Corresponsal/méxico
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) externó al Instituto Nacional de Migración (INM) mexicano su preocupación por la decisión de algunas corporaciones policíacas municipales de retirar a sus agentes de los Grupos Beta de Protección a Migrantes, en las fronteras norte y sur de México.
Ante la crisis de operación por la que actualmente atraviesan estos conjuntos policíacos, la CNDH considera urgente la recomposición de los Grupos Beta, única opción de socorro para los migrantes en casos de emergencia, accidentes, mutilaciones, privaciones ilegales de la libertad, o sufren abusos y vejaciones por particulares o autoridades.
En una carta dirigida al comisionado del (INM), la CNDH refirió la sensible reducción de los elementos de Beta en la frontera norte de México, principalmente en Mexicali y Tecate, Baja California; así como en Nogales y Sásabe, Sonora, cuyos gobiernos estatales y municipales han determinado retirar a sus efectivos de los Grupos Beta, contraviniendo los acuerdos de coordinación que hicieron posible su inclusión.
PIDEN REFUERZOS
Según la CNDH, la coordinación y responsabilidad del funcionamiento de los Grupos Betas recae directamente en el Instituto Nacional de Migración, con el objetivo de proteger a los migrantes y salvar vidas.
Esta grave situación— añade la misiva— que también se presenta en los Grupos Beta de la frontera sur, reviste especial importancia en estos días en que ha entrado de lleno la temporada de calor y, en consecuencia, aumentan las estadísticas de migrantes muertos en su intento de ingresar a Estados Unidos por el desierto o la montaña.
Sobre todo si se considera que los Grupos Beta son la única posibilidad de socorro que un migrante puede tener en condiciones de emergencia.
Desde su fundación, en los años noventa, los grupos de protección al migrante se encuentran conformados por policías municipales, estatales y agentes del Instituto Nacional de Migración.