- Se contabilizan 52 personas que padecen de histeria colectiva, la mayoría de ellas son adolescentes
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Corresponsal/Jinotega
El brote de la enfermedad conocida como grisi siknis que se ha desatado en la ribera del río Coco, en el municipio de Wiwillí de Jinotega ha aumentado de 11 casos que reportó el Silais a 52 personas afectadas, según lo confirmó Rolad Raudez, líder de la comunidad de Walakitan.
LA PRENSA se comunicó con Raudez, vía radio comunicación a través de la oficina que mantiene el Centro de Pastores (Cepad) en Jinotega, quien alertó a las autoridades del Ministerio de Salud no confiarse en seudos curanderos que dicen que pueden controlar la situación.
“Esta vez la cantidad es mayor del brote registrado en agosto, por eso necesitamos que venga la curandera Nelly Zacarías, porque es la única que puede hacer algo por estas personas que en su mayoría son adolescentes y que atentan contra su vida y de los demás”, dijo Raudez.
En agosto pasado el Minsa reportó un brote de esta enfermedad, con 25 afectados, en la comunidad de Amaka, en San José de Bocay.
Ese Ministerio invirtió poco más de 90 mil córdobas para controlar la enfermedad y pagarle a la curandera Nelly Zacarías, la encargada de llevar la cura.
Para hacerle frente a este nuevo brote de histeria colectiva, el director del Silais, Harry Velásquez, calculaba que se invertirán 50 mil córdobas para atender a 11 pacientes identificados, pero los costos podría incrementarse con la nueva cifra de enfermos.
LOS AFECTADOS
En Walakitan, esta vez, los afectados son hombres y mujeres con edades entre los 13 y 18 años, informó en su momento el director del Silais de Jinotega.
Cabe destacar que los primeros brotes conocidos como grisi siknis ocurrieron en el 2003 en comarcas de Waspán y Raití.
En junio de este año hubo otro brote en Bilwi.
En agosto surgió el de Amaka y ahora en octubre el de Walakitan, pero el Minsa prevé que estos broten se den en diciembre.