EL CAFÉ ES UN RUBRO QUE DEMANDA una mano de obra masiva. Según datos oficiales, a la fecha el sector cafetalero emplea a 250 mil nicaragüenses por año. (la prensa/ archivo )

Crecen marcas de café en comercio interno

Hoy en día existe en el país una nueva generación de productores de café que ha comenzado a añadir valor agregado a su producto, creando 80 marcas nacionales de “alta” calidad. Sin embargo la iniciativa conlleva un proceso lento y varias etapas por superar [doap_box title=»Algunas experiencias exitosas» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Establecerse en el mercado nacional […]

  • Hoy en día existe en el país una nueva generación de productores de café que ha comenzado a añadir valor agregado a su producto, creando 80 marcas nacionales de “alta” calidad. Sin embargo la iniciativa conlleva un proceso lento y varias etapas por superar
[doap_box title=»Algunas experiencias exitosas» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»]

Establecerse en el mercado nacional con una marca propia de café no es nada fácil, según coinciden los especialistas del sector.

No obstante un grupo de pequeños productores locales lo intentaron y lo lograron.

“Inicialmente yo comencé a comercializar los cafés imperfectos que producía la finca, con una marca que llamé Chepito, un café popular con buenos precios y sin mezclas”, afirma el caficultor José Bárcenas.

“Sin embargo posteriormente observé que el mercado demandaba calidad y dejé una cantidad de café de primera para procesarlo y así fue que salió la marca Don José, de manera que con la experiencia anterior dejé inventario para suministrar el producto todo el año”, añade el cafetalero sin especificar las ganancias que hoy día obtiene con la marca.

Otra experiencia que está dando frutos es la de la Unión de Cooperativas Agropecuarias (Soppexca), que vende el Café Flor de Jinotega.

La comercialización de ese grano comenzó con pocos volúmenes, pues la idea era la de promover el consumo interno a baja escala.

En un inicio no se vendía etiquetado. “Pero debido a la gran aceptación que tuvo se pensó en la marca”, explica Fátima Ismael Espinoza, gerente general de Soppexca.

Una legislación sin tregua

El 26 de febrero de 1959, el entonces presidente Luis Somoza Debayle aprobó el decreto de prohibición para la comercialización de café adulterado, como una forma de proteger la calidad del grano. La ley ya no está en vigencia pero puede ilustrar el interés por la calidad.

“La ley dicta que: se prohíbe la venta o expendio del café en cualquier forma, ya sea tostado, molido, en polvo o líquido, cuando se encuentre mezclado con materias extrañas, a excepción del azúcar, es decir, cuando no sea café ciento por ciento puro”.

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    Además dice que “ningún tostador sin las previas Inscripciones podrá anunciar, elaborar o vender café tostado o molido so pena de multas”.

    A estimular la calidad

    Nicaragua se ha caracterizado por ser un país cafetalero, no tanto en volumen sino en calidad. Pero quizá un avance importante es el hecho de que los pequeños productores de café nacionales poco a poco se están apoderando del concepto de marcas, aumentado de esta forma las marcas nacionales del grano.

    A la fecha no hay un dato preciso sobre la cantidad de café que se procesa y empaca en el país, pero fuentes del sector afirman que cada año se está tostando más café a nivel local, de modo que no descartan que el consumo interno podría crecer en los próximos años.

    Extraoficialmente se conoce que la producción que queda en el país oscila entre 200 mil y 300 mil quintales, sin embargo hay quienes sostienen que la cifra podría ser mayor.

    Pero lo interesante es que muchas cooperativas y productores están haciendo inversiones para lanzar su propia marca de café.

    Tradicionalmente el mercado ha estado dominado por marcas como Presto, Caracol o Toro.

    Sin embargo en la actualidad se estima que en Nicaragua hay por lo menos unas 80 marcas nacionales .

    Entre éstas sobresalen San Sebastián, Don José, Flor de Jinotega, Cafetería Castellón, y Casa del Café, todas de alta calidad según los especialistas en la materia.

    PERO ¿QUÉ ES UNA MARCA?

    Se define una marca como un título que concede el derecho exclusivo a la utilización, de un signo para la identificación de un producto o un servicio en el mercado.

    Pueden ser marcas las palabras o combinaciones de palabras, imágenes, figuras, símbolos, gráficos, letras, cifras, formas tridimensionales, envoltorios, envases, formas del producto o su representación.

    Sin embargo establecerla en el mercado “es un proceso lento y sostenido”, aclara José Bárcenas, tostador de café y propietario de la marca Don José.

    “Una marca no se hace entrando y saliendo del mercado, cuando tenés y no tenés producto”, comenta.

    “Hay que ser constantes durante todo el año para satisfacer el mercado” , asegura al comentar la relación entre el esfuerzo y los resultados.

    “Para establecer marca hay que tener inventario suficiente para abastecer el mercado durante todo el año”, agrega de manera que de entrada su principal recomendación para los pequeños empresarios es que éstos deben “forzosamente asociarse”.

    GENERAN MÁS EMPLEOS

    Henry Hüeck, gerente general de Ramacafe Fine Estates, sostiene que al instalar una marca de café se le da valor agregado al producto.

    Hüeck ilustra la relación en la comercialización del grano explicando que el café verde, es decir café oro, genera un empleo.

    Pero si se tuesta y hay marca de por medio se generan cuatro empleos, “en otras palabras hay una relación de cuatro a uno”, apunta.

    Pero para que funcione como tal, la marca no debe verse como capricho sino como una necesidad que está ligada con la calidad del producto, de acuerdo al experto en marcas Ricardo Bendaña, representante de Bendaña &Bendaña Abogados, quien diferencia dos momentos en el proceso de la constitución de las mismas.

    Primero hay que tener en cuenta que a través de la marca “los consumidores asocian el producto o el servicio con la empresa que presta el servicio o que fabrica el producto. Sin la marca los productos son genéricos y el consumidor no tiene una manera de volver a comprarlo”, expone Bendaña .

    “La utilización de una marca permite, además, diferenciar el producto del resto de los que existen en el mercado”, aclara asegurando que muchos empresarios registran sus marcas hasta que tienen problemas con otros competidores que pueden apropiarse de la misma marca.

    LA PRENSA intentó obtener la lista de las marcas de café registradas en la oficina de registro de propiedad intelectual del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific) pero no fue posible obtenerla. Sin embargo, el número de registros, según fuentes del sector, ha crecido.

    MÁS BONDADES

    Aldo Rappaccioli, presidente de la Asociación de Productores de Café del Pacífico, asegura que la marca les permite a los productores incrementar sus ingresos, ofreciendo un café de alta calidad en el mercado local.

    Henry Hüeck, gerente general de Ramacafe Fine Estates, sostiene en este sentido que ya es tiempo de regular la calidad del café que se vende en el país, es decir que el consumidor debe tener acceso a consumir café de calidad.

    El café que se consume a nivel nacional es de baja calidad, según se afirma, lo que explica el bajo nivel de consumo.

    No obstante la organizaciones de productores están impulsando una campaña que promueva el consumo de café.

    Hoy día el café es el principal generador de divisas del país. En el presente año, el Gobierno espera que las exportaciones del grano alcancen los 200 millones de dólares.

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