.

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