Los transeúntes observan las pinturas que exhibe el mural que resultó del concurso. (LA PRENSA/M. MATUTE)

Dos países

Con pinceladas de colores más de quince artistas nicaragüenses dibujaron sus mejores obras, como una forma de estrechar los lazos de amistad que unen a la República de China-Taiwán y a Nicaragua. Los dibujos fueron plasmados en uno de los muros de la empresa taiwanesa OECC, ubicada en la parte alta de la esquina noroeste […]

Con pinceladas de colores más de quince artistas nicaragüenses dibujaron sus mejores obras, como una forma de estrechar los lazos de amistad que unen a la República de China-Taiwán y a Nicaragua.

Los dibujos fueron plasmados en uno de los muros de la empresa taiwanesa OECC, ubicada en la parte alta de la esquina noroeste del paso a desnivel de la rotonda Centroamérica, muro que desde ayer fue oficialmente inaugurado.

La creación de este mural resultó de la convocatoria que hizo la Embajada de China desde hace más de un mes, en la cual solicitaba a los pintores nacionales preparar un dibujo que representara el acercamiento entre ambos países.

“Aunque existen grandes diferencias culturales entre China y Nicaragua, hay una gran amistad, y eso es lo que se quiso reflejar a través del muro”, expresó Michelle Wong, asistente del consejero de prensa de la Embajada de China.

En el concurso que llevaba por nombre Culturas Lejanas, Pueblos Cercanos, participaron más de cincuenta dibujos, entre los que escogieron 17, destacándose los que obtuvieron los tres primeros lugares.

Los ganadores del concurso de murales son Ostender Cortaz, Jesús Antonio Castro y Julissa Moncada, con el primero, segundo y tercer lugar, respectivamente.

PARA ESCOGER A LOS GANADORES

Según informó Ricardo Morales, uno de los miembros del jurado, para seleccionar a los 17 finalistas, se valoró la calidad del trabajo, el diseño, y sobre todo, la originalidad.

La pintura ganadora lleva por nombre El Camino a la Perfección, y consiste en una mezcla de las culturas china y nicaragüense. En el mural de Ostender se muestran las figuras más representativas de ambos países: Rubén Darío por Nicaragua y Confusio por China.

Según explica el joven pintor, la perfección que pretende mostrar a través de su dibujo es la combinación de las dos repúblicas. “Para ello utilizo el ying yang, en el cual se juntan los mapas de los dos países”, expresa orgulloso.

El mural que ganó el primer lugar también reúne las características culturales de las dos naciones. En uno de los extremos de la obra se muestra la figura de El Güegüense, y en el otro extremo se observa el baile del dragón, representativo de la cultura oriental.

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