La experiencia de Ricardo Vega Jackson le dicta que la salida al problema vial del país podría iniciar una vez que el Fondo de Mantenimiento Vial vaya asumiendo la responsabilidad de la rehabilitación de las carreteras. Pero antes deberán transcurrir unos cinco años, tomando en cuenta el ritmo con el que trabajan las instituciones del Gobierno.
¿Cuántos años se necesitan para dotar al país de un sistema de carreteras que permita el desarrollo?
La red vial de Nicaragua es de 20 mil kilómetros, de los cuales más o menos dos mil —el diez por ciento— son pavimentados. Yo creo que la red no necesita ampliarse más. Lo que se necesita es rehabilitar la red existente. Creo que con la aprobación del financiamiento al Fomav, que se dio en noviembre pasado, tendrá la fuerza y los recursos económicos para ir absorbiendo el mantenimiento de la red vial y así el Ministerio se puede dedicar más a la rehabilitación de los caminos que están malos y al mejoramiento del nivel de servicio de las carreteras.
¿Por qué la carretera Masaya-Granada tardó tanto tiempo y al final resultó un trabajo malo?
Primero, se contrató a una empresa que creo no tenía la capacidad para hacerlo. Segundo, cuando llegué al Ministerio le habían autorizado a la empresa contratista, a través de un adéndum, la construcción de la circunvalación que iba desde Nindirí hasta la gruta, pasando por detrás de El Coyotepe. En ese momento se le autorizó que se hicieran 7.1 kilómetros y un incremento en los costos del contrato por tres millones de dólares. Había disponible en el financiamiento del contrato que faltaba por pagarle a la empresa, siete millones de dólares; entonces eran diez millones de dólares para construir siete kilómetros. Es decir, a más de un millón de dólares cada kilómetro. ¿Es el costo adecuado o no? Lo que puedo decir es que es dinero suficiente para hacerlo. Qué pasó, los señores nunca arrancaron. Era un contrato de precio fijo por 25 millones de dólares y ellos tenían la pretensión que por el escalamiento de precios, por los mismos atrasos, el Gobierno les reconociera un escalamiento de precios de 14 millones de dólares más. Es decir, más del 50 por ciento del valor del contrato. Era una petición absurda a lo cual respondí con un rotundo no.
¿Hay manera de hacerlo cumplir?
Yo había dado instrucciones de ponerles una demanda. Pero cuando buscamos la fianza de esa empresa, es una fianza dada en España. Es una falta de seriedad absoluta. Si sos una compañía extranjera y vas a hacer un proyecto en Nicaragua, lo que manda la ley es que la fianza la ponen en un banco nacional y éste da la fianza local. Fue una falta de seriedad y una complacencia absoluta con el contratista.