El escritor peruano nacionalizado español Mario Vargas Llosa admitió, ayer en El País, sus dificultades en comprender las “proporciones desmesuradas” ante la confesión del premio Nobel de Literatura alemán, Günter Grass, sobre su pasado en las Waffen-SS.
“No entiendo las proporciones desmesuradas que ha tomado en el mundo la revelación, hecha por él mismo, de que Günter Grass sirvió unos meses, a los 17 años, en la Waffen-SS y de que ocultó 60 años la noticia, haciendo creer que había sido soldado en una batería antiaérea del Ejército regular alemán”, afirmó el escritor peruano.
“No me sorprende en absoluto que Grass ocultara su pertenencia a una tropa de élite visceralmente identificada con el nazismo y que tuvo tan siniestra participación en tareas de represión política, torturas y exterminación de disidentes y judíos, aunque, como ha dicho, él no llegará a disparar un solo tiro antes de ser herido y capturado por los norteamericanos”, añadió el escritor de 70 años.
“¿Afecta lo ocurrido a la obra literaria de Günter Grass?”, se pregunta Vargas Llosa y se responde que “en absoluto”, porque “en la civilización del espectáculo que nos ha tocado vivir, este escándalo que parece ahora tan descomunal será pronto reemplazado por otro y olvidado”.
Tras afirmar que “en todo esto no hay ni grandeza ni pequeñez”, el escritor sostuvo que se trata de “una conducta impregnada de humanidad, es decir, de las debilidades connaturales a cualquier persona común y corriente que no es, ni pretende ser, un héroe ni un santo”.
“Dentro de pocos años, o incluso meses, ya nadie recordará el paso del escritor por la Waffen-SS y, en cambio, su trilogía novelesca de Danzig, en especial El Tambor de Hojalata, seguirá siendo leída y reconocida como una de las obras maestras de la literatura contemporánea”, pronosticó.
“¿Por qué calló?”, se preguntó el escritor peruano: “simplemente porque tenía vergüenza y acaso remordimientos de haber vestido aquel uniforme y, también, porque semejante credencial hubiera sido aprovechada por sus adversarios políticos y literarios para descalificarlo en la batalla cívica y política que, desde los comienzos de su vida de escritor, Günter Grass identificó con su vocación literaria”.
“La verdad es que muchas de las tomas de posición de Günter Grass han sido valientes y respetables, y lo siguen siendo hoy día, pese al escándalo. Lo dice alguien que discrepa en muchas cosas con él y ha sostenido con Günter Grass hace algunos años una polémica bastante ácida”, recordó Vargas Llosa.
reproches
Aprovechó la ocasión para efectuar reproches a Grass sobre algunas de sus posiciones políticas y porque “nos propusiera a los latinoamericanos seguir el ejemplo de Cuba”.