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Notas Relacionadas > Estados Unidos recordó este lunes a las casi 3,000 personas que murieron hace cinco años en los atentados del 11 de septiembre de 2001, con un sinfín de actos que tuvieron como principal escenario la Zona Cero de Nueva York, donde se alzaban las Torres Gemelas.
El aniversario estuvo marcado, además de los actos, por el debate sobre el liderazgo de la Casa Blanca en la “guerra contra el terrorismo” declarada tras los atentados.
Nueva York abrió los homenajes a las 08:46 hora local, con un minuto de silencio a la misma hora en que el primer avión impactó en las Torres Gemelas.
Recuerdo minuto a minuto
“Han pasado cinco años y aún permanecemos unidos. Volvemos a este sitio para recordar el desolador aniversario y a cada persona que murió aquí, aquellos a los que conocíamos y aquellos a los que no, cuya ausencia siempre nos acompaña”, dijo Michael Bloomberg, alcalde de Nueva York.
A las 09:03 tuvo lugar el segundo de los cuatro minutos de silencio, coincidiendo con el momento en que el segundo avión se estrelló, mientras que las dos pausas restantes marcaron el colapso de los rascacielos.
El presidente estadounidense George W. Bush y su esposa Laura, ambos vestidos de negro, participaron en los minutos de silencio en Nueva York, concretamente en un cuartel de Bomberos, para rendir homenaje a los 343 miembros del cuerpo que murieron aquel día.
Los cónyuges de las víctimas protagonizaron este año la tradicional lectura de los nombres en la Zona Cero, concluyendo su parte en el acto con mensajes de afecto a sus seres queridos.
Tras ello, las familias descendían hasta lo más hondo del solar a depositar flores en dos pequeños estanques representando las huellas de las Torres Gemelas.
La ceremonia se alargó casi cuatro horas, hasta las 12:25 locales.
Como hiciera en el primer aniversario, Bush —que el domingo depositó una corona de flores en la Zona Cero— estuvo en los tres escenarios de los atentados a lo largo del día.
Tras Nueva York, se desplazó a Shanksville, Pennsylvania (noreste), cerca de donde cayó el vuelo 93 de United Airlines, y luego a Washington para honrar a las víctimas del Pentágono.
Otros miembros de su gobierno participaron en diversos eventos.
En el Pentágono, el vicepresidente, Dick Cheney, y el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, pidieron mantener la unidad y la perseverancia.
“No tenemos intenciones de ignorar a la más reciente banda de fanáticos de la historia”, aseguró Cheney, principal valedor, junto a Rumsfeld, de las invasiones de Afganistán e Irak.
A las 21:00 (01:00 GMT del martes), poco después de que dos haces de luz gigantescos fuesen iluminados en el lugar en el que se alzaban las Torres Gemelas, Bush se dirigió al país desde la Casa Blanca, en un mensaje televisado.
CONTINUARÁ GUERRA CONTRA TERRORISMO
Bush llamó a los estadounidenses a la unidad y prometió continuar su “guerra contra el terrorismo”.
“Enfrentamos un enemigo determinado a llevar la muerte y el sufrimiento a nuestros hogares. Estados Unidos no pidió esta guerra, y cada estadounidense querría que terminara. También yo. Pero la guerra no terminó, y no habrá terminado hasta que alguno, nosotros o los extremistas, emerja victorioso”, enfatiza.
Las conmemoraciones coincidieron con tres falsas alarmas en Estados Unidos causadas por objetos “sospechosos” que obligaron a cerrar un pequeño aeropuerto californiano, el de Long Beach, y la estación ferroviaria Penn de Nueva York y a desviar un vuelo después de que alguien abandonase un teléfono celular.