Varios miembros prominentes del Partido Demócrata de EE.UU. dijeron ayer que apoyan una resolución para exigir la dimisión del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, después de que sugiriera que quienes critican la guerra en Irak, favorecen al enemigo.
“Creo que hay mucho apoyo a esa resolución”, afirmó el senador demócrata Charles Schumer en una entrevista en el canal de televisión Fox News.
El también senador demócrata Joseph Biden, un posible aspirante de su partido a la candidatura en las elecciones presidenciales de 2008, señaló que “probablemente” respaldará esa resolución.
Rumsfeld “se ha convertido en un obstáculo”, dijo Biden en una entrevista en ABC.
El presidente del Comité Nacional Demócrata, Howard Dean, tampoco se mordió la lengua en una entrevista con el canal CBS.
“Por supuesto que creo que (Rumsfeld) tiene que dimitir. Es totalmente incompetente”, recalcó.
Los demócratas en el Senado y la Cámara de Representantes decidirán esta semana si intentan forzar un voto de censura a Rumsfeld, que en todo caso no sería vinculante para la administración del Presidente de EE.UU., George W. Bush.
La gota que ha colmado el vaso para ellos han sido unos comentarios recientes de Rumsfeld, en los que comparó a los detractores de la guerra en Irak con los que quisieron ceder ante los nazis en la década de los 30 y dejarles obrar a su gusto.
“Hay algunos que parece que no han aprendido las lecciones de la historia”, dijo Rumsfeld, que acusó a los críticos de “confusión moral e intelectual”.
En términos similares se manifestó el vicepresidente Dick Cheney, quien afirmó esta semana: “Algunos en nuestro país afirman que la retirada de Irak satisfaría el apetito de los terroristas y nos dejarían tranquilos”.
Esas declaraciones han molestado a los demócratas y han sido rechazadas al menos por un republicano, Thomas Kean, el candidato de ese partido a uno de los dos escaños en el Senado por el Estado de Nueva Jersey.
“Al usar ese tipo de discurso, este secretario ha cruzado la línea”, dijo Kean en una entrevista con el diario The New York Times.
La Casa Blanca no ha respondido a las peticiones de dimisión, pero hoy uno de sus aliados en la legislatura defendió a Rumsfeld.
No es la primera vez que se pide la cabeza del número uno de Defensa.
En abril, un grupo de ex generales solicitó que saliera del gabinete por el mal manejo que, a su juicio, ha hecho de la guerra en Irak.
Los demócratas también exigieron su renuncia en 2004, después de que salieran a la luz las torturas a presos iraquíes en la cárcel bagdadí de Abu Ghraib.