- Alteración de la calidad del producto pone en riesgo la labor agrícola
Corresponsal / Chinandega
Trabajos coordinados entre investigadores, higienistas y funcionarios del medio ambiente de la municipalidad de Chinandega, dieron cuenta de un supuesto delito ambiental, falsificación de etiquetas y exposición de personas al peligro.
La subcomisionada Gloria Aguirre Quiñónez dijo que el operativo dio como resultado la incautación de 350 litros de pesticidas para controlar plagas específicas como el gusano, y Tamarón, un insecticida fosforado, utilizado para el control de insectos chupadores.
El parte policial indica que se encontró, además, 27 sacos de Furadán, un nematicida granulado sugerido para erradicación de la maleza.
Aguirre dijo que se trabajó en una denuncia que indicaba que Vilma del Socorro Valladares Martínez, propietaria de una finca rural en la comarca La Joya, jurisdicción de Villa 15 de Julio, en Chinandega, sitio donde encontraron 480 botes de semilla de zanahoria, bolsas plásticas de dos kilos y etiquetas adulteradas de empresas comercializadoras de estos productos agrícolas, como Insecticidas San Cristóbal, de Chinandega y McGregor, en Managua.
El ingeniero Martín Martínez, gerente de Insecticidas San Cristóbal, rechazó que la empresa venda este tipo de pesticidas, porque pertenecen a establecimientos como Formunica y Bayer.
De acuerdo a las declaraciones de la vocera policial, el caso será remitido a la Fiscalía departamental, acusando a Valladares Martínez por delitos contra la Ley 274.
La Policía Nacional investiga a otros comerciantes que se dedican a la venta de insumos para granos básicos, para indagar si estas alteraciones fueron puestas en el mercado local.
Algunos productores de la zona rural de Chinandega compran insumos agrícolas en negocios no autorizados. En ese sentido, el ingeniero Martínez hizo un llamado a los productores en general a buscar negocios formales, ya que la adquisición de productos alterados va en detrimento del resultado de sus esfuerzos en el ciclo de postrera.