Philip Roth, nacido en Nueva Jersey, de origen austrohúngaro y judío, es uno de los novelistas más prestigiosos de Estados Unidos y uno de los más críticos con la sociedad norteamericana. El autor de Goodbye, Columbus, que ha ganado dos veces el National Book Award y se ha alzado varios años con el premio del círculo de críticos norteamericanos, sitúa el centro de gravedad de su historia en plena caza de brujas, durante la era del senador McCarthy, con su horizonte de venganzas, delaciones y crueldades, públicas y privadas. Provisto de un notable nervio narrativo, Roth da cuenta del desorden humano de un tiempo del que uno de los narradores va a decir: en la década posterior a la guerra, digamos entre 1946 y 1956, se perpetraron en Estados Unidos más actos de deslealtad personal que en cualquier otra época de nuestra historia.
El encuentro entre un anciano profesor de literatura, Murray Ringold, y un antiguo alumno, Natham Zuckerman (personaje ya conocido para los lectores de Roth), pondrá a funcionar una memoria a dos voces de la que se sirve el autor para hablarnos de la intrincada tela de araña de la vida del protagonista del núcleo central del relato, el comunista, judío y actor radiofónico Ira Ringold (hermano del profesor), delatado por su propia esposa, la actriz Eve Frame.
Será la histérica actriz que oculta su pasado judío, ayudada por el ambicioso matrimonio Grant, quien escribe Me Casé Con un Comunista, publicación que desencadenará el desplome y posterior venganza de Ira Ringold. En el discurso narrativo de Roth late la denuncia del antisemitismo de un período que perseguía con igual saña a izquierdistas y judíos: Eve pudo transformar un prejuicio personal en un arma política al confirmar a la Norteamérica gentil que, tanto en la radio como en el cine, cada vez que te topabas con un comunista, en nueve dediez casos era, por añadidura, judío.
La prosa penetrante y reflexiva de Philip Roth ahonda, una vez más, en las construcciones sicológicas de unos personajes que transitan sus propios infiernos y constantes incertidumbres, enmarcados en los conflictos políticos de la sociedad norteamericana del siglo XX.