- a recién creada Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) busca, según su presidente Federico Sacasa, ser un “centro de pensamiento independiente” para contribuir al crecimiento económico, la justicia social y el fortalecimiento institucional a través de una economía de libre mercado y sin propuestas populistas. Sacasa subraya que en Nicaragua urgen políticas claras para atraer la inversión y generar empleos
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El presidente de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Federico Sacasa, estima que la inversión económica no llegará al país si, en este mundo globalizado, Nicaragua se mantiene como un mercado pequeño, poco atractivo e inseguro para los inversionistas y su mano de obra carece de educación y entrenamiento para competir económicamente.
Menos, opina Sacasa, si la corrupción pública obstaculiza el establecimiento y respeto de un marco legal que proteja las inversiones privadas y garantice la justicia social.
El presidente de Funides sugiere mejorar el clima de negocios para las inversiones nacionales y extranjeras, invertir en la gente y garantizar un Estado de Derecho. Pero sobre todo advierte que ya pasó el tiempo para convertir las palabras en hechos y que no puede perderse más tiempo.
¿Cómo pretende Funides contribuir a las metas de crecimiento económico, justicia social y fortalecimiento institucional que se ha propuesto?
Nosotros estamos invitando a las fuerzas vivas del país, las fuerzas pensantes, para tratar de juntar el sector privado con la sociedad civil y que juntos aboguemos a favor de los cambios de política que necesitamos para atraer la inversión que cree puestos de trabajo, porque ésta es la única forma en que vamos a poder producir y prosperar.
Para lograr el crecimiento económico es necesario mejorar el clima de negocios que atraiga a la inversión extranjera y nacional. Para la justicia social necesitamos invertir en el pueblo porque ese es nuestro capital más valioso y el que, al final de cuentas, nos va a dar los elementos para tener éxito y mejorar el bienestar. Invertir en la gente significa mejor salud, educación, viviendas, agua potable y otra serie de retos para una mejor calidad de vida.
Y, para fortalecer las instituciones es necesario establecer el Estado de Derecho, es decir, que el marco legal se aplique con imparcialidad a todo el mundo y estemos claros de que es lo que es, cuándo es y cómo se va a hacer. Principalmente, necesitamos estar conscientes de la urgencia de esta combinación.
¿Qué tan difícil será lograrlo?
Aquí no hay salida fácil. Aquí no hay una salida en la que vamos a resolver los retos y las problemáticas de la noche a la mañana, pero si lo que estamos buscando es unir el criterio de personas pensantes y en Funides estamos invitando a individuos y pidiendo que los intereses creados queden afuera.
Queremos que vengan personas nicaragüenses con un enfoque de Nicaragua, para definir qué es lo que queremos para Nicaragua y qué es lo que tenemos que hacer para llenar esta aspiración.
¿Por qué confían en una economía de libre mercado para alcanzar estas tres metas?
Nosotros tenemos una filosofía, una posición bien marcada en cuanto a cuáles deben de ser los principios y valores que pensamos que este modelo debería de tener, basado en la democracia, la competencia y las libertades individuales.
Hay otros que están abogando a favor del proteccionismo, del populismo, del subsidio. Pero ese modelo ya se probó y fracasó.
En el caso de Nicaragua vimos la experiencia de los ochenta con otro modelo filosófico, que buscaba proteger industrias nacionales a través de los aranceles altos, creando puestos de trabajo, pero a través de subsidio y el problema es que nadie aguanta el subsidio.
¿Entonces la seña es competir?
Sí. Estamos viviendo en un mundo globalizado y queramos o no queramos somos parte de la economía global. En Nicaragua tenemos que buscar la forma de competir junto a nuestros vecinos de Centroamérica, porque uno de los temas prácticos es que necesitamos ir uniendo criterios para hacernos como región más atractivos y así lograr y acelerar este proceso de modernización.
Por eso lo definido es crear un espacio, donde uno pueda venir a hablar con objetividad, con claridad sobre la realidad y estar en una discusión sobre qué deberíamos de hacer para enfrentarla, para lograr nuestras metas, saber dónde estamos hoy y dónde queremos que esté Nicaragua dentro de diez años.
¿Dónde quiere usted que esté Nicaragua dentro de diez años?
Yo quiero una Nicaragua donde la mayoría del pueblo crea que con trabajo y educación van a poder darle con confianza una mejor vida a sus hijos, donde se sientan que ellos son partes y dueños de estos procesos, que sí se puede vivir y mejorar su vida quedándose en Nicaragua, que no se tienen que ir a otro país para poder asegurar su porvenir.
Y para eso, los temas económico, social e institucional van de la mano. Nosotros creemos que para lograrlo debemos crear un círculo virtuoso, no un círculo vicioso.
¿Cuál será ese círculo virtuoso?
Ese círculo virtuoso es aquel con el cual la sociedad civil va a prosperar si el sector privado crea puestos de trabajos bien remunerados y competitivos para una economía global; en el que el sector privado va a prosperar si el sector público produce instituciones estables que aseguren un marco legal que se aplique con imparcialidad, donde funcione el Estado de Derecho.
Y donde el sector público prospere si la sociedad civil se siente que participa y es socia en este proceso, que esté comprometida y sienta que su beneficio depende de que este proceso continúe para crear comunidades estables que ofrezcan esperanzas creíbles para las futuras generaciones.
En materia de justicia social, ¿cuál es el camino a seguir?
En Funides creemos que lo más sencillo es invertir en la gente, educarla, darle todos los beneficios de un ambiente saludable.
La tesis nuestra es que si bien estamos apoyando la importancia del liderazgo del sector privado, estamos conscientes también de la responsabilidad que tiene darle la mano a la sociedad civil porque es juntos que vamos a salir adelante, definiendo las políticas necesarias para decidir el futuro de nuestros hijos.
¿Cómo lograr invertir en la gente si menos del diez por ciento del Presupuesto General de la República es destinado para la inversión en educación y salud, por ejemplo?
Educación y salud son vitales para tener una fuerza laboral que pueda funcionar, hay que reajustar cómo es que estamos gastando.
Parte del análisis, y es lo que nosotros vamos a trabajar dentro del Funides, es profundizar en el tema y entender la inversión y el costo que implica, porque es fácil decirlo, pero ¿qué significa realmente eliminar el analfabetismo de nuestro pueblo, mejorar el acceso a servicios médicos de emergencias, disminuir la mortalidad infantil?
Eso tiene un costo, requiere una serie de inversiones y para lograrlo tenemos que crear conciencia de que es importante para que se convierta la visión de una mejor Nicaragua en una realidad. Eso no va a pasar sin esfuerzo, sin sudor, sin corazón y sin compromiso porque el desafío es grande.
¿Cómo romper con el escepticismo de que se puede lograr justicia social en una economía de libre mercado, regida por la competencia?
Como todo, esto se prueba en los hechos. Las palabras son muchas, cómo convertirlas en acciones es el reto porque yo estoy de acuerdo, es difícil de hacerlo cuándo sólo son palabras. Lo que tenemos que hacer es analizar bien adónde deberíamos de estar invirtiendo ese presupuesto.
Pero también cómo incrementamos el tamaño de la torta, que vengan más recursos. No es nada más cómo dividimos la torta, es cómo hacer crecer la torta, hacer crecer la economía, vencer los grandes obstáculos a la inversión.
¿Cuáles son los pasos inmediatos para vencer esos obstáculos?
Hay que buscar la integración a nivel de Centroamérica, para crear mercados más grandes y atractivos. Mejorar la educación, la tecnología, la lengua, la salud y el agua son temas vitales. No podemos competir basados en una fuerza laboral de mano de obra más barata, pero podemos buscar un valor agregado para esa mano de obra, educándola para eso.
Y eso también tiene que ir de la mano con la integridad, porque el pueblo se frustra cuándo ve que sus líderes no tienen integridad, que no pueden confiar en ellos.
¿Y cómo propone que Nicaragua pueda recuperar y fortalecer su institucionalidad?
Una de las formas es que se vea la transparencia y la luz, la información es una de las formas de saber si las instituciones están operando de la forma correcta, pero al final de cuántas depende de la voluntad de los nicaragüenses.
Que las instituciones estén en manos de los partidos políticos, que estén sujetos a acuerdos, a pactos fuera de lo que son los procesos democráticos, precisamente es uno de los grandes retos: decir basta, nosotros queremos alguien que sea claro, consistente, que funcione y que sea realmente efectivo.
¿Considera que las elecciones serán una prueba para saber si la ciudadanía ha hecho conciencia sobre su situación?
Claramente creo que va a ser un referéndum sobre cuál es la dirección que queremos marcar, cuál es el camino. Yo soy gran creyente del valor democrático, la importancia del voto, el mercado, la competencia, la institucionalidad y la integridad. Lo lindo de la democracia es que es la expresión del pueblo, lo que tenemos que respetar es que sea la expresión del pueblo.
Las tareas del próximo gobierno
Federico Sacasa, presidente de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), considera que para solucionar sus problemas, Nicaragua no necesita inventar soluciones, sino hacerlas realidad de una vez. “Sólo es cuestión de ponerse de acuerdo en temas bien sencillos”, dice.
¿Garantizar una economía de libre mercado es un tema sencillo en el cual los políticos pueden ponerse de acuerdo?
El tema es más sencillo que eso. ¿Estamos dispuestos a competir en la economía mundial o no? Esa es la pregunta, no es sobre libre mercado. La pregunta la hacemos al revés: ¿si no crees en competir en un libre mercado, crees en un tipo de proteccionismo? Ok. Ya ese modelo se experimentó, se vivió y fracasó. No funcionó porque alguien tiene que subsidiar el proteccionismo. Ahí es donde viene el tema.
¿Qué tipo de características debería de tener el próximo gobierno para contribuir a lograr las metas que ha marcado Funides?
Creo que un nuevo gobierno debería de ver las cosas con claridad y entender que el mundo cada día se pone más pequeño.
El nuevo gobierno necesita entender que la situación de Nicaragua es muy seria, que en el hemisferio Nicaragua es el segundo país más pobre. Gracias a Dios que existe Haití, si no seríamos nosotros el primero.
Ahora, parte de la problemática nuestra es que en los últimos quince años si ha habido crecimiento, el problema es que no ha sido suficiente. El terreno que perdimos en los años ochenta ha costado recuperarlo y necesitamos nosotros seguir ese avance.
Creemos nosotros que hay que competir porque el proteccionismo ya fracasó, hay que tener democracia y voto porque lo otro es una dictadura, hay que tener confianza en que las libertades individuales se van a respetar, que el marco institucional funcione.