el número uno del mundo, Roger Federer, luce feliz tras llevarse el Abierto de EE.UU. (LA PRENSA/AP )

FEDERER, REY

[doap_box title=»¿Qué le falta?» box_color=»#336699″ class=»archivo-aside»] A Roger Federer ahora le faltan cinco títulos del Grand Slam para igualar los 14 que ganó Pete Sampras. En los Slams de este año, el helvético acumuló récord de 27-1, y la única mancha negra fue su derrota ante el español Rafael Nadal en la final de Francia. […]

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A Roger Federer ahora le faltan cinco títulos del Grand Slam para igualar los 14 que ganó Pete Sampras. En los Slams de este año, el helvético acumuló récord de 27-1, y la única mancha negra fue su derrota ante el español Rafael Nadal en la final de Francia.

“Roger está en la cúspide y es el único ahí, sin importar cuanta gente quiere hacer comparaciones con esto y aquello”, declaró Roddick. “Es el mejor jugador. No hay discusión. Se lo pueden preguntar a cualquiera”.

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CAMPEÓN DEL ABIERTO ee.uu.

Nueva York/AP

Roger Federer escribió ayer otra página magistral en su carrera al vencer 6-2, 4-6, 7-5, 6-1 a Andy Roddick y por tercer año consecutivo se proclamó campeón del Abierto de Estados Unidos.

El genial suizo conquistó su tercer título de Grand Slam de esta temporada y el noveno de su carrera. Todo esto y apenas tiene 25 años.

La tarea, sin embargo, no fue un paseo. Alentado por estar en casa, el estadounidense Roddick se recuperó tras un vacilante primer set y dio tenaz pelea en los siguientes dos parciales hasta que Federer reaccionó con la furia de un huracán.

Con el partido 5-5 iguales en el tercer set, Federer pisó el acelerador y arrasó ocho de los siguiente nueve juegos.

Fue una victoria con signos de exclamación por todas partes, incluyendo el smash que conectó para el punto de la victoria. Se suponía que Roddick era el dueño del saque más potente, pero Federer le superó 17-7 en el renglón de aces. También metió 69 winners contra los 33 de Roddick.

También se suponía que Roddick, campeón del Open del 2003, iba a pelearle la hegemonía a Federer en el deporte, pero hay una marcada paternidad del número uno del mundo: 11-1.

Federer no dejó duda alguna que es el mejor tenista del momento y tuvo como testigo de su más reciente proeza a Tiger Woods, la figura del golf y a quien conoció por primera vez.

Woods vio el partido en la tribuna sentado junto a su esposa y la novia de Federer.

“Siempre quisimos vernos antes, pero por los compromisos nunca se pudo”, dijo Federer tras la victoria. “Me prometió estar en la final. Gracias Tiger”.

A Federer le preguntaron si podía darle una calificación a sus dos semanas en el cemento azul de Flushing Meadows, donde perdió sólo dos sets, y radiante contestó: fantástico.

El simbolismo era evidente al ver a Federer y Woods en el mismo sitio, dos súper astros que a la hora de liquidar en sus respectivas disciplinas, no tienen piedad con nadie.

Woods acaba de ganar su duodécimo título grande y parece inexorable que alcanzará la histórica cifra de 18 que ostenta Jack Nicklaus.

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