(FOTOS LA PRENSA/G. MIRANDA)

“Los músculos no te hacen menos mujer”

La pesista María Lourdes Ruiz, que se ha convertido a escala internacional en la principal representante nicaragüense en su disciplina, llegando a obtener títulos mundiales en su categoría, sostuvo una charla en la que confiesa sus sacrificios por el deporte y comparte su vida más allá de la actividad dentro del gimnasio María Lourdes Ruiz […]

  • La pesista María Lourdes Ruiz, que se ha convertido a escala internacional en la principal representante nicaragüense en su disciplina, llegando a obtener títulos mundiales en su categoría, sostuvo una charla en la que confiesa sus sacrificios por el deporte y comparte su vida más allá de la actividad dentro del gimnasio

María Lourdes Ruiz Obando, Atleta nicaragüense

Nombre: María Lourdes Ruiz Obando. Alias: Lula. Lugar de nacimiento: Managua. Edad: (sonríe) “Eso no se dice”. Estado civil: (vuelve a reír) “Eso tampoco”. No obstante, sabemos que tiene entre 35 y 39 años. Su último título mundial lo obtuvo compitiendo en esa categoría.

No habla mucho de su vida privada. La mantiene al margen. Sólo nos compartió que tiene dos hijos: María Cano, de 12 años, y Francisco Alberto, de 6 años. Se recibió de diseñadora industrial, una carrera que no ejerce, ni cree que lo hará.

“Me gusta diseñar. Decorar es algo que me encanta”, admite.

La “Lula” ha participado en cuatro Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe (México 90, Ponce 93, Maracaibo 98 y San Salvador 2002) y un Juego Deportivo Panamericano (La Habana 91). En ninguno tuvo buenos registros.

El 20 de mayo de 1989 impuso dos marcas nacionales en las disciplinas de lanzamiento de disco (47.90 metros) e impulsión de bala (12.93 metros). Además, ostenta el récord femenino en levantamiento de pesas, con 80 kilos en arranque y 110 en envión. Los tres registros continúan vigentes.

Ruiz se ubicó recientemente como la mejor pesista master del planeta en la división de los 75 kilos, levantando 70 kilos en arranque y 90 en envión, para acumular 160 kilos. Era la segunda ocasión que conquistaba un título mundial master. La primera vez lo hizo en el 2003.

Durante la charla con LA PRENSA se tocaron distintos temas: su posición sobre los esteroides, las dificultades que ha tenido que superar para desarrollarse como atleta y sobre sus músculos, una característica propia que asegura no la hace sentir menos femenina.

Te gusta decorar y levantar pesas. Dos actividades muy distintas y hasta estereotipadas.

La verdad es que cuando era joven busqué cómo sacar alguna carrera y te confieso que nunca pensé que sacaría una, porque estaba bien inclinada hacia el deporte. Finalmente decidí estudiar Diseño Industrial, porque era lo más parecido a la decoración, lo que verdaderamente me gusta. Creo que uno puede ser pesista y femenina a la vez y no importa lo que la gente pueda decir de vos.

Pero, ¿cómo lograste lidiar con esa posición de la sociedad?

Mirá, pasa que aquí en Nicaragua son muy machistas ustedes los hombres. Entonces, existe un mito de que sólo es el hombre el que puede hacer esto y la verdad es que no. Nosotras la mujeres hemos salido adelante en este deporte y ahí están mis resultados como muestra. Fijate que son las mujeres las que están dando mejores resultados que los hombres. Los hombre han caído un poco en el levantamiento de pesas. No es un deporte de hombre. También la mujeres podemos. Debemos quitarnos eso.

¿Qué comentarios en las calles has escuchado sobre ese tema?

La gente te ve toda musculosa y te dice que ‘eso es de hombre’, ‘te vas a deformar’. Eso es totalmente falso. Me he visto en las fotos cómo he cambiado. Desde luego que mi físico ha cambiado. En las pesas uno de ensancha, pero no te transforma como mujer. Claro, aquella que se quiera transformar, pues lo hará por decisión personal y por las pesas. Pero mujer es mujer y hombre es hombre. En mi caso, pues tengo mis hijos, mi trabajo y todo normal.

¿Vos estás casada?

No. (sonríe)… sin comentarios. Pero quiero decirte que por el padre de mis hijos es que me involucré en las pesas, por eso fue que me enamoré más de las pesas. A él lo conocí en el gimnasio y pues tuvimos una relación y de ese amor salió el fruto de mis dos hijos. Pero más nada… sin comentarios. De eso no se habla (vuelve a reír).

¿Tus hijos qué opinan de tu carrera deportiva?

Pues como todo hijo. Sacan pecho por su madre, cuando la ven en los periódicos. Además que me reconocen como una madre abnegada al trabajo. Ellos son algo muy especial para mí, porque me motivan a seguir adelante. Igualmente me apoyan mis padres y hermanos. Si de algo no me puedo quejar en la vida es del apoyo que he recibido de mucha gente.

No vale la pena

¿Qué tan complicada ha sido tu carrera?

