Enrique Peña Hernández. (LA PRENSA/M. MATUTE)

Gramático hasta la médula

Enrique Peña Hernández, autor de la columna Lexicografía habla de folclor y su interés por el lenguaje, “la lengua es el cimiento de un pueblo”, dice Enrique Peña Hernández parece monimboseño. Sus facciones lo delatan, sus ojos, nariz y tez morena. Nació en Masaya, el 17 de junio de 1922 y es gran conocedor de […]

  • Enrique Peña Hernández, autor de la columna Lexicografía habla de folclor y su interés por el lenguaje, “la lengua es el cimiento de un pueblo”, dice

Enrique Peña Hernández parece monimboseño. Sus facciones lo delatan, sus ojos, nariz y tez morena. Nació en Masaya, el 17 de junio de 1922 y es gran conocedor de las tradiciones folclóricas, mitos y leyendas de su natal ciudad.

Dicharachero, músico de afición, lingüista, abogado y refranero que lo llevó a publicar Refranero Zoológico Popular, Panorama Masayense y Folklore de Nicaragua. Es una autoridad en el tema léxico-gramatical. A partir de 1966 por primera vez publica la columna Lexicografía, en LA PRENSA LITERARIA, salvo en los años 80 cuando su autor se exilió en Guatemala y México.

Además de investigar sobre el folclor y sus raíces, es Miembro de Número de la Academia Nicaragüense de la Lengua, miembro correspondiente de la Academia Española Hondureña, Guatemalteca y de la Academia Norteamericana de la Lengua Española y ha sido distinguido como ciudadano ejemplar.

Como intelectual ha merecido las ordenes de Isabel La Católica y Alfonso X, El Sabio. Tiene 28 nietos y tres bisnietos, dice haber jugado limpio en la cosas del amor, está casado con la misma mujer hace 56 años con la que procreó 14 hijos de los cuales 10 están vivos.

A sus 84 años, Peña Hernández se revela como una acérrimo defensor del idioma español, a través de su columna que todos los sábados aparece publicada en La Prensa Literaria, Una Universidad de Bolsillo.

¿Cómo nace la idea de hacer una columna lexicográfica en La Prensa Literaria?

En 1966, Pedro Joaquín Chamorro Cardenal me dijo “mira Peñita, escribe un artículo sobre tu especialidad para que salga publicado los sábados junto a los Escritos a Máquina de Pablo Antonio Cuadra. Le envié la primera columna desde Masaya, la primera columna se llamaba El Término Consejo con c y Consejo con s, cuando entré a LA PRENSA situada en la calle el triunfo me dijo Pedro “¿ya retiraste tu pagó?” Para mí fue una sorpresa porque no me lo esperaba. Así fue cómo nació la columna desde hace 30 años.

¿Qué ha significado escribir sobre temas léxico gramaticales?

La columna la considero de mucha importancia porque aporta valiosos aspectos lexico-gramaticales que requieren investigación, tanto es así que hasta el día de hoy no ha habido ningún escritor gramático o lexicográfico que haya rebatido o puesto en ridículo mi columna. Ha significado una satisfacción ya que ha sido reproducida en varios países, sobre todo, en los periódicos de habla española que se editan en Estados Unidos. También la Academia Nicaragüense de la Lengua publicó un libro con todas mis columnas.

¿Considera que la columna ha sido una cátedra abierta?

Sí, porque ha dado lugar a que muchos profesores y alumnos, padres me llamen para hacer consultas, son escritos que tienen mucha demanda.

¿Qué satisfacciones le ha dado la columna Lexicografía?

Es una columna muy esperada los sábados, además muy consultada y muchos la guardan como artículo de colección. Al extremo de que mis lectores me consideran una autoridad en la materia y por eso me pongo a estudiar y no puedo publicar nada que no tenga el respaldo verdadero porque de otra manera caería en una situación problemática.

Otro aspecto satisfactorio ha sido que los estudiantes y maestros me consultan sobre temas aparecidos en la columna.

Investigador de las tradiciones

Como estudioso del lenguaje ¿cómo lo concibe?

La lengua y el folclor siempre van de la mano, una se toma de la otra, es una mezcla, las dos conviven, una se alimenta de la otra. Y la lengua es el cimiento de un pueblo, cuando se transforma y hasta cuando se altera.

¿Qué ha querido enseñar con lenguaje y folclor?

El avance y a la vez la memoria de un pueblo. El lenguaje se ha venido transformando y el folclor también, los bailes, los trajes, la comida, las bebidas, el lenguaje también ha ido cambiando. He mostrado esos cambios y he recogido esas historias.

Por ejemplo, el folclor ha cambiado, los bailes de antes ya no son los de ahora, antes se bailaba descalzo ahora lo hacen de botas, las canciones de Monimbó han desaparecido, el folclor de Niquinohomo y de Masatepe ha ido cambiando y transformándose en cosas que ya no son auténticas, han perdido su raíces y lo único que ha quedado es la idea de cómo eran las cosas antes. Entonces en mis libros como en el Panorama Masayense, hablo de cómo era ese folclor esa vida del masaya con sus costumbres, su identidad y lenguaje únicos.

¿A qué se debe la pérdida de esta identidad en el folclor?

A la falta de respeto de las costumbres de antes, se ha alterado todo el sistema, ahora en las fiestas se ha sustituido la Coca Cola por la chicha de maíz, ya los trajes no son de manta los hacen de telas exóticas. Sin embargo, hay que reconocer que algunos habitantes de Monimbó y barrios indígenas pelean por mantener la tradición.

¿Si conocemos nuestro folclor nos conocemos a nosotros mismos?

Es una manera honesta conocerse a sí mismo y a lo que le rodea, primero conociendo el modus vivendi de los que nos antecedieron y del presente podemos llegar a una conclusión de lo que fuimos, somos y tal vez de lo que seremos en el futuro.

¿Usted ha investigado también sobre el teatro folclórico nacional?

Sí. Además de las investigaciones hechas por el doctor Francisco Pérez Estrada. He tocado el tema de los trajes típicos, los bailes de güipiles. He recopilado las canciones folclóricas, el origen de nuestros bailes, el folclor de Boaco y sus departamentos, el de Managua, León, Granada, Diriamba y el del Atlántico y otros. En todos hay una riqueza teatral callejera.

Todos llevamos un indio

Al dedicarle tiempo a la investigación del folclor es evidente la defensa del mismo. ¿Es la defensa de las tradiciones del indio?

Es la defensa de nuestra identidad del indio que todos somos, que llevamos adentro y al cual debemos una rica tradición.

¿Se considera indio?

Sí. Y creo hacer patria con este esfuerzo de hablar del folclor. De manera que con esto rindo pleitesía a la sangre indígena que corre por mis venas.

La Prensa Literaria

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