Un policía toma las huellas dactilares del cadáver de una mujer asesinada en el bulevar Los Próceres en Ciudad de Guatemala. (LA PRENSA/AFP/Orlando Sierra)

Mujeres, blanco especial de la violencia

Guatemala, Nicaragua y El Salvador son los países más afectados por este fenómeno, que echa sus raíces en sociedades profundamente machistas, donde la construcción de la masculinidad parte de la imposición de un patrón unilateral y violento; y en la pobreza, según los sociólogos [doap_box title=»Jóvenes afectados» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] Miles de jóvenes de entre 11 […]

  • Guatemala, Nicaragua y El Salvador son los países más afectados por este fenómeno, que echa sus raíces en sociedades profundamente machistas, donde la construcción de la masculinidad parte de la imposición de un patrón unilateral y violento; y en la pobreza, según los sociólogos
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Miles de jóvenes de entre 11 y 30 años mueren cada año en El Salvador, Honduras, Guatemala, Costa Rica o Nicaragua, presos en una espiral de violencia de la que son tanto víctimas como victimarios.

Según el informe “La cara de la violencia en América Central”, recientemente publicado por la Fundación Arias para la Paz y el Progreso, las principales víctimas de la violencia son los propios jóvenes.

En El Salvador, según datos del 2004, se registraron 123 víctimas de entre 11 y 18 años, 331 de entre 19 y 25 años y 123 de entre 26 y 30 años. Mientras, en Guatemala las víctimas se elevaron a 134, 222 y 126 respectivamente.

Con un total de 213 muertos de entre 11 y 30 años aparece Costa Rica, seguida de lejos, con 118, por Nicaragua. Panamá registró por su parte 337 muertos en esa franja de edad.

Y es que con 45 homicidios por cada 100,000 habitantes, Honduras, El Salvador y Guatemala se encuentran entre los países más violentos del mundo.

La cultura de las maras o pandillas juveniles genera en parte esta violencia, cuyo caldo de cultivo se encuentra en las desigualdades sociales, la pobreza o la herencia de los conflictos armados que asolaron a la región en los setenta y ochenta.

Y es que la pobreza tiene cara de niño. El 61.5 por ciento de los niños y jóvenes centroamericanos menores de 14 años se encuentra en la pobreza y buena parte de los pobres son niños y jóvenes.

El informe de la Fundación Arias destaca también como causas de la violencia el debilitamiento de la estructura familiar y la violencia en el hogar, la falta de modelos positivos en las instancias de socialización, la exclusión de jóvenes del mercado laboral o del sistema de educación formal, el consumo de drogas o la emigración y transculturación.

Otro factor desencadenante y desestabilizante es la deportación de miles de jóvenes inmigrantes de Estados Unidos a la región, en particular a El Salvador o Guatemala, que han sido condenados en ese país a al menos un año de cárcel.

Cifras

Aumenta el número de feminicidios en Centroamérica

560 asesinatos de mujeres, como promedio, se dan en Guatemala en los últimos años.

380 son ya los casos en lo que va de este año, según activistas.

13 millones de personas es la población de Guatemala.

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GUATEMALA/AFP

241 homicidios de mujeres se reportaron en El Salvador en 7 meses del año 2006.

“Made in USA”

Los pandilleros deportados han reproducido en las calles de San Salvador o Ciudad de Guatemala, en las maras Salvatrucha y M-18, los mismos comportamientos violentos y delictivos de las pandillas de las calles de Los Ángeles, Chicago o Nueva York.

Las mujeres centroamericanas se han ido convirtiendo paulatinamente en “cifras estadísticas” que día a día se incrementan en el istmo, sin que hasta el momento las autoridades hayan puesto los medios para controlar este fenómeno.

Guatemala, Nicaragua y El Salvador son los países más afectados por este fenómeno, que echa sus raíces en sociedades profundamente machistas, donde la construcción de la masculinidad parte de la imposición de un patrón unilateral y violento; y en la pobreza, según los sociólogos.

En Guatemala las estadísticas dan cuenta de 560 casos por año, con una población que ronda los 13 millones de personas. Sólo en lo que va del año se han contabilizado más de 380 homicidios de mujeres.

“Peor que México”, dice el defensor de los derechos humanos guatemalteco, Miguel Angel Albizures.

“No es sólo el asesinato simple, sino la violación y la saña con que son cometidos y la indiferencia”, declaró a la AFP.

Aunque la misma situación se repite en el resto de la región, cada país tiene sus propias características.

El caso de Nicaragua¿similitudes con Guatemala?

En Nicaragua, por ejemplo —que aparece como el país de la región con menores índices de criminalidad— en los últimos años ha crecido exponencialmente la violencia doméstica. Se habla de una mujer asesinada por día.

Según el presidente del Consejo de Procuradores de Derechos Humanos de Centroamérica, el guatemalteco Sergio Morales, al comparar los casos que se registran en Guatemala y Nicaragua, la situación es alarmante.

“Porcentualmente los indicadores de Nicaragua están muy cerca de los nuestros. Se está realizando una investigación sobre el tema en la región, pues el problema también existe en Honduras, El Salvador y Costa Rica, los resultados de la misma se conocerán en noviembre”, afirmó Morales a la AFP.

Sin embargo, aunque el magistrado de conciencia advierte que en El Salvador las cifras no son significativas, el fenómeno ya preocupa a diferentes sectores, que lanzaron la voz de alarma luego de contabilizar 241 homicidios de mujeres en los primeros siete meses del 2006.

El coordinador de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES), Miguel Montenegro, sostuvo —sin especificar los casos de mujeres— que en ese país se registraron un total de 370 homicidios en agosto, superando en ocho el número de casos de julio.

Señalan impunidad generalizada en la región

Tanto en Nicaragua como en Guatemala y El Salvador, organismos de derechos humanos y de la sociedad civil sostienen que en este tipo de hechos “prevalece la impunidad, pues las autoridades no manifiestan interés de poner freno a este fenómeno.

Según un estudio presentado en Guatemala por la diputada izquierdista y presidenta de la Comisión parlamentaria de la Mujer, Nineth Montenegro, 40 por ciento de los 380 casos registrados en el país durante 2006 ocurren en la capital y los aledaños municipios de Villa Nueva y Mixco.

“En la mayoría de muertes no se llega a conocer el móvil o las razones, se observa la poca importancia que se le da al tema, ya que se está generalizando e instaurando a nivel social” la idea de que “los móviles o razones se deben a la pertenencia a maras o relacionamiento con éstas”, afirmó Montenegro a la AFP.

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