“Ana María” con sus hermanos. Todos niños. Ella embarazada. (la prensa/m. garcia)

Niña embarazada a buen resguardo

Espera el parto en Casa Materna de Matiguás. Madre teme que su otra niña corra igual suerte CORRESPONSAL /MATAGALPA Después de caminar durante dos horas por fangosas veredas subiendo y bajando empinados cerros, la niña y su madre, escoltadas por dos policías de Matiguás, llegaron a la carretera. La madre y la pequeña, que llamaremos […]

  • Espera el parto en Casa Materna de Matiguás. Madre teme que su otra niña corra igual suerte

CORRESPONSAL /MATAGALPA

Después de caminar durante dos horas por fangosas veredas subiendo y bajando empinados cerros, la niña y su madre, escoltadas por dos policías de Matiguás, llegaron a la carretera. La madre y la pequeña, que llamaremos Ana María, debían esperar por una camioneta que las trasladaría hacia la casa materna donde internarían a la menor quien, a sus 12 años, está próxima a ser madre.

El sudor que resbalaba por la tez morena de Ana María era el único signo del difícil camino que acababa de recorrer.

Sentadas a la orilla de un cerco, madre e hija aguardaron por el vehículo en el cual, minutos después, emprendieron el viaje de más de 40 kilómetros hacia la ciudad de Matiguás donde, casi al anochecer del sábado, Ana María fue acogida por la encargada de la casa materna y otras mujeres que serán madres en los próximos días.

“Aquí le vamos brindar los mejores cuidados”, expresó doña Arnulfa Romero Cruz, la cariñosa partera responsable de la casa materna.

Añadió que “ya quedará a cargo mío y aquí (a las embarazadas) las cuidamos como que están en su casa. Más a ella que es una niña, entonces más cuido le brindaremos”.

Según la señora Romero, en la casa materna se asegurarán de que cada mañana la menor sea llevada a los respectivos controles de embarazo, hasta que llegue el día de los dolores de parto.

El forense del Complejo Judicial de Matagalpa, Rafael Lindo, quien inicialmente valoró a Ana María, dijo que la fecha probable de parto es el 23 de septiembre, pero que por el alto riesgo del embarazo, probablemente la niña tenga que ser sometida a una cesárea.

Averiguaciones policiales determinan que la niña resultó embarazada luego que un hermano del padrastro y un tío de la madre abusaran sexualmente de ella cuando quedaba sola en la casa de la finca donde viven.

“Así nos vienen esos casos de niñas de 12, 13 y 14 años, y con mucha más responsabilidad las cuidamos porque sabemos que son niñas”, afirmó doña Arnulfa, quien se considera como una madre para las mujeres que cuida en la casa materna.

RESPALDO NECESARIO

La madre de la niña está consciente del alto riesgo que implica el embarazo de su hija y considera “bueno” que permanezca internada en la casa materna.

“Para mí está bien porque allá donde vivimos ni siquiera hay un centro de salud a donde uno pueda ir”, dice la señora, quien pensaba trasladarse, en los próximos días, hacia la ciudad de Boaco, donde habita una partera, comadre suya, para que atendiera a la niña.

El sábado, la señora se quedó junto a Ana María en la casa materna, pero regresaría el domingo a su casa para cuidar de sus otros cuatro hijos, incluyendo a una niña de 11 años de quien dice temer que pueda ocurrirle “lo mismo” que a la niña de 12.

ABUELOS ASUMIRÁN ROL DE PADRES

La madre de la niña embarazada considera que la menor “no está competente todavía para ser mamá”, sin embargo, afirmó que seguirá cuidando a su hija y una vez que nazca el bebé lo asumirá como hijo suyo.

“Una criatura no tiene culpa, es inocente y si Dios nos lo llega a dar, pues lo tendremos que criar y apoyarlo”, dice la señora, apoyada por el padrastro de la niña quien afirma que “así tiene que ser porque una criaturita como la niña no tiene la culpa de lo que le pasó y tampoco el niño que ella va a tener, entonces tenemos que apoyarlos a los dos”.

La madre y el padrastro de la niña embarazada cuentan que conviven juntos desde que la menor tenía dos meses de nacida y luego procrearon cuatro hijos más: una niña que hoy tiene 11 años y tres varoncitos que ahora tienen 10, 8 y 6 años.

Desde que supieron de los abusos a que era sometida la mayor de las niñas, los señores dicen que cuidan más a sus hijos evitando dejarlos solos en la casa. Ellos viven en una finca que pertenece a un ganadero de Boaco.

León alarmado por violaciones

Por otra parte, en León, la comisaría de la mujer se encuentra alertada por la cantidad de casos de delitos sexuales identificados en el mes de agosto. La capitana María Alejandra Bustamante jefa de la comisaría señaló que, en el año se reportan 163 casos y sólo en agosto cinco.

De los cinco hechos dos corresponden a violaciones en menores de diez años, a los que de momento se están brindando la tención necesaria.

Una de las violaciones se registró en un centro escolar, donde el victimario era un trabajador del lugar, por lo que la menor no quería asistir a clases. Después de conversaciones con la niña la familia logró conocer lo que estaba sucediendo.

La capitana señaló que la persona acusada se encuentra detenida y que se está llevando el proceso necesario para que sea juzgado.

Otro caso es el de un niño que fue violado por un familiar y, el fue detectado, a través del hospital, porque el menor presenta una infección en el ano. Los tres casos restantes son por abuso deshonesto, en niños menores de doce años.

(Con la colaboración de Anielka Pérez Picado)

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