Como siempre el respaldo económico. Si algo he tenido es perseverancia y disciplina en los entrenamientos. Yo nunca fallo. Yo vivo en Masaya, y por lo general me tengo que movilizar en bus, después en las rutas y luego camino. Ha sido bastante complicado. La gente me ha dicho a veces: ‘hasta cuando vas a aguantar esa vida’, ‘nunca te apoyan y vos seguís en eso sin recibir un centavo’, ‘no seas tonta’, entre otras cosas que me dicen. Pero la verdad es que los resultados que sigo dando me motivan a continuar. No es fácil abandonar algo que ha sido parte de mi vida. Todo lo que he hecho ha girado alrededor de las pesas. Y pues me siento joven. Fijate que he dejado a mis hijos por entrenar. Eso es una muestra de mi amor al deporte.

¿Ha valido la pena el esfuerzo?

Te digo algo. Me lastima que vengo de un campeonato mundial, gané, y el Gobierno y el Presidente ni siquiera me llama. Eso lastima y no vale la pena el esfuerzo.

¿Y por qué seguís?

Quiero compartirle algo antes. He perdido mi tiempo en el deporte. Me duele decirlo, pero es la verdad. Aquí en Nicaragua el deporte es de momentos. Diste la medalla al país, te hacen la bulla y se acabó. Y si he decidido continuar es porque como atleta te queda la satisfacción de haber cumplido con una meta. Y porque, aunque sea repetitivo, escuchar el Himno de tu país en otro lado del mundo, es hermoso.

¿Qué te ha dejado el deporte?

Muchos dolores. A uno le duele lo que dicen de uno y duele lo que no hacen por uno. Creo que la gente no es consciente sobre lo que uno hace por el país. Entiendo que hay atletas que no son ejemplo, pero habemos otros que nos matamos por el país. Eso duele mucho. Del deporte no se vive y yo tengo que asegurarle un futuro a mis hijos. Pero me ha dejado también salir del anonimato. Al menos queda ese poquito de satisfacción que te dan las medallas y trofeos.

Si tuvieras la oportunidad de tomar esta vida nuevamente, ¿la tomarías?

La pensaría. Lo más seguro es que sería un pasatiempo. He dado la mitad de mi vida al deporte y no he recibido a cambio nada. Y no es que esté esperando recibir algo, pero creo que me lo merezco. Si yo volviera a nacer, no me metería tanto como lo hice. Ahora nadie vive de amores y besos.

¿Cuándo se retirará María Lourdes Ruiz del deporte?

He pensado mucho es eso. He llegado a una conclusión. Si no consigo el respaldo suficiente para viajar al Campeonato Panamericano en Texas (Estados Unidos) y al Campeonato Mundial del 2007 en Hungría, me retiro. No voy a seguir.

Olimpiadas que no llegaron

María Lourdes Ruiz compartió que es la mayor de cinco hermanos. Sus padres Ena Obando y Alberto Ruiz le motivaron a practicar deportes.

“Por mi familia es que soy deportista. En mi casa han habido peloteros, atletas, en fin, es una familia deportiva”, dijo Lourdes.

¿Algún personaje que haya influido en tu vida?

Creo que hay muchos, entre ellos Orlando Vásquez. Cuando yo veía a Vásquez, me motivaba a seguir adelante. Lástima que su carrera se haya visto afectada por las sustancias prohibidas, y ahora que se encuentra en una situación bastante lamentable, pues me entristece.

Hablando de sustancias prohibidas. En las pesas se presentan muchos casos de esteroides, ¿alguna vez consumiste?

Muchos hablan de los hombres, pero quiero decirte que también se ve mucho en las mujeres. En Nicaragua hemos tenido casos de algunas mujeres, como Elsa Caldera. Pero quiero decirte con mucha honestidad que nunca he consumido esas sustancias. Desde luego que he tomado vitaminas, pero nada que ver con lo prohibido. He tratado en mi carrera de mantenerme a puro ejercicio y alimentos nutritivos. Nunca tuve la necesidad de usar esteroides, y a estas alturas de mi vida creo que no sería saludable hacerlo. No hay nada como lo natural y si he dado resultados así, no tengo por qué hacerlo y arruinar mi carrera.

¿Qué meta no has cumplido?

He participado en varios eventos, muchos he ganado, otros he perdido. He ido a Centroamericanos, Centroamericanos y del Caribe, Panamericanos y Mundiales. Lo único que me hizo falta y aún me duele por no haberlo hecho es no asistir a los Juegos Olímpicos. Tal vez, y es lo más seguro, no hubiese ganado medalla, pero participar es algo muy simbólico.

¿Y por qué no sucedió?

Yo estaba cumpliendo con todas las metas para poder asistir a las Olimpiadas, pero en ese momento salí embarazada de mi primer hijo y pues obviamente no podía ir. En ningún momento quiero decir que mi hija arruinó mi sueño, porque ella ha sido una de las mejores cosas que me ha pasado.

¿Cuál es tu próximo reto?

Ganar el Campeonato Panamericano de Texas, en Estados Unidos, y defender mi título mundial en el próximo campeonato, en el 2007, en Hungría. Quiero despedirme del deporte con todos los honores de una campeona.

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