Reorganizar el comando de campaña, superar el cansancio y pesimismo de la militancia y reconocer los errores, son parte de las sugerencias en la dirección del Partido de los Trabajadores (PT) para encarar la segunda vuelta y conseguir la victoria de su candidato, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil.
Lula, de 60 años, era el gran favorito para ganar la reelección en la primera ronda el 1 de octubre, pero las encuestas mostraron al último minuto un retroceso del mandatario, quien el domingo quedó a menos de dos puntos porcentuales de la mayoría de 50 por ciento más uno que necesitaba para vencer.
Deberá medirse con el socialdemócrata Geraldo Alckmin en una segunda vuelta el 29 de octubre.
Las sugerencias para ese segundo turno están contenidas en un documento de seis páginas de Valter Pomar, uno de los 19 miembros de la dirección ejecutiva del PT.
“Se trata de una elección difícil, como queda claro cuando confrontamos nuestros puntos fuertes y débiles”, dijo Pomar en su documento divulgado en el sitio de Internet del partido.
Entre los puntos fuertes están haber pasado al segundo turno con la mayor cantidad de votos de un candidato, la consolidación del apoyo a Lula en sectores populares, el rechazo entre sectores de la población a gobiernos pasados socialdemócratas y la base que tiene el PT en organizaciones sindicales y estudiantiles, dijo Pomar.
“Los puntos débiles son el sesgo pesimista y el cansancio de nuestra militancia después de meses de campaña, el natural entusiasmo que tomó el comando y la tropa adversaria, así como el posible cambio de postura de líderes regionales, que durante el primer turno apoyaron a Lula, pero en el segundo o toman una posición neutra o apoyan a Alckmin”, agregó Pomar.
“Otros factores negativos son la postura del gran capital y de la mayor parte de los medios, que hicieron campaña sistemática contra nuestro partido y nuestro gobierno”, aseguró.