- Asociación estadounidense y ex monaguillo acusan al jefe de la Iglesia Católica mexicana de encubrir a sacerdote abusador
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La Iglesia Católica mexicana, principal culto del país, acusó el jueves a una organización estadounidense de víctimas de pederastia (SNAP) de intentar “lucrar con la justicia” tras denunciar al cardenal mexicano, Norberto Rivera, por encubrir ataques sexuales a menores.
Rivera, mencionado en su momento para suceder a Juan Pablo II, fue acusado de “trasladar” de México a Los Ángeles —cuando era obispo de Tehuacán, Puebla (centro)-— a un cura al que había reprendido por sus inclinaciones homosexuales, y sobre el que ahora pesan unas 80 acusaciones por abuso de menores en ambos países.
La Red de Sobrevivientes de Abuso Sexual por Sacerdotes (SNAP, por sus siglas en inglés) intenta “comercializar la justicia” y busca una “ganancia económica” que sería alcanzada “inmoralmente” utilizando a las víctimas, dijo en conferencia el vocero del cardenal, Hugo Valdemar.
Rivera, según su vocero, no trasladó a Nicolás Aguilar a Los Ángeles, pues éste partió de Puebla a Estados Unidos con un permiso de “ausencia” para reunirse con sus familiares.
Al llegar a Los Ángeles, Nicolás Aguilar pidió reincorporarse como sacerdote al arzobispo Roger Mahoney, incluido en la denuncia y quien ya estaba al tanto de las inclinaciones sexuales del acusado, según Hugo Valdemar.
“Los señores no tienen prueba alguna (contra Rivera)”, sostuvo Bernardo Fernández, abogado de la arquidiócesis de México.
La SNAP, Joaquín Aguilar — el ex monaguillo violado a los 13 años presuntamente por Nicolás Aguilar en 1994—, principal demandante, y sus abogados estadounidenses presentaron el martes en Los Ángeles una denuncia contra el arzobispo Roger Mahoney y Norberto Rivera por encubrir al cura pederasta.
Joaquín Aguilar, hoy de 25 años, los acusó en EE.UU. de conspiración internacional para encubrir casos de pederastia, y reclama la pena de cárcel para Nicolás Aguilar, sospechoso de abusar sexualmente de él.
Joaquín asegura que en 1994, el cura Aguilar abusó de él sexualmente y que las autoridades de su país desestimaron una denuncia que interpuso contra el religioso por pederastia.
“Hemos acudido a la justicia de EE.UU. para que se castigue a este sacerdote, se combata la impunidad y se limpie a la Iglesia Católica”, dijo Joaquín Aguilar, acompañado en la rueda de prensa por sus abogados estadounidenses Jeffrey Anderson y Vance Owen, y los portavoces de SNAP, David Clohessy y Eric Barragán.