Más de tres millones de armas, desde ligeras hasta armas de guerra, circulan en Centroamérica, donde la violencia ha ido en incremento pese al fin de las guerras civiles en la década anterior, indicó un informe de la Fundación Arias para la Paz.
Un estudio presentado esta semana en San José indicó que en la región circulan “casi 3 millones de armas ilegales y 700,000 oficialmente registradas”, una gran parte de las cuales están en manos de la delincuencia común y las pandillas, conocidas como maras.
“Los jóvenes, que constituyen la mitad de los 40 millones de habitantes de Centroamérica, son las principales víctimas y victimarios de la violencia”, señaló el estudio.
El informe, titulado La cara de la violencia urbana en América Central. Armas, violencia y juventud, fue presentado por el director de la fundación, Luis Alberto Cordero.
El principal hallazgo del estudio es que “la violencia es un problema básicamente masculino con un fuerte componente de clase, porque si bien no es exclusivo de los desposeídos y excluidos, se expresa de forma determinante en los sectores donde se acumulan las mayores carencias sociales”, explicó Anayancy Espinoza, oficial de programas de la fundación Arias.
Se trata generalmente de jóvenes de entre 13 y 29 años, según el estudio.
El estudio precisó que algunos países, como El Salvador y Honduras, enfrentan actualmente el fenómeno de las llamadas “maras”, pandillas de jóvenes violentos que asaltan y cometen crímenes en las ciudades. Se calcula que sólo una de esas bandas podría contar con 180,000 miembros en el área.