- Guatemala, Nicaragua y El Salvador son los países más afectados por este fenómeno, que echa sus raíces en sociedades profundamente machistas, donde la construcción de la masculinidad parte de la imposición de un patrón unilateral y violento; y en la pobreza, según los sociólogos
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GUATEMALA/AFP
Las mujeres centroamericanas se han ido convirtiendo paulatinamente en “cifras estadísticas” que día a día se incrementan en el istmo, sin que hasta el momento las autoridades hayan puesto los medios para controlar este fenómeno.
Guatemala, Nicaragua y El Salvador son los países más afectados por este fenómeno, que echa sus raíces en sociedades profundamente machistas, donde la construcción de la masculinidad parte de la imposición de un patrón unilateral y violento; y en la pobreza, según los sociólogos.
En Guatemala las estadísticas dan cuenta de 560 casos por año, con una población que ronda los 13 millones de personas. Sólo en lo que va del año se han contabilizado más de 380 homicidios de mujeres.
“Peor que México”, dice el defensor de los derechos humanos guatemalteco, Miguel Angel Albizures.
“No es sólo el asesinato simple, sino la violación y la saña con que son cometidos y la indiferencia”, declaró a la AFP.
Aunque la misma situación se repite en el resto de la región, cada país tiene sus propias características.
El caso de Nicaragua¿similitudes con Guatemala?
En Nicaragua, por ejemplo —que aparece como el país de la región con menores índices de criminalidad— en los últimos años ha crecido exponencialmente la violencia doméstica. Se habla de una mujer asesinada por día.
Según el presidente del Consejo de Procuradores de Derechos Humanos de Centroamérica, el guatemalteco Sergio Morales, al comparar los casos que se registran en Guatemala y Nicaragua, la situación es alarmante.
“Porcentualmente los indicadores de Nicaragua están muy cerca de los nuestros. Se está realizando una investigación sobre el tema en la región, pues el problema también existe en Honduras, El Salvador y Costa Rica, los resultados de la misma se conocerán en noviembre”, afirmó Morales a la AFP.
Sin embargo, aunque el magistrado de conciencia advierte que en El Salvador las cifras no son significativas, el fenómeno ya preocupa a diferentes sectores, que lanzaron la voz de alarma luego de contabilizar 241 homicidios de mujeres en los primeros siete meses del 2006.
El coordinador de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (CDHES), Miguel Montenegro, sostuvo —sin especificar los casos de mujeres— que en ese país se registraron un total de 370 homicidios en agosto, superando en ocho el número de casos de julio.
Señalan impunidad generalizada en la región
Tanto en Nicaragua como en Guatemala y El Salvador, organismos de derechos humanos y de la sociedad civil sostienen que en este tipo de hechos “prevalece la impunidad, pues las autoridades no manifiestan interés de poner freno a este fenómeno.
Según un estudio presentado en Guatemala por la diputada izquierdista y presidenta de la Comisión parlamentaria de la Mujer, Nineth Montenegro, 40 por ciento de los 380 casos registrados en el país durante 2006 ocurren en la capital y los aledaños municipios de Villa Nueva y Mixco.
“En la mayoría de muertes no se llega a conocer el móvil o las razones, se observa la poca importancia que se le da al tema, ya que se está generalizando e instaurando a nivel social” la idea de que “los móviles o razones se deben a la pertenencia a maras o relacionamiento con éstas”, afirmó Montenegro a la AFP.