- Bares de Managua son un emporio de clientes con gran apetito de sexo con menores
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De acuerdo a los recorridos que realiza el personal de Casa Alianza, los bares aledaños al popular Malecón de Managua son un “emporio” de clientes-explotadores y de víctimas de explotación.
Pese a que esa zona está dentro del parámetro de vigilancia y patrullaje de la seguridad especial de la Casa de la Presidencia, nadie hace nada. “Los policías pasan y pasan, ven a las niñas y a los explotadores, y nada cambia”, criticó el asesor legal de Casa Alianza, Merardo Solís.
“Efectivamente hay mucha tolerancia en los casos palpables (de explotación sexual comercial). El problema es un asunto de costumbre, los policías al igual que un gran porcentaje de la población están acostumbrados a juzgar a las víctimas, verlas y no denunciar nada”, admitió el Subcomisionado Juan José Alemán, de la Dirección de Delitos Especiales de la Policía Nacional.
A modo de ejemplo, Alemán mencionó que en Guatemala ya se identificaron unos 180 adolescentes y jóvenes trabajando de forma obligatoria en prostíbulos. Pero de estos casos, sólo siete han sido denunciados oficialmente.
A juicio de Raúl Rivas, especialista de proyectos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), de las Naciones Unidas, la naturalidad con que se observa el problema del abuso en contra de los menores complica la prevención, denuncia y atención de las víctimas.
La burocracia en el sistema de justicia, que no protege a los testigos y en ocasiones sólo sirve para revictimizar a los niños, hace que las personas piensen que “es más barato no denunciar, porque la gente piensa que si no dice nada no pierde su tiempo y no se expone al peligro, ni al ridículo. Y desafortunadamente el sistema lo permite”.
ENCUESTADOS NO VENCULPA EN EXPLOTADORES
El estudio realizado por la OIT-Ipec demuestra que la mayoría de las personas encuestadas en Nicaragua (el 36.7 por ciento) piensa que las familias de las víctimas son las que deben detener la explotación sexual comercial.
Un 12.6 por ciento responsabiliza a la instancia protectora de la niñez; mientras el 10.7 por ciento le da la responsabilidad únicamente a la madre.
El estudio de la OIT-Ipec revela que los nicaragüenses consideran la pobreza de las familias de las personas que ofrecen servicios sexuales como la principal causa de esta problemática, así opinó el 39.6 por ciento.
“La situación de la niñez se hace más complicada si se piensa en la pobreza como la principal causa, porque nadie es culpable, porque nadie quiere ser pobre”, dijo por su parte, Ena Ortega, responsable de asesoría legal de Conapina.
Solamente el 1.2 por ciento de los encuestados responsabiliza a los que demandan los servicios sexuales como los promotores de esta problemática